Conecta con nosotros

¿Que estas buscando?

NoticiasArquidiócesis

LA IGLESIA DE MONTERREY RECIBE CON ALEGRÍA A CINCO NUEVOS PRESBÍTEROS

En el marco de la memoria litúrgica de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, la Arquidiócesis de Monterrey vivió una jornada de alegría y esperanza con la ordenación presbiteral de cinco nuevos sacerdotes, quienes recibieron el segundo grado del sacramento del Orden para dedicar su vida al servicio del Pueblo de Dios.

La celebración fue presidida por el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, quien expresó su gratitud por el testimonio y la disponibilidad de los nuevos presbíteros: Ángel Alberto Bernal Hernández, César Enrique Guerrero Tristán, Sergio Mendoza González, Mauro Villegas Barboza y Pierre Bachelet Thomas, este último perteneciente a la Diócesis de Jérémie, Haití.

Durante la homilía, el Arzobispo dirigió un saludo especial a la Iglesia de Haití, agradeciendo la confianza depositada en la Arquidiócesis de Monterrey al enviar a Pierre para su formación sacerdotal.

«Desde nuestra Iglesia de Monterrey saludamos a su Iglesia en Haití, la Diócesis de Jérémie, agradecidos por la confianza de haberlo enviado a formarse con nosotros», expresó Mons. Cabrera, quien añadió su deseo de que esta experiencia haya fortalecido al nuevo sacerdote en su camino vocacional. Aunque Pierre regresará posteriormente a su diócesis de origen, permanecerá un tiempo colaborando pastoralmente en la Iglesia de Monterrey.

SAN JUAN MARÍA VIANNEY, EJEMPLO PARA TODO SACERDOTE

Al recordar al Santo Cura de Ars, el Arzobispo invitó a los nuevos sacerdotes a mirar en él un modelo de humildad, confianza y entrega total a Dios.

Señaló que San Juan María Vianney fue consciente de sus fragilidades y limitaciones, pero nunca permitió que ellas se convirtieran en un obstáculo para responder al llamado de Dios. Por el contrario, puso toda su confianza en la gracia divina y dejó que el Señor escribiera una nueva historia en su vida.

Mons. Cabrera recordó una frase que marcó la experiencia del santo francés: «Me postré siendo nada y me levanté sacerdote», destacando que esa expresión resume la vocación sacerdotal de quien reconoce su pequeñez, pero deposita plenamente su confianza en Dios.

LA GRACIA, FUNDAMENTO DEL MINISTERIO SACERDOTAL

Profundizando en las lecturas proclamadas, el Arzobispo destacó que una de las palabras centrales del ministerio sacerdotal es la gracia.

Recordó que el profeta Isaías anunció la misión de Cristo como un «año de gracia del Señor» y explicó que Jesús, al proclamar ese pasaje en la sinagoga, puso el acento en el amor misericordioso del Padre.

Asimismo, retomando la carta de san Pablo a los Romanos, subrayó que la salvación es un don gratuito de Dios, recibido sin mérito alguno, y exhortó a los nuevos presbíteros a vivir siempre conscientes de que todo ministerio nace del amor gratuito del Señor.

Finalmente, los animó a ejercer su servicio con entusiasmo, alegría y cercanía al pueblo, recordando que el sacerdocio encuentra su sentido en la entrega generosa a los demás.

«𝐐𝐮𝐞𝐫𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐫 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐠𝐚𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐧𝐨𝐬 𝐡𝐚 𝐝𝐚𝐝𝐨»

En representación de los nuevos sacerdotes, el presbítero Sergio Mendoza González dirigió un mensaje de agradecimiento a Dios, al Arzobispo, a los obispos auxiliares, formadores, sacerdotes, seminaristas, comunidades y familias que acompañaron su proceso vocacional.

Afirmó que el sacerdocio recibido no es un don para guardarse, sino para compartirlo con el Pueblo de Dios.

«Nosotros también queremos compartir el regalo que Dios nos ha dado«, expresó.

Asimismo, agradeció al Seminario de Monterrey por los años de formación y alentó a los seminaristas a perseverar con generosidad en la respuesta al llamado de Dios. También reconoció el apoyo de las comunidades donde realizaron su servicio pastoral, asegurando que sus palabras de aliento fortalecieron su vocación.

Por su parte, el presbítero Pierre Bachelet Thomas, originario de la Diócesis de Jérémie, Haití, manifestó su profunda gratitud a Dios y a la Iglesia de Monterrey por haberlo acogido durante su formación.

Agradeció especialmente al Arzobispo, a los formadores del Seminario, a los sacerdotes que acompañaron su camino vocacional y a todas las personas que hicieron posible este proceso. Expresó además su alegría por permanecer un tiempo más sirviendo en la Arquidiócesis de Monterrey antes de regresar a su diócesis de origen, donde continuará ejerciendo su ministerio sacerdotal.

Con esta celebración, la Iglesia de Monterrey se fortalece con cinco nuevos presbíteros llamados a anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar al Pueblo de Dios con el ejemplo de Cristo, Buen Pastor.

𝐍𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬

* Presbítero Ángel Alberto Bernal Hernández

Vicario Parroquial de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en García, Nuevo León.

* Presbítero César Enrique Guerrero Tristán

Capellán de la Misión Parroquial San Pedro y San Pablo, en Salinas Victoria, Nuevo León.

* Presbítero Sergio Mendoza González

Coordinador de la Dimensión Espiritual de la Etapa Propedéutica del Seminario de Monterrey, en Allende, Nuevo León.

* Presbítero Pierre Bachelet Thomas

Vicario Parroquial de la Parroquia La Natividad del Señor, en Santa Catarina, Nuevo León.

* Presbítero Mauro Villegas Barboza

Vicario Parroquial de la Parroquia-Santuario Nuestra Señora de Fátima, en San Pedro Garza García, Nuevo León.

Lic. En Comunicación y Desarrollo Organizacional Maestro en Métodos Alternos en Solución de Conflictos.

Relacionado