Conecta con nosotros

¿Que estas buscando?

ConoceArtículos

PARROQUIA DE CADEREYTA JIMÉNEZ, N. L.

2ª. parte. El siglo XVIII

En el mes anterior comenzamos a repasar la historia de esta parroquia; como ya se había señalado, al inicio del siglo XVIII Cadereyta ya cuenta con un templo parroquial pero seguramente era muy precario, debemos de recordar que Cadereyta aún no se encuentra en su ubicación actual sino en la margen norte del río Santa Catarina.

1712 VISITA DEL OBISPO CAMACHO                

El 22 de julio pasó el obispo de Guadalajara a Cadereyta; lo que encontró fue bastante desolador “No hubo depósito del Santísimo Sacramento por estarse haciendo de nuevo la iglesia que en los años pasados se dice “quemaron los indios infieles”. No hubo pila bautismal por lo mismo. Hizo confirmaciones” (Garmendia, p. i).

Gonzalitos subraya los grandes cambios acontecidos en la visita del prelado: “En el año 1712 vino a su visita el Ilmo. Sr. Ob. Dn. Diego Camacho y Ávila y trajo de Guadalajara una buena porción de clérigos recién ordenados quitó a los frailes la administración de los indios, secularizó las misiones y puso curas y doctrineros seculares” (GONZÁLEZ, p. 293). 

1719 RETORNAN LOS FRAILES

Después de lo dispuesto por el Obispo Camacho en el 1712, los frailes franciscanos elevaron un reclamo ante el Rey quien atendió la queja, siete años después se dispuso que se les devolvieran a los frailes sus misiones y doctrinas; así ese mismo año, visitó la región el Obispo Fray Manuel Mimbela a dar nuevamente posesión a los frailes. Portillo señala a este hecho la fecha de 1723 (Huellas, p. 97). Gonzalitos añade a todo lo anterior: “Los conventos de Cerralvo y Cadereita (sic) habían desaparecido y no pudieron ya restablecerse” (GONZÁLEZ, p. 294).

1741 PARROQUIA DE SAN JUAN DE CADEREYTA

El 24 de diciembre el obispo de Guadalajara se encontraba en Monterrey, feliz navidad debió de haber sido aquella ciertamente, y revisó los libros de la parroquia de Cadereyta, pero en el libro se anota que el nombre de la parroquia es de “san Juan” y no ya de san José.

Ciertamente desde el acta primera de fundación de Cadereyta se hablaba de la parroquia de san Juan, pero en realidad el convento llevaba el nombre de san José. Cuatro años más tarde el visitador Matías López y Prieto visita la parroquia de Cadereyta la cual, como hemos ya señalado, llevará ya el nombre de san Juan.

1753 VISITA DEL OBISPO DE GUADALAJARA

Fray Francisco de San Buenaventura Martínez de Texada revisa el libro de la parroquia que es presentado por “el Padre Cura Ministro de Doctrina” Fr. Gonzalo Díaz Cárdenas. Portillo señala que Díaz estuvo en esta parroquia de 1748 a 1755 “siendo el último franciscano en administrar esa parroquia” (Diccionario).

1755 P. CIPRIANO GARCÍA DÁVILA

En este año llega este sacerdote quien será el primer cura beneficiado después de la salida definitiva de los frailes, permaneció en Cadereyta hasta 1787 siendo protagonista de los importantes acontecimientos para la parroquia que a continuación se narrarán (PORTILLO, Diccionario, p. 128).

1760 VISITA DEL OBISPO

El obispo Francisco de san Buenaventura nuevamente visita la parroquia y revisa los libros que le presenta Cipriano García Dávila quien es ya mencionado como “cura beneficiado” de Cadereyta.

1762 PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN

El padre Cipriano presenta al gobernador Velasco un proyecto de construcción de un templo parroquial esto por medio de una carta fechada el 18 de junio de 1762, a la anterior se adjunta un diseño de la planta del mismo y un diseño de lo que sería la fachada. Nada de esto se realizó por haberse llevado a cabo, apenas un año después, la mudanza de la ciudad.

En el Archivo Histórico (AHAM) se conservan unas fotocopias del diseño propuesto para la parroquia por el P. Garza Dávila, no sabemos en qué archivo se encuentren los bocetos originales. En este material se incluye un diseño de cómo hubiera sido la fachada y además la planta arquitectónica propuesta para el frente del mismo templo. Este diseño recuerda en mucho los que años después, en 1790, se harán como propuesta para la Catedral de Monterrey, estos últimos fueron publicados por Aureliano Tapia en “La Catedral del Nuevo Reino de León” (1989).

1763 TRASLACIÓN DEFINITIVA DE CADEREYTA

En febrero de este año la población se mudó por última ocasión, de la margen norte del río Santa Catarina a dónde se encuentra el día de hoy. Esto se hizo a solicitud de los vecinos para facilitar la conducción del agua y el riego, todo esto después de una prolongada sequía (ROEL, p. 61).

Así se trazaron la plaza central, los edificios públicos y la parroquia; en ese tiempo seguía siendo el párroco Garza Dávila el cual solicita a los vecinos su ayuda para edificar la Iglesia (MONTEMAYOR, p. 33). La edificación habría comenzado en 1775 (González, Testimonios, p. 31)

1777 VISITA DEL DR. JOSÉ ANTONIO BENAVIDES

Por orden el obispo de Guadalajara fray Antonio Alcalde, el Dr. Benavides recorrió gran parte de esta región y así llegó a Cadereyta el 14 de mayo de 1777, todo ello en vistas a la creación de un obispado en el noreste de México. El documento elaborado en esta visita da muchísima información acerca del estado en ese momento de la parroquia, toda la descripción conforma un retrato escrito de la misma.

Llegó el Doctor fue recibido en la puerta por el cura García Dávila, se celebró la Misa, el doctor subió al púlpito y explicó el fin de la visita. Visitó el sagrario, adoró al Santísimo colocado en el altar mayor, en el presbiterio además del anterior había un altar más.  “Visitó” la lámpara de plata que arde ante el sagrario, visitó la pila bautismal “que por no haber bautisterio está en la sacristía”.

De la sacristía se comentó “halló tener lo preciso y necesario para el servicio del culto divino”; a pesar de lo anterior el Doctor va indicando lo que falta y lo que hay que renovar para que todo esté en buen estado para el uso litúrgico, Al final de la visita a la sacristía se mandó “que los dos retablos grandes que están en la sacristía rotos e indecentes se quemen y sus cenizas se entierren o resuman”, este comentario deja muchas interrogantes acerca de cómo pudieron haber sido y de qué materiales.

Al finalizar el documento se hace una anotación importante, hacía menos de 14 años que la población se había mudado de la margen norte a la sur del Río y así en aquel lugar “aún existen (…) muchos cuerpos difuntos”, así el doctor encargará al cura “exhorte a sus vecinos y feligreses a fin de exhumar los huesos y trasladarlos a esta parroquial o su cementerio, quedando en la antigua iglesia una cruz a perpetua memoria, sin permitir que entren bestias o ganados a pisar o ensuciar aquel sitio”. No sabemos si la cruz se colocó; al menos hoy no es posible ubicar la localización precisa de aquel sitio en medio de la mancha urbana norte de Cadereyta.

Así concluimos esta segunda entrega, el mes entrante continuaremos con la historia de la parroquia en el siglo XIX.

Acompaña a este artículo una imagen de una custodia de plata precisamente de este siglo XVIII perteneciente a esta parroquia y que actualmente se exhibe en la exposición permanente del Museo Arquidiocesano de Arte Sacro.

 

 

 

Comentarios
Escrito por

Relacionado