DESDE EL SIGLO XIX: PEREGRINACIÓN DIOCESANA ANUAL AL TEPEYAC

Peregrinación diocesana 1941, el Sr. Tritschler con miembros del clero y del Seminario de Monterrey. Fotografía capturada en la sacristía de la antigua Colegiata, hoy Museo

 

Casi a mediados del siglo XIX se propuso que todas las diócesis mexicanas, las que existían en ese entonces, fueran una vez al año en peregrinación a la Colegiata, hoy Basílica, del Tepeyac. No tenemos el dato exacto de cuándo data esta propuesta, pudo haber sido en 1836 o en el año de 1837. Así la entonces diócesis de Linares (hoy Arquidiócesis de Monterrey) es invitada a ir cada año.

En el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM) no se conservan las primeras invitaciones para ir al Tepeyac, la más antigua invitación es del año 1841, es decir, carecemos de las primeras invitaciones. Pero cada año seguramente llegaba al obispo de Monterrey la invitación a acudir: algunas seguramente se han extraviado o nunca llegaron. Las cartas eran enviadas por el Cabildo de Guadalupe al Obispo o, más tarde, Arzobispo de Monterrey.

No quiere decir que no haya habido antes de estas fechas peregrinos regiomontanos en el Tepeyac, seguramente los hubo pero centramos nuestra atención al tema de la peregrinación anual diocesana que se sigue desarrollando hasta el día de hoy cada doce de agosto.

También es conveniente subrayar que un asunto es que tengamos las invitaciones anuales y otra muy distinta es que alguien haya ido. Lo que sí queda claro por los documentos es que, haya ido alguien de Monterrey o no, la Misa por nuestra diócesis se celebraba en el Tepeyac. Era celebrada por alguno de los miembros del cabildo guadalupano quienes reportaban puntualmente el hecho al obispo de Monterrey.

La primera noticia cierta que tenemos de la presencia de dos representantes de nuestra diócesis es hasta el año de 1877 ya que el obispo nombró como a sus representantes a los licenciados Jesús Ma. Aguilar y Jesús Ma. con apellido Cerda o Serna.

Al inicio no fue fija la fecha del 12 de agosto. En las invitaciones de los años 1841 y 1845 la fecha es el 12 de septiembre. No es sino hasta el año 1866 en que se fija para esta iglesia diocesana la fecha del 12 de agosto “según lo convenido en nuestro último concordato” escribe el cabildo de Guadalupe. Así tenemos más de siglo y medio, como diócesis, siendo representados o yendo cada 12 de agosto a la casa de la Guadalupana. El que las diócesis fueran cada día 12 es que la Virgen estuviera acompañada siempre por peregrinos ese día y no solo el 12 de diciembre.

SIGLO XX Y XXI

En el nuevo siglo las invitaciones seguirán llegando para la función anual. La última invitación que se conserva en el AHAM es del año 1940. El P. Tapia señala que un fuerte impulsor de estas peregrinaciones anuales fue el Sr. Arzobispo Guillermo Tritschler, Siervo de Dios, quien animó a la asistencia a la misma desde su misma llegada a Monterrey en 1941.

En 1961 el Abad del Tepeyac preguntó al Sr. Espino si deseaba conservar esta fecha del 12 de agosto o si deseaba algún cambio y la respuesta del prelado fue que la fecha de agosto “ya es tradicional” entre la feligresía regiomontana.

Este año seguramente la presencia regiomontana será limitada por la pandemia pero como cada año desde hace más de siglo y medio el nombre de nuestra Arquidiócesis se escuchará en el Tepeyac este próximo 12 de agosto delante del manto sagrado.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert
Centro de Investigación Historica CIHAM

 


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