PARROQUIA DE SAN ELOY, CIÉNEGA DE FLORES

En esta serie de artículos, en los cuales ofrecemos una breve reseña histórica de las parroquias de nuestra Arquidiócesis cuyos templos son anteriores al inicio del siglo XX, toca ahora el turno a la parroquia de Ciénega de Flores.

Lo que hoy conocemos como Ciénega de Flores tiene sus inicios en el siglo XVII. No es nuestro objetivo repasar la historia de Ciénega sino tan solo concentrar nuestra atención en el que hoy es el templo parroquial de san Eloy.

Por una placa que existe en la fachada sabemos que el templo actual fue construido a mediados del siglo XIX ¿Hubo algún templo anterior? Supondríamos que probablemente alguna pequeña y humilde capilla donde los vecinos oraran y se reunieran, pero si la hubo ni siquiera es mencionada en el reporte que se levantó en 1777 a raíz de la visita del Dr. José Antonio Martínez Benavides que, por mandato del Obispo Alcalde de Guadalajara, realizó a la parroquia de Salinas Victoria.

1847 CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO

Ya mencionábamos que en la fachada del templo se encuentra una placa que en latín y en castellano que indica lo siguiente: “ESTA IGLESIA CONSTRUIDA POR CELO Y DEVOCIÓN DEL SR. ELOY PECHE, FRANCES EN 1847 CON AYUDA Y APROBACIÓN DE LOS HABITANTES FUE RESTAURADA EL AÑO DE 1942 POR EL PARROCO ENRIQUE GOMEZ”. Como veremos más adelante el P. Gómez era el párroco de Salinas Victoria.

No tenemos más información del mecenas ¿quién fue Eloy Peche? No tenemos más datos de él, lo que si hemos podido localizar es a una familia de apellido Peche y a sus descendientes quienes habitaron en el Valle de las Salinas en el siglo XIX pero en concreto de Eloy Peche no sabemos más qué decir ¿será que habitaba en Francia y por eso se destaca ese dato en la placa? ¿Qué estando allá patrocinó el templo? No lo sabemos, es un tema pendiente por investigar.

1862 INFORME DEL ALCALDE DE SALINAS

En 1862 los cerca de 1200 habitantes de Ciénega formalizan el deseo de ser un ayuntamiento independiente dado que hasta ese entonces eran parte del de Salinas Victoria. Expusieron su solicitud al gobernador Santiago Vidaurri. El alcalde en turno de Salinas Victoria no estaba de acuerdo en la separación, sin embargo, en su reporte acerca de la solicitud destacó lo siguiente acerca del pueblo “(…) a sus expensas ha construido un templo sólido de buena arquitectura, amplio, cómodo, y decente en la extensión de la palabra (…)”. (Ávila, Nuevo León…, Milenio, p. 312). Curiosamente no se menciona al francés antes mencionado. Finalmente, el nuevo municipio fue erigido en 1863.

1878 INFORME DEL ALCALDE

Este año, el alcalde de Ciénega, Fermín Gutiérrez, escribió un documento acerca de la situación del ayuntamiento que llegaba en esa fecha a sus primeros quince años. En ese reporte indica que el templo parroquial, uno de los dos que había en el municipio siendo el otro el de la hacienda san José ya reseñada en esta serie de artículos, era administrado por el P. Fernando de Ayala, el templo contaba “con sus ornamentos”; los ingresos del mismo provenían de los bautismos, matrimonios y confirmaciones; se anota que el ministro “tenía apenas lo necesario para vivir de manera austera y modesta” (Ávila, p. 315)

1888 VISITA DEL SR. JACINTO LÓPEZ

En el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey se encuentran las actas de la visita pastoral que el Sr. Obispo realizó a Ciénega el 14 de marzo, comienza la narración afirmando “fue recibido con demostraciones de regocijo público”, más adelante señala “Visitó S. S. Ylma. su templo (…) y casa edificada para habitación del sacerdote, así como la pila bautismal (…) añadiendo que cuanto antes se construya el bautisterio (…) y luego se haga otro tanto respecto de la torre que está en proyecto. También recomendó al Párroco [de Salinas] que se circunde de pared el atrio o cementerio de la Iglesia poniéndole las puertas necesarias (…)”. Subrayemos la información que estas líneas nos dan: la existencia de una pila bautismal, aunque aún no era parroquia, de una casa para cuando el sacerdote acudía a Ciénega, que la torre aún no había sido construida, que el atrio aún no estaba bardeado y que servía de cementerio: seguramente debajo de los jardines actuales y de la cancha localizada a poniente reposan muchos habitantes de esta población.

 

OCASO DEL SIGLO XIX.

Ávila nos da este dato acerca de la torre: “fue construido después de la Iglesia, antes de finalizar el siglo y originalmente se ligaba al templo por un enrejado y una especie de tapanco de madera utilizado para oficiar al exterior” (Ávila, p. 322). No tenemos más datos de la curiosa estructura que menciona formada por el enrejado y el tapanco.

En 1898 el párroco de Salinas, Manuel Barrera, escribe un informe en el cual señala brevemente “Los templos en mi cargo en lo general se hallan en buen estado” (AHAM), entre los templos se incluía el de san Eloy.

El próximo mes continuaremos con la segunda parte de esta reseña que aquí dejamos hasta el fin del siglo XIX.


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