En las IV Jornadas Universitarias “Fe, ciencia y consciencia”, especialistas reflexionaron sobre la importancia de una educación integral que forme personas éticas, libres y comprometidas con el bien común.
En el marco de la Feria Internacional del Libro Monterrey 2026, se llevaron a cabo las IV Jornadas Universitarias “Fe, ciencia y consciencia”, con la participación del Dr. Adán Pérez Treviño y Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, quienes reflexionaron sobre el papel de la educación universitaria en la formación integral de las personas y la necesidad de preservar la dignidad humana ante los desafíos del futuro.
Durante las conferencias, realizadas el viernes 16 de octubre en el Auditorio de Formación Humanista, los ponentes coincidieron en que la misión de la universidad no debe limitarse a transmitir conocimientos y competencias profesionales, sino que también debe contribuir a formar personas capaces de transformar positivamente la sociedad.
En su intervención, el Dr. Adán Pérez Treviño señaló que el humanismo integral exige reconocer al ser humano en todas sus dimensiones: biológica, psíquica, social, cultural y trascendente.
Asimismo, invitó a cuestionar si las instituciones educativas están formando personas íntegras o únicamente capacitando profesionales, y destacó la importancia de cultivar la honestidad, el pensamiento crítico, la libertad y el diálogo.
El académico también subrayó que la educación debe promover la búsqueda de la verdad, la justicia y el bien común, superando una cultura de la simulación y favoreciendo relaciones que contribuyan a una sociedad más justa, plural y humana.
Por su parte, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes destacó que educar significa acompañar el desarrollo de cada persona, reconociendo su dignidad, libertad y capacidad para contribuir al bien común.
Al referirse a la misión de los docentes, recordó las enseñanzas del papa León XIV, quien presenta la educación como un acto de esperanza, y señaló que el testimonio de quienes educan tiene un valor tan importante como sus propias enseñanzas.
El obispo auxiliar de Monterrey enfatizó que la formación universitaria no puede reducirse a la obtención de resultados medibles, sino que debe ayudar a los estudiantes a comprender, discernir y ejercer responsablemente su libertad.
“Custodiar lo humano no es detener el futuro, sino procurar que el futuro siga siendo humano”, expresó, al destacar la importancia de colocar a la persona en el centro de los procesos educativos y del desarrollo tecnológico.
Las IV Jornadas Universitarias “Fe, ciencia y consciencia” invitaron así a la comunidad académica a reflexionar sobre la responsabilidad de las universidades en la construcción de un futuro en el que el conocimiento, la ciencia y la tecnología estén al servicio de la dignidad humana..
