PARROQUIA DE SAN GREGORIO MAGNO CERRALVO, N. L. TERCERA PARTE

Tercera parte. Fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.

 

Continuamos con estos breves apuntes acerca de la historia de la parroquia de Cerralvo, N. L. El mes pasado se reseñó en este mismo espacio el estado del templo en el año de 1874 conforme a la visita que realizó el obispo Francisco de Paula Verea. Antes de avanzar más en nuestro recorrido subrayo que la gran mayoría de la documentación utilizada para estos artículos se encuentra en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey.

  1. VISITA DEL SR. MONTES DE OCA.

En el documento de la visita pastoral del obispo Ignacio Montes de Oca de este año se menciona que él mismo, siendo antes obispo de Tamaulipas, había estado en Cerralvo diez años antes y en aquella visita confirió el sacramento de la confirmación. Él mismo va a aludir a esta visita al hablar de los archivos parroquiales que no están en orden, incluyendo entre los pendientes las partidas de aquellas confirmaciones que no se han archivado adecuadamente. El obispo Montes de Oca señala que la parroquia “se encuentra con poca diferencia cómo la halló” el obispo Verea; y al señor cura “le ordenó y le ordena que vuelva a leer despacio y con atención el aviso de visita de 1874”. Una forma muy diplomática de confirmar que era casi nulo el avance con respecto al estado de la parroquia.

  1. VISITA DEL SR. JACINTO LÓPEZ.

El prelado visitó Cerralvo el 2 de febrero y encuentra en estado preocupante, por decir lo menos, la parroquia y sigue haciendo alusión a la visita del obispo Verea. Por citar sólo un ejemplo: al revisar el archivo se señala “desde septiembre de 1886 no se ha asentado (…) ninguna de las circulares (…) S. S. Ylma. vio con gran dolor tan notable descuido”.

Se realiza la visita de una manera minuciosa y al acabarla se concluye el acta con las siguientes líneas que no dejan duda de la impresión que se llevó el obispo: “Se retira S. S. Ylma. (…) con el sentimiento de ver que después de 16 años no se ha reparado por completo el templo parroquial y que no se han cumplido muchas de las disposiciones que dictó el Ilmo. Sr. Verea (…) motivo por el cual guarda un estado triste y miserable la Iglesia y sus paramentos; ni (hay) alfombras para sus altares fuera de unas viejas y sucias que ninguna persona usaría en su casa”.

En este auto de visita pastoral se señala que la parroquia tiene techadas tres partes, pero faltan dos por techar y le pide al párroco que añada profundidad al templo y que en esta nueva ampliación se coloque el presbiterio.

  1. CAMBIO DE PÁRROCO.

Seguramente por la pésima impresión que se llevó el Sr. López, a los pocos meses cambió al párroco, esto en el mes de octubre del mismo año. Con ocasión de este cambio se realizó un inventario del cual sólo destacamos que se menciona que en la torre había cuatro campanas “dos buenas y dos reventadas”.

  1. REGRESA EL SR. LÓPEZ.

Preocupado seguramente por lo que había visto cuatro años antes, el obispo regresa a Cerralvo pero lo que ahora verá lo dejará más que satisfecho “el empeño, eficacia y buen éxito con que el actual cura (…) ha proseguido la reconstrucción del templo (…) ha concluido el cañón de la Iglesia con el aumento que entonces se indicó” aquí curiosamente utilizó la palabra cañón para referirse seguramente al techo de terrado. Continuemos con el acta de la visita: “Ha hecho nuevo el altar mayor aunque falta estucarse y dorarse (…), ha compuesto la torre que al parecer amenazaba ruina y al presente se halla firme y hermosa”.

Con este panorama más amable dejamos atrás el siglo XIX.

  1. INVENTARIO.

Este inventario nos detalla el estado del templo y su patrimonio. Nos da una idea exacta de cómo era y de lo mucho que ya no ha llegado a nuestros días. De entre toda la información que nos provee destacamos lo siguiente: el templo cuenta con cuatro altares, un confesionario, el púlpito, una escultura de tamaño natural de Nuestro Padre Jesús (Nazareno), ánforas de plata para guardar los santos óleos, un armonium, una tumba de tres cuerpos para exequias y una urna para el santo entierro. Además, se contaba con un fierro para hacer hostias “con sus recortes adecuados”. Por último, se describe la casa cural contigua a la sacristía, la casa estaba compuesta de dos piezas y dos tejabanes. Entre otra mucha información más.

  1. INVENTARIO.

Cuatro años más tarde se vuelve a hacer un inventario muy similar al anterior dónde sólo se dan algunos otros datos como por ejemplo que el templo aún tenía pavimento de madera y que en el muro del presbiterio había una pequeña alacena incrustada dónde se guardaban las ánforas de plata de los santos óleos.

  1. INVENTARIO.

De un cuarto de siglo después otro inventario nos habla ya del altar mayor “con gradas de granito”, en él un “camarín de madera con imagen de talla de San Gregorio Magno”. En la imagen adjunta se puede apreciar el altar mencionado. La torre contaba entonces con dos campanas grandes y dos medianas. Por último, subrayamos que se contaba con un papalote y un tinaco al servicio de la parroquia.

Cuatro años más tarde el Padre Pablo Ponce pide permiso al Arzobispo Alfonso Espino el 11 de diciembre para que sean bendecidas dos campanas reformadas.

El próximo mes concluiremos con la reseña de esta antigua e importante parroquia.


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