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PASTORAL DE LA MUJER PROMUEVE EL BIENESTAR INTEGRAL Y LA DIGNIDAD FEMENINA 

Con el propósito de fomentar el bienestar integral de las mujeres desde una perspectiva humana y espiritual, la Pastoral de la Mujer de la Arquidiócesis de Monterrey realizó este viernes el encuentro “Aprender a escuchar tu cuerpo: Claves para generar bienestar interior”, en el auditorio San Juan Pablo II de la Curia Arquidiocesana.

La jornada se desarrolló de 9:00 de la mañana a 12:00 del mediodía, con la participación de Pilar Caballero Sada, quien estuvo a cargo de la exposición central. El encuentro contó también con la presencia del arzobispo de Monterrey, monseñor Rogelio Cabrera López, y del padre David Jasso, vicario de Pastoral, quienes dirigieron mensajes a las asistentes.

Durante su intervención, monseñor Cabrera López invitó a las mujeres a reconocer sus propias fragilidades y a comprender que los límites físicos forman parte de la condición humana, sin que estos disminuyan su dignidad o el valor de su persona.

El arzobispo destacó dos conceptos fundamentales para la vida pastoral: la fragilidad y el cuidado. Explicó que el cuerpo comunica necesidades y cambios que requieren atención, comprensión y aceptación, por lo que escuchar sus señales representa una oportunidad para procurar una salud integral.

“Una mujer siempre es bella”, expresó el prelado al reflexionar sobre la relación entre la belleza exterior y el bienestar interior. Señaló que el cuidado de la salud emocional influye en la manera en que las personas se relacionan con su entorno y recordó que la dignidad humana permanece por encima de cualquier limitación física.

Asimismo, subrayó que el cuidado no debe limitarse a uno mismo, sino extenderse a las demás personas mediante la escucha, el acompañamiento y las palabras de aliento. En este sentido, recordó que una expresión puede transformar la vida de quien la recibe y también la de quien la ofrece.

Monseñor Cabrera López alentó a las participantes a no perder la esperanza ante las dificultades y a descubrir que siempre es posible dar un paso adelante. Destacó que el cuidado mutuo forma parte de la misión cristiana y permite que cada mujer, al fortalecerse interiormente, pueda convertirse en apoyo para otras.

Por su parte, el padre David Jasso invitó a las asistentes a reflexionar sobre el papel de las mujeres en la historia de la Iglesia de Monterrey, que se prepara para celebrar 250 años de vida arquidiocesana en 2027.

Al retomar la XII Carta Pastoral del arzobispo, titulada “Lo que hemos visto y oído, también se lo anunciamos a ustedes”, el vicario de Pastoral propuso cinco palabras para leerla desde la experiencia y la participación de las mujeres: gracias, escucha, dignidad, participación y misión.

Señaló que la historia de la Iglesia de Monterrey también ha sido construida por las mujeres que, a lo largo de generaciones, han colaborado en la acción pastoral y social. Por ello, destacó la importancia de reconocer su aportación, escuchar sus voces y promover espacios seguros donde puedan expresarse, dialogar y contribuir activamente a la misión evangelizadora.

El sacerdote también invitó a las participantes a preguntarse cuál es su responsabilidad en la construcción de la Iglesia del presente y del futuro, recordando que todos los bautizados están llamados a ser corresponsables de la misión.

La Pastoral de la Mujer de la Arquidiócesis de Monterrey busca promover la conciencia sobre la dignidad de las mujeres como personas e hijas amadas de Dios, para que, desde la fe en Jesucristo y el amor de María de Nazaret, desarrollen plenamente sus dones y su vocación en los distintos ámbitos de la sociedad.

Con este encuentro, la Iglesia de Monterrey reafirma la importancia de acompañar a las mujeres en el cuidado de su salud integral, el reconocimiento de su dignidad y el fortalecimiento de los vínculos de escucha, solidaridad y esperanza.

Lic. En Comunicación y Desarrollo Organizacional Maestro en Métodos Alternos en Solución de Conflictos.

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