Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 04 de junio 2020.
Ayer se llevó a cabo la celebración eucarística por la fiesta de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote presidida por Mons. Rogelio Cabrera López en la Catedral de Monterrey la cual también se sumó a las intenciones de la misa por la conmemoración de los 187 años en que se consagró la Catedral.
Mons. Rogelio refiere que el festejo por su consagración
como Obispo se llevó a cabo hace 24 años, precisamente en la celebración de Jesús
Eterno y Sumo Sacerdote; por ello también el Año Sacerdotal Jubilar que ha
propuesto se clausurará en el mes de mayo del próximo año cuando se lleve a
cabo esta solemnidad.
El Arzobispo de Monterrey compartió en la Homilía la
conexión de las celebraciones: “La Catedral es el lugar donde el Obispo
Santifica al Pueblo de Dios”; especifica tres formas por cuales los sacerdotes
contribuyen a llevar esta misión:
1.- Por la Palabra de Dios con la predicación del Evangelio
2.- Por la Caridad, animando a vivir una vida recta digna
para su vocación.
3.- De forma especial, por el sacramento de la Eucaristía
“porque Cristo se hace presente de modo real”
Don Rogelio comenta “Nosotros los presbíteros, los obispos
participamos de ese Sacerdocio Incomparable, por pura Bondad de Cristo” y
reflexiona dos de las acciones sacerdotales que Cristo enseñó con la
institución de la Eucaristía: Ser agradecidos continuamente con el Señor y
vivir el sentimiento de comunión, compartiendo el pan eucarístico y el pan
cotidiano con todos.