Vive

AvatarDebany Valdes6 agosto, 2020
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Hace algunas semanas, al inicio de la pandemia por covid-19 en México, tuve la oportunidad de realizar un pequeño ejercicio, como parte de una materia del doctorado que trata sobre métodos cuantitativos en la investigación social; aunque era un ejercicio, las respuestas fueron suficientes para su validez, por lo que lo más relevante de los resultados pueden compartirse para ofrecer una idea, sea de futuras investigaciones o incluso sobre nuestras prácticas pastorales en los medios de comunicación en este tiempo; el estudio fue titulado “Percepción de los laicos sobre la respuesta pastoral de la Iglesia de Monterrey en los medios de comunicación, durante la pandemia por covid-19”, aquí les comparto algunas conclusiones a quienes participan de este ámbito o están interesados en él.

Los primeros matices que hay que poner es que se trata de percepciones, es decir un conocimiento subjetivo y parcial que se da de un tema concreto: puedo tener la percepción de que eres enojón, sin que lo seas; es lo que percibo, no necesariamente lo que es; estos estudios de percepciones en los medios de comunicación estudian la diferencia entre lo que yo creo que llega al otro en cuanto emisor y lo que el otro recibe/percibe, nos ayudan en perspectiva de futuro, sea para llegar a más, para llegar mejor o para que llegue el mesaje que queremos y no otro. Aún así no se puede decir que no sean datos importantes, pues si bien no es la realidad en sí, es la realidad de la percepción, es lo que llega al otro, lo que mueve al otro, además que las percepciones forman opiniones y generan comportamientos; un ejemplo claro lo vivimos recientemente cuando un joven de la comunidad LGBTQ transmitió en LIVE su llegada a la curia arquidiocesana; a causa de dicha transmisión algunos “perciben” una no disponibilidad a escuchar, un rechazo e incluso un maltrato de parte de la institución; idea que pueden conservar (con razón quizá) a pesar de la postura institucional de la arquidiócesis de escucha, de pastoral misericordiosa, de comprensión, al mismo tiempo que de posteriores diálogos y acuerdos. Las percepciones son muy importantes.

La inquietud fundamental de esta investigación era corroborar la hipótesis de que, en la percepción de los laicos, la presencia de la iglesia durante la pandemia se limitó a la pastoral litúrgica en los medios de comunicación, descuidando las otras pastorales que son también esenciales en su misión evangelizadora. Los datos fueron compilados entre el 30 de Abril y el 05 de Mayo, digitalmente por medio de Survey Monkey; con un muestreo probabilistico aleatorio simple, método elegido por las circunstancias que me permitián la distancia y el contexto de la pandemia; en total se obtuvieron 2661 respuestas de católicos del territorio diocesano, con un margen de error de 2,5% y un nivel de confianza de 99%. Los datos se analizaron con SPSS.

Entre las conclusiones más significativas, podemos decir que en general la Iglesia de Monterrey tiene una gran y rica presencia en los medios digitales, aunque confirmamos que, según la percepción de los laicos, los contenidos están concentrados en la dimensión litúrgica (sobretodo misas y oraciones devocionales). Aunque se percibe que la presencia de la Iglesia no se limita exclusivamente a lo litúrgico, de hecho en lo social y testimonial la presencia de la Iglesia es evaluada como mínima.

Entre otras muchas pequeñas conclusiones generales importantes, resalto las siguientes: los protagonistas de las transmisiones digitales eclesiales son casi siempre los clérigos, dejando fuera o muy poco presentes a las religiosas y l@s laic@s mism@s, cosa que automáticamente deja fuera a las mujeres de las comunicaciones oficiales; Facebook es la red social donde encuentran más frecuentemente los contenidos de la Iglesia y Twitter aquella donde menos la ven presente; las parroquias se han hecho mucho más presentes en las redes sociales durante la pandemia que antes de ella; en general los laicos están muy satisfechos de la presencia de la Iglesia durante la pandemia en los medios de comunicación.

