Arquidiócesis

ARZOBISPO DE MONTERREY LLAMA A VIVIR LA MISERICORDIA Y ACOMPAÑAR A QUIENES ENFRENTAN EL ALZHEIMER 

En su mensaje compartido este domingo a través de redes sociales, el arzobispo de Monterrey invitó a la comunidad a reflexionar sobre la misericordia de Dios y a mirar con mayor sensibilidad a las personas que atraviesan situaciones de enfermedad, particularmente quienes viven con Alzheimer y otras formas de demencia.

A partir del Evangelio dominical, que presenta la parábola de los trabajadores enviados a la viña, el arzobispo destacó que el actuar de Dios no responde únicamente a la lógica humana del mérito y la recompensa. Recordó la respuesta del propietario ante quienes cuestionaban recibir la misma paga a pesar de haber trabajado menos horas: “¿Te vas a enojar conmigo porque yo soy bueno?”

El prelado señaló que con frecuencia las personas tienden a comparar esfuerzos, méritos y recompensas, mientras que Dios mira al ser humano desde la misericordia.

“Nos gusta la misericordia cuando somos nosotros quienes la necesitamos, pero puede costarnos aceptarla cuando Dios la derrama sobre los demás”, expresó en su reflexión.

En este sentido, invitó a revisar la manera en que se mira a quienes enfrentan situaciones difíciles y a evitar que todo sea medido o comparado, pues existen realidades que solamente pueden comprenderse desde el amor.

𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐢𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧 𝐀𝐥𝐳𝐡𝐞𝐢𝐦𝐞𝐫

Al relacionar el Evangelio con la conmemoración del Día Mundial del Alzheimer, este 21 de septiembre, el arzobispo llamó a no reducir esta enfermedad a cifras o estadísticas, sino a reconocer detrás de cada caso a personas, historias y familias.

Recordó que existen hijos que, con el paso del tiempo, deben convertirse en cuidadores de sus propios padres, mientras las familias enfrentan cansancio, incertidumbre, tristeza y preocupación.

También hizo énfasis en la realidad de los cuidadores, quienes muchas veces sacrifican descanso, proyectos personales y tiempo para acompañar a un ser querido.

Ellos también necesitan ser cuidados”, subrayó, al señalar que una llamada, una visita, unas horas de descanso, ayuda concreta o simplemente escuchar sin juzgar pueden representar un apoyo significativo.

El arzobispo afirmó que la solidaridad cristiana no debe limitarse a reconocer que una situación es difícil, sino que debe llevar a preguntarse: “¿Qué puedo hacer yo?”

Aunque no siempre sea posible curar una enfermedad, señaló, sí es posible acompañar, por lo que invitó a las comunidades cristianas a convertirse en espacios donde las familias que viven estas circunstancias puedan sentirse verdaderamente acompañadas.

La dignidad permanece

Otro de los aspectos centrales del mensaje fue recordar que la dignidad de una persona no depende de sus capacidades, de lo que recuerda o de lo que puede producir.

“Una persona puede olvidar nombres, lugares, acontecimientos e incluso rostros muy queridos, pero jamás pierde su dignidad de hijo o hija de Dios”, afirmó.

Ante esta realidad, invitó a mantener la presencia y el cariño hacia quienes padecen Alzheimer y otras formas de demencia, para recordarles que no están solos.

Tal vez una persona olvide muchas cosas de su vida; pero nosotros podemos seguir recordándole, con nuestra presencia y nuestro cariño, que no está sola”, expresó.

Finalmente, el arzobispo señaló que existe una certeza fundamental para quienes viven su fe: “aunque nuestra memoria un día falle, Dios nunca se olvida de nosotros”.

Por ello, pidió que durante las Misas se tuviera una oración especial por las personas que padecen Alzheimer y otras formas de demencia, así como por sus familiares y cuidadores, solicitando al Señor fortaleza, paciencia, consuelo y esperanza para ellos, y un corazón sensible para quienes están llamados a acompañarlos.

Con este mensaje, el arzobispo de Monterrey vinculó la enseñanza del Evangelio sobre la misericordia con una realidad que viven numerosas familias, recordando que, ante el sufrimiento, la fe está llamada a convertirse también en cercanía, escucha y ayuda concreta.

Relacionado

Salir de la versión móvil