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Bienes culturales

TEMPLO DE SAN LUIS GONZAGA, MONTERREY

Primera parte

Muy recientemente un artículo publicado por el Dr. Martín Checa en la revista Atisbo (No. 93) ha atraído las miradas a este pequeño templo localizado en el centro de Monterrey. El descubrimiento, de parte del Dr. Checa, de los documentos por los cuales ahora sabemos que el diseño original de este templo es obra del arquitecto Adamo Boari, autor entre otras muchas obras del proyecto original del Palacio de las Bellas Artes, ha provocado que veamos con mucha más atención este pequeño templo. Comenzamos en este mes a repasar su interesante historia. 

 

1897 ADQUISICIÓN DEL TERRENO, 12 DE ABRIL

En este año la asociación de fieles San Luis Gonzaga, quien especialmente atendía a la juventud regiomontana, va a comenzar a considerar el proyecto de un templo dedicado a su santo patrono. 

Es en ese mismo año, en el mes de abril, cuando con la autorización del arzobispo Jacinto López y Romo se adquiere el terreno al poniente de la ciudad. Según documentos conservados en el archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM) el terreno se adquirió a la Sra. Ma. de los Ángeles Peña Vda. de Sáenz; la compra se concretó el 12 de abril.

 

1898 CARTAS DE ADAMO BOARI

En el AHAM se conservan tres cartas del famoso arquitecto italiano, todas escritas en italiano y dirigidas al arzobispo López y Romo. La primera está fechada el día 26 de abril de 1898, en ella Boari le indica al arzobispo que pronto pasará a Monterrey yendo de camino de Chicago a la Ciudad de México, la intención de la visita sería sostener una entrevista y charlar acerca de los proyectos que el arzobispo le había solicitado. 

 

En la segunda carta del 12 de mayo de 1898, Boari se disculpa por no haber podido llegar a Monterrey en el trayecto a México a causa de un cansancio que lo agobiaba además de algunos problemas de salud, es en esta carta en la cual se refiere al diseño de San Luis Gonzaga “el diseño de (…) la iglesia de estilo gótico que tendrá dentro de brevísimos días”. 

La tercera carta está fechada el 20 de mayo, trata más en específico de los honorarios de los trabajos realizados.   

 

1898, PRIMERA PIEDRA, OCTUBRE 24

En el AHAM se conserva la crónica manuscrita que el P. Pedro María de la Garza y Garza escribió “por lo que ulteriormente ofrecerse pueda para la crónica del templo”. Él, como testigo de todo lo ocurrido en aquellos días describe a lujo de detalles que la “primera piedra angular” consiste en “un bloque de bellísimo mármol negro” proveniente de la Villa de García de un lugar cercano a la “famosa gruta del Padre Matías”. A la piedra el marmolista Juan Sánchez Cortez grabó la siguiente inscripción “In memoriam =1898= Fer (?) 2 die 24 Octob.” (Para memoria lunes 24 de octubre de 1898). 

 

Tres días antes en la “horadación practicada al efecto” fueron colocadas en el sitio una lámina de plata en la cual quedó grabada el acta relativa, dos medallas del santo patrono y del pontífice León XIII, una plegaria especial a san Luis Gonzaga en papel, una fotografía del arzobispo firmada por él mismo y otros documentos con los nombres de algunos miembros de la asociación.  

 El autor de la crónica señala que aquel día a la hora convenida, las 5 de la tarde, se reunieron cerca de mil personas para atestiguar la ceremonia que presidió el arzobispo. Lo acompañaron el P. Suarez y él mismo P. Pedro. Además, estuvieron presentes el rector del Seminario, el maestro de canto de esta misma institución y algunos seminaristas.

 

En este mismo documento el P. Pedro señala lo siguiente: “los planos, diseños y dibujos que según la mente del infrascrito y de acuerdo con el Ilmo. y Rvmo. Sr. Arzobispo arreglaron los señores D. Adamo Boari, italiano, y Dn. Isidoro García, español, encargándose directamente de la obra este último Señor”. Presuponemos que la construcción habría comenzado de inmediato pero la conclusión de la misma llegará décadas después. 

 

EL DISEÑO DE BOARI

El Dr. Martín Checa señala que lo que se construyó no es exactamente lo que Boari diseñó, básicamente es el mismo, pero no completamente. El Dr. Checa tiene varias teorías acerca de lo que pudo haber sucedido: la primera tesis es que Boari tenía muchos proyectos por hacer, algunos de mucha más relevancia, y que por eso dejó de laborar en San Luis Gonzaga, otra tesis es que la arquidiócesis de Linares (Monterrey) sólo le solicitó un ante proyecto, pero no encargarse del mismo hasta su construcción final, y la tercera tesis es que la arquidiócesis no pudo sufragar los honorarios del ya muy afamado arquitecto.

FAMILIA DEL GOBERNADOR BERNARDO REYES

La historia de San Luis Gonzaga, reseñada en diversas fuentes, resaltan la importante labor que tuvo en su construcción la esposa del importante gobernador porfirista Bernardo Reyes, doña Aurelia Ochoa, se subraya en las crónicas su labor como muy importante promotora. 

 

Un dato que no hay que olvidar es que la familia Reyes vivía a muy corta distancia del solar destinado al nuevo templo, ellos residían por la calle de Padre Mier entre las calles que hoy llevan el nombre de Cuauhtémoc y Garibaldi.

 

Las reseñas históricas del templo también señalan la importancia que tuvieron en su construcción dos personas relacionadas con la familia Reyes, Genaro Dávila Caballero, quien estaba casado con una de las hijas del general Reyes; y a partir del año 1909 se habría integrado a las obras Bernardo Reyes Ochoa, hijo del general y cuñado de Genaro. Por cierto, para este mismo año la cúpula se habría concluido.  

 

El próximo mes continuaremos con la crónica de este templo, continuaremos con la llegada de las Religiosas de la Cruz quienes llegarán a atender el templo y a habitar en sus anexos. 

 

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