De este breve ejercicio se puede aconsejar a quienes trabajan en los medios de comunicación de la Arquidiócesis de Monterrey que se esfuercen en hacer más visible su propia presencia en los ámbitos de la formación/catequesis, el apostolado social y los testimonios personales, manteniendo un equilibrio con la gran presencia que ya tiene en contenidos litúrgicos y devocionales; enriquecer la calidad de las trasmisiones via Facebook focalizada en los adultos, pues es por medio de esta red social, donde ellos buscan más sus contenidos; en cambio focalizar los contenidos de Instagram en los jóvenes, donde ellos buscan estos contenidos; fortelecer en general su presencia en Twitter; enfatizar y promover la presencia de la mujeres, los laicos, los diáconos y las religiosas en sus transmisiones oficiales, según los muchos ámbitos donde ellos y ellas se mueven; promover la diversificación y dar oficialidad con el uso del logotipo arquidiocesano a las diversas plataformas, protagonistas y canales que ya existen en vez de centralizar en un solo canal o reducido a las plataformas conocidas como oficiales; fortalecer y promover el contenido y la formación de los muchos protagonistas que, individualmente o con una cierta organización comunitaria se esfuerzan por promover la fe y la evangelización; continuar haciédonse presente en los diversos medios de comunicación.

Indirectamente este mismo ejercicio académico obtuvo datos del rápido aumento de desempleo en las primeras semanas de la pandemia en nuestra ciudad. Otros datos los puedo compartir personalmente a quienes estén interesados. Agradezco a los maestros de la Universidad Gregoriana que supervisaron estas conclusiones y a mis compañeros de equipo que se interesaron en nuestra arquidiócesis: Concilie Nduwimana (Burundi), Charis H. Casas Olivos (Colombia), Bruno Hermes (Brasil).

En este estudio no se han analizado los contenidos en sí mismos sino sólo enmarcados en el área pastoral a la que pertencen, pero se valen dos preguntas: si los medios de comunicación y redes de la Iglesia buscan sólo visibilizar la institución, a veces lejanos a los temas importantes de la sociedad y si en torno a la pandemia estamos cambiando sólo los canales de comunicación sin transformación profunda, ofreciendo “lo mismo” (las mismas actividades, litúrgicas o no, pero ahora por medios digitales; la misma pastoral antigua pero, canales nuevos) o si de verdad estamos abiertos a la transformación pastoral, a la conversión, al discernimiento, a los nuevos lenguajes, a caminar con los tiempos y poco a poco transformar nuestra pastoral en una pastoral urbana contextual; es decir, si acaso una nueva normalidad pastoral, más encarnada y sinodal, no es una llamada urgente y necesaria también para nosotros que guiamos la pastoral de la Iglesia; en todo caso sí me parece una llamada urgente a poner más teología a la pastoral y más pastoral a la reflexión teológica. La pandemia es también una oportunidad para todos, incluídos la Iglesia y su evangelización.

Padre Rodolfo García
Capellán Basilica del Roble/Sociología urbana

AvatarDebany Valdes6 agosto, 2020
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Daniel Morales Rodríguez fue ordenado sacerdote para siempre el pasado 07 de julio por manos de Mons. Rogelio Cabrera López, desde la comunidad parroquial Nuestro Señor de los Trabajos, en San Nicolás de los Garza.

Se podría pensar que los sacerdotes desde que son pequeños saben que están llamados al servicio de Dios, el ahora Pbro. Daniel Morales en una entrevista previa a su ordenación sacerdotal, platicó sobre su proceso vocacional y cómo fue que el Señor lo llamó aun cuando él consideraba que su vocación ya estaba definida; Joven de 23 años, Contador Público, con un trabajo estable y un gusto apasionado por los deportes.

El Padre Dani comenzó un proyecto de labor social por su propia cuenta, llevando ayuda a comunidades con carencias, esto después de ya haber sido tocado por el Señor en un encuentro. Desde su servicio nacieron las ganas de llevar a Cristo a todo lugar y en un momento de oración se puso a disposición de Dios: “Señor yo voy a donde tú quieras, yo quiero hacer tu voluntad, en qué te puedo servir”.

Un buen amigo de Daniel le invita a platicar con un sacerdote, el cual lo lleva en un proceso de discernimiento por 3 años, e impulsa a vivir el proceso vocacional. Para los 27 años Daniel es admitido en el Seminario Arquidiocesano de Monterrey.

Su formación sacerdotal, acompañada por su familia, amigos y hermanos seminaristas y sacerdotes que hicieron de su caminar una aventura y un conocimiento en la fe continuo.

