Conecta con nosotros

¿Que estas buscando?

Plumas invitadas

TRICAMPEONAS

Mujeres, Madres, Maestras

En todos los tiempos el ser femenino ocupa un lugar primordial en la creación, familia, sociedad… y mundo. ¿Se lo decimos?, no se necesita ser adivino, de manera contundente puedo decir que NO. Por ello las mujeres suelen registrar gran disminución de alegría y si mucha frustración.

En días pasados sostuve una charla con una Asociación de mujeres que luchan contra el cáncer y con quienes también como un tremendo nocaut han ganado la pelea contra esta terrible enfermedad. El tema fue el que ostenta este artículo a manera de reconocimiento, y me dio mucha alegría ver conectada a numerosas féminas por zoom.

Ser mujeres, ya es sinónimo de lucha… contra la desigualdad de género, de percepciones económicas, de la doble o triple jornada que a diario libran, libramos, por salir adelante ¡Lograrlo es el mejor trofeo!

Ello aunado a la condición hormonal y emocional que nuestro cuerpo padece, además de las novelas o películas que corren en nuestra cabeza gracias a los más de 60,000/6,000 pensamientos que tenemos al día, según lo manifiestan los estudiosos sobre el tema, dentro del funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales (mientras que a los hombres les funciona solo el lado izquierdo).

Por otra parte, el ser madres, generadoras de vida, a través del embarazo o del corazón, en caso de adopción, nos convierte en cierta forma de heroínas sin capa con multicapacidades de ser doctoras, nanas, astrónomas, choferes, lavanderas, chef, magas, payasas, psicólogas y modistas o diseñadoras, entre otras cosas.

Como maestra universitaria en alguna ocasión escuché su definición: se denomina así, a toda persona que enseña y dedica su profesión a la docencia o brinda enseñanza a través de su EJEMPLO, y transmiten valores y enseñanzas más allá del conocimiento.

Esto debe llevarnos a la reflexión de que nuestra vida está dentro del ejercicio de ser docentes y/o maestras de nuestros hijos, sobrinos, nietos o ahijados y vecinos. Lo que a raíz de la pandemia se vio más claro que nunca, cientos de mujeres adaptaron sus comedores o recamaras como aulas de clases.

Lo escrito llevado a la acción es para recibir no los aplausos del exterior, sino el autorreconocimiento propio que nos lleve a la plenitud… a la autorrealización en todos los ámbitos, y el aplauso convertido en gratificación perenne para nuestra alma.

Mujer, madre, maestra, son solo algunos motivos para felicitarte, pero además puedes ser abuela, proveedora, MAPA (mamá-papá), cuidadora de tus padres y/o enfermos, guerrera contra el cáncer ¡Ánimo!

A la luz del Espíritu Santo todo se redimensiona, toma un significado importante y reconocemos que él nos iluminará. Deja todo lo negativo o tóxico atrás, como dicen las nuevas generaciones, hoy es tu día, tu momento… tu vida.

Sígueme en mis redes: Canal de YouTube Camino y Destino

Comentarios

Relacionado