Ciudad de Panamá (www.pastoralsiglo21.org) 26 de enero del 2019.- Salir al encuentro de los más alejados es algo que el Santo Padre hace vida y en su visita a esta ciudad, mientras los jóvenes peregrinos estaban celebrando la Santa Misa, el Papa apareció y se sentó esperando tranquilamente a que acabara la ceremonia.
Se saltó el protocolo una vez más frente a alrededor de 400 jóvenes cubanos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud y que se encuentran alojados en el Colegio Las Esclavas del Sagrado Corazón de María, cerca de donde duerme el Pontífice.
Tras la misa, todos se acercaron a saludar al Papa quien compartió con ellos un mensaje de paz, recordando también la alegría con la que el pueblo cubano lo ha recibido en sus visitas. Antes de marcharse, les impartió la bendición apostólica y los animó a «no tener miedo a soñar».
