๐๐ง ๐ฅ๐ ๐๐๐ฅ๐๐๐ซ๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐๐ฅ ๐๐ขฬ๐ ๐๐๐ฅ ๐๐๐ซ๐ฆ๐๐ง๐จ ๐๐๐ฒ๐จ๐ซ, ๐๐ฅ ๐๐ซ๐ณ๐จ๐๐ข๐ฌ๐ฉ๐จ ๐๐๐ฌ๐ญ๐๐๐จฬ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐ข๐ฌ๐ข๐จฬ๐ง ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐๐ฎ๐ฅ๐ญ๐จ๐ฌ ๐ฆ๐๐ฒ๐จ๐ซ๐๐ฌ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐ญ๐ซ๐๐ง๐ฌ๐ฆ๐ข๐ฌ๐จ๐ซ๐๐ฌ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐๐, ๐ฅ๐ ๐ฌ๐๐๐ข๐๐ฎ๐ซ๐ขฬ๐ ๐ฒ ๐๐ฅ ๐๐๐ซ๐ข๐งฬ๐จ ๐๐ง ๐ฅ๐๐ฌ ๐๐๐ฆ๐ข๐ฅ๐ข๐๐ฌ ๐ฒ ๐๐จ๐ฆ๐ฎ๐ง๐ข๐๐๐๐๐ฌโง
En el marco de la celebraciรณn del Dรญa del Hermano Mayor, organizada por la Pastoral del Hermano Mayor de la Arquidiรณcesis de Monterrey, el Arzobispo presidiรณ la Santa Misa en la Basรญlica de Guadalupe, donde exhortรณ a vivir con un corazรณn semejante al de Cristo: manso, humilde y paciente, reconociendo ademรกs el invaluable papel que desempeรฑan las personas mayores en la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Al reflexionar sobre el Evangelio, el Arzobispo recordรณ que Jesucristo es el Buen Pastor y que todos aquellos que desempeรฑan un servicio pastoral โdiรกconos, presbรญteros y obisposโ estรกn llamados a ejercer su ministerio ยซsegรบn el corazรณn de Cristoยซ, un corazรณn que รl mismo describe como ยซmanso y humildeยป.
ยซ๐๐ ๐ฆ๐๐ง๐ฌ๐๐๐ฎ๐ฆ๐๐ซ๐ ๐ฌ๐ข๐ ๐ง๐ข๐๐ข๐๐ ๐ง๐จ ๐ฌ๐๐ซ ๐ฏ๐ข๐จ๐ฅ๐๐ง๐ญ๐จ๐ฌ, ๐ง๐จ ๐ฌ๐๐ซ ๐๐ ๐ซ๐๐ฌ๐ข๐ฏ๐จ๐ฌ ๐ง๐ข ๐ซ๐๐๐๐ญ๐ข๐ฏ๐จ๐ฌ.
Nos invita a cultivar un trato respetuoso con todos, acompaรฑado de una virtud indispensable: la pacienciaยป, expresรณ.
En ese sentido, seรฑalรณ que la paciencia brota del reconocimiento de la fragilidad humana, una realidad que, recordรณ, tambiรฉn ha sido subrayada por el Papa Leรณn XIV. ยซTodos somos frรกgiles y nadie puede caminar solo. Por eso el pastor debe ser profundamente paciente, porque sabe comprender los procesos de cada personaยซ, afirmรณ.
Asimismo, explicรณ que la humildad y la paciencia son virtudes inseparables.
ยซQuien vive desde la soberbia difรญcilmente podrรก ser paciente. Todos los discรญpulos de Cristo estamos llamados a actuar conforme a su corazรณnยป, aรฑadiรณ.
๐๐ฅ ๐ฏ๐๐ฅ๐จ๐ซ ๐ข๐ง๐ฌ๐ฎ๐ฌ๐ญ๐ข๐ญ๐ฎ๐ข๐๐ฅ๐ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ก๐๐ซ๐ฆ๐๐ง๐จ๐ฌ ๐ฆ๐๐ฒ๐จ๐ซ๐๐ฌ
Dirigiรฉndose especialmente a los integrantes de la Pastoral del Hermano Mayor, el Arzobispo agradeciรณ el testimonio que ofrecen en sus familias, parroquias y comunidades, donde su experiencia y cercanรญa se convierten en una escuela de humanidad.
Para ilustrar esta misiรณn compartiรณ una sencilla anรฉcdota: una madre pedรญa a la abuela que dejara de consentir tanto a su nieto; sin embargo, la respuesta de la abuela fue clara: ยซA ti te corresponde corregir; a mรญ me toca darle cariรฑoยป.
Con este ejemplo explicรณ que toda persona necesita disciplina y correcciรณn, pero tambiรฉn ternura, afecto y comprensiรณn para crecer plenamente.
Recordรณ ademรกs que Dios mismo educa con paciencia, como lo muestran las parรกbolas del trigo y la cizaรฑa o del grano de mostaza, donde el Seรฑor invita a esperar con confianza el tiempo de cada persona. ยซTenemos un Dios paciente y clemente, que nunca deja de acompaรฑar nuestro crecimientoยป, seรฑalรณ.
๐๐ฎ๐ฌ๐ญ๐จ๐๐ข๐จ๐ฌ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐๐ฆ๐จ๐ซ๐ข๐ ๐ฒ ๐ฅ๐๐ฌ ๐ซ๐๐ขฬ๐๐๐ฌ
Durante su mensaje, el Arzobispo retomรณ tambiรฉn las enseรฑanzas del Papa Francisco, quien durante su pontificado insistiรณ en reconocer a los adultos mayores como guardianes de la memoria y transmisores de la fe.
ยซLa sabidurรญa que regalan los aรฑos permite reconocer los propios errores y comprender tambiรฉn los de los jรณvenes y de los niรฑos. Esa experiencia no puede quedarse guardada; debe compartirseยป, expresรณ.
Asimismo, invitรณ a las nuevas generaciones a no olvidar sus raรญces, pues conocer la propia historia fortalece la identidad y ayuda a construir el futuro con esperanza. Recordรณ que incluso la genealogรญa de Jesucristo muestra cรณmo Dios actรบa en la historia concreta de las personas, transformรกndola con su amor.
Finalmente, animรณ a los hermanos mayores a seguir viviendo esta etapa con alegrรญa, siendo presencia de ternura, consejo y esperanza para sus familias y comunidades, recordando que la experiencia de vida, iluminada por la fe, continรบa siendo un regalo invaluable para toda la Iglesia.
Lic. En Comunicaciรณn y Desarrollo Organizacional Maestro en Mรฉtodos Alternos en Soluciรณn de Conflictos.