Conecta con nosotros

¿Que estas buscando?

Bienes culturalesArtículos

LA CASA DE LA COMUNIDAD V

EL ESTILO

Hace algunos años, una persona me contó la siguiente anécdota: en Monterrey en la década de los cuarentas se desarrollaba el episcopado del Sr. Guillermo Tritschler, Siervo de Dios, reconocido por ser un hombre conocedor de arte, un hombre culto… y en aquel Monterrey de aquellos años, le pidieron que bendijera dos obras eclesiásticas, la nueva parroquia de La Purísima y el nuevo templo del Perpetuo Socorro, uno localizado al poniente de la ciudad y el otro al Norte, a un lado del templo de Dolores, ambas bendiciones fueron realizadas con diferencia de pocos años;el inicio de las obras de La Purísima fue en 1943 mientras que la bendición de las obras del Perpetuo Socorro se realizó en 1950. A ambas fue invitado el Arzobispo de Monterrey,Mons. Guillermo. El primero con sus líneas modernas, simples, sin labrados ni garigoleos y el segundo con su estilo tan elaborado y ecléctico. Así después de haber bendecido el inicio de las obras del segundo Mons. Guillermo dijo lo siguiente, quien lo escuchó, años después a mi me lo narró: “Seré recordado por haber bendecido la primera piedra de La Purísima, no por la bendición del inicio de la obra del Perpetuo Socorro”. 

Y tuvo razón. 

¿Por qué lo dijo? Él como experto de arte sabía que la obra que iba a ser reconocida mundialmente era la más moderna, la más actual, y esto desde aquel tiempo y así hasta el día de hoy. La otra, a pesar de su trabajo tan elaborado en fachada y cornisas, a pesar de sus excelsos vitrales y obras de arte quedó eclipsada por la modernísima parroquia de La Purísima. 

Sí, él tuvo razón. 

Narro la anécdota anterior para estar conscientes, como lo hemos reflexionado en las entregas anteriores de esta serie de artículos acerca de la casa de la comunidad, que no basta la buena intención, no basta la fe, hay que contar con un excelente grupo de profesionistas para elaborar el diseño del templo, pero también hay que elegir bien el estilo de la obra por edificar. 

¿A quien no le gustan los templos coloniales del centro del país? ¿Quién no se ha sentido atraído por obras magníficas como las grandes catedrales novohispanas de nuestro México? Con tan solo ver imágenes de parroquias como, por ejemplo, la de Santa Prisca en Taxco nos sentimos identificados en un estilo que consideramos nuestro, y esto hasta lo más profundo de nuestro ser. Pero todas esas obras eran fruto de una sociedad que ya no existe. Seguimos habitando el mismo territorio, pero ya no somos los mismos. En su momento hubo quienes trabajaban con maestrías ciertos materiales y lo hacían magistralmente y con reconocimiento internacional. Pero ya ni siquiera es posible quien haga obras similares a las que se hicieron hace 2 o 3 siglos. Y el asunto no es sólo “contra” el estilo que conocemos como “colonial”, es contra todo estilo de otra época. Hoy no sería posible, no en esa calidad, y de poder hacerse sería con un costo altísimo, un templo similar al del Perpetuo Socorro en Monterrey. 

Intentar diseñar templos en el siglo XXI con ideas, modelos, plantas arquitectónicas de los siglos pasados no debe ser una opción. El ya mencionado estilo colonial, el neoclásico, neogótico, neorrománico, y un largo etcétera. No. Ya no. 

Y ni siquiera templos norestenses de los siglos pasados, que por su simplicidad pudiera pensarse que sería más sencillo. Tampoco. ¿Dónde encontrarías quien te proveyera de sillares del mismo tamaño como los que hay en Catedral?

Estamos en pleno siglo XXI. Muchos materiales y técnicas constructivas que tenemos actualmente son el fruto de siglos de construcción. Aprovechemos los adelantos. No regresemos al pasado. 

¿O tendrías en mente un templo con velas, sin electricidad, sin micrófono, sin clima artificial o aire lavado o al menos abanicos?  

Comentarios

Relacionado

Artículos

¿Cómo es el sagrario de tu parroquia o capilla? ¿Dónde está ubicado? ¿Su localización propicia tu oración personal? Tema interesante es este ¿verdad? Es...

Artículos

EL CONFESIONARIO En los templos parroquiales antiguos se acostumbra que haya un espacio (o más) destinados al sacramento de la reconciliación. Todos hemos visto en los viejos templos...

Artículos

“VITRALITIS”, “MURALITIS”, “MADERITIS” y otras enfermedades eclesiales Las enfermedades llamadas “Vitralitis” y “Muralitis” suelen ser bastante comunes a la hora de “decorar” templos e iglesias. Ambas hacen referencia...

Artículos

EL PRESBITERIO Todos hemos visto una y mil veces el área del altar de la Basílica de Guadalupe del Tepeyac, muchos de nosotros habremos...