La celebración más esperada después de 10 años de preparación había llegado, en circunstancias que nadie esperaba. El Covid-19 sigue causando que la población deba mantenerse en casa y muchas otras crisis y restricciones, sin embargo en el recinto donde  el diácono Daniel sería ordenado sacerdote la presencia de Dios era evidente, y con la afluencia permitida y los cientos de espectadores que siguieron la transmisión en vivo, el momento fue tan especial.

Mons. Rogelio, durante la homilía,  brindó un mensaje de ánimo sobre la misión sacerdotal y dijo “A nosotros nos toca, caminar, acercarnos, mirar, comprender, sentir y actuar” siendo semejantes a Jesús; señalando especialmente que los sacerdotes están llamados a consolar y a estar cerca de la comunidad. También compartió sobre los tres sacramentos que Daniel, en su sacerdocio, deberá llevar adelante y que la Iglesia le encomienda: la reconciliación, la unción de los enfermos y la Eucaristía.

Durante la celebración los papás del Pbro. Daniel, el Sr. Aurelio Morales y la Sra. Virginia Rodríguez fueron reconocidos, imponiéndoles la cruz como tradicionalmente se hace con quienes cuidan la vocación de su hijo, en agradecimiento por el bien que hacen en ellos.

El Arzobispo de Monterrey destinó al neosacerdote a la Comunidad Nuestro Señor de los Trabajos, como sacerdote adscrito, misma a la que pertenece y que es especial en su crecimiento de Fe.

“Me he sentido acogido por el amor de Dios, de ir, salir al encuentro del enfermo, poder darme y entregarme a los demás. Eso es lo que este tiempo de pandemia y esta ordenación sacerdotal, me inspiran a ser en el ministerio” dio como testimonio el Pbro. Daniel Morales, quien agradeció a su familia por el amor que le brindan; a sus amigos y seres queridos por el cariño y estar presentes. “Solo quiero hacer la voluntad de Dios y agradarle a Dios” así concluyó su primer mensaje como sacerdote el Padre Dani.

Por Debany Marcela Valdés

Pastoral Siglo XXI

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El Pasado 13 de junio se llevó a cabo la ordenación sacerdotal del Pbro. Edgar Alonso Del Río Reyna, por manos de Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de la Arquidiócesis de Monterrey. La Parroquia Nuestra Señora de San Juan de los Lagos en San Nicolás de los Garza fue el recinto elegido para esta bella celebración, la cual se vivió a puerta cerrada por cuestiones de contingencia.

 

El Pbro. Edgar del Río egresado del Seminario Arquidiocesano de Monterrey, fue admitido al Orden Presbiterado en el templo de la comunidad en donde descubrió su vocación; misma en la que estuvieron presentes sus padres, familiares, amigos más cercanos y algunos sacerdotes.

 

Mons. Rogelio brindó en su homilía un mensaje de ánimo para el Padre Edgar y todos los que presenciaron de manera virtual dicha ceremonia, pese a las adversidades causadas por la pandemia esta fiesta para la Iglesia Universal, no se rebajó en lo absoluto a tener la presencia de Dios y de su amor, por el contrario, se encontraba totalmente potenciada.

 

También Don Rogelio, compartió algunos consejos sacerdotales durante la homilía: “Cuidar siempre la predicación, acompañada con la oración, la convicción y la congruencia” así como hacía San Antonio de Padua, a quien ese día la Iglesia Universal celebraba su santo. Tomando como referencia el Evangelio y las lecturas anteriormente leídas dijo: “Que los sacerdotes proclamemos la verdad, amemos la verdad y sirvamos a la verdad”. Recordó que la vocación como tradición implica ser compartida “es ir detrás de otro, seguirlo, la vocación es misión, es servicio”.

 

Exhortó a la comunidad a pedir por los sacerdotes, en especial por el sacerdocio de Edgar, con quien se alegra de compartir espíritu, para que por bendición de Dios y el amparo de María sea un sacerdocio “in eternum” es decir, para siempre.

 

Le siguieron cada uno de los ritos correspondientes a la celebración y por gracia de Dios fue ordenado el Pbro. Edgar Alonso Del Río Reyna; quien tuvo oportunidad de brindar unas palabras de agradecimiento, especialmente a su familia, y a su abuelita de quien reconoce proviene su amor por las cosas de Dios “Esta es la fe que ella – su abuelita – me regala, junto con la fe de mis padres. Muchas gracias y que Dios los bendiga a todos”.

Un momento muy emotivo fue cuando el Señor Arzobispo reconoció a los padres del nuevo sacerdote como ya es tradición; el Señor Pedro y la Señora Sonia recibieron la imposición de una cruz por cuidar la vocación de su hijo.

El ahora Vicario de la Parroquia San Juan de los Lagos, comentó en una entrevista previa a su ordenación que esta experiencia de vida la ve reflejada en la frase que utilizó el Papa Francisco al llegar a su pontificado “Mirándome con misericordia, me eligió”. Jesús vio en el sus debilidades y virtudes y comparte que “Con esa misma mirada me ha elegido para este ministerio”; ministerio que lleva “la extensión del mismo Ministerio de Jesús de Nazareth”.

Al finalizar la misa, un grupo de personas organizaron una caravana de automóviles para compartir con el padre Edgar la alegría de su ordenación, llevando carteles y globos en modo de festividad.

Posteriormente, en una pequeña reunión entre familiares y amigos más cercanos el Padre Edgar celebró haber recibido con gratitud este don maravilloso e “inmerecible”, otorgado por la benevolencia de Dios.

Por Debany Valdés

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Es una iniciativa pastoral de la Arquidiócesis de Monterrey, para animar y orientar nuestra vida cristiana durante la Pandemia, a través de cinco acciones cuyas iniciales componen la palabra COVID: Consolar, Orar, Vivir, Inspirar, Dar.

El Arzobispo de Monterrey, Mons Rogelio Cabrera López, señaló al respecto: “Deseo convocar a toda la Iglesia de Monterrey, a vivir una Pastoral Misericordiosa, a través de la MISIÓN COVID, iniciativa pastoral de nuestra Arquidiócesis, para animar y orientar nuestra vida cristiana en estos tiempos, tejiendo relaciones duraderas para cuando volvamos a compartir, todos juntos, lo cotidiano de la vida”.

“De manera especial, son cinco las acciones que realizaremos, cuyas iniciales componen la palabra COVID: Consolar, Orar, Vivir, Inspirar y Dar”.

“Cada uno de los miembros de la Iglesia, realizará estas acciones en los ámbitos en los que desarrolla su vida ordinaria y según su vocación, contando con el apoyo de la estructura pastoral diocesana”

Acciones de la Misión COVID:

#CONSOLAR

Curando, consolando y ayudando a sostenerse a las personas que sufren.

#ORAR

Procurando recursos y espacios para encuentros profundos de oración personal y familiar.

#VIVIR

Cuidando nuestra vida y la de los demás, anunciando la Vida plena en Jesús.

#INSPIRAR

Con la Palabra de Dios, que es alimento, guía, luz, fuerza y esperanza.

#DAR

Asumiendo una vida austera, seamos solidarios con las necesidades de los hermanos.

La Misión dio inicio el 3 de mayo. Domingo del Buen Pastor.

De manera significativa viviremos cuatro celebraciones dentro de la misión:

1.- Domingo 31 de mayo Pentecostés: Consagración de Monterrey a la Virgen del Roble en la conmemoración de su coronación pontificia.

2.- Jueves 4 de junio Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote: Inicio del Año Sacerdotal en preparación para celebrar el XXV Aniversario de Ordenación Episcopal de nuestro Arzobispo.

3.- Jueves 11 de junio Corpus Christi.

4.- Viernes 19 de junio Sagrado Corazón

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CAPILLAS ANTIGUAS XXIII

Continuamos con esta introducción a la historia del edificio y del patrimonio de la capilla antigua de La Popa, Mina, N. L. Para ello necesitamos hacer una referencia a la capilla nueva.

LA NUEVA.

La comunidad construyó en la segunda mitad del siglo XX una nueva capilla en un terreno dado por un vecino que se mudó a Hidalgo, N. L. buscando mejor fortuna. La construcción debió de comenzar después de 1962 fecha del documento ya mencionado. El donante tenía un cuarto en la esquina sur poniente del terreno, este cuarto luego sirvió de curato. Mide 6 de frente por 4 de profundidad y habría que agregarlo también a los edificios históricos de nuestra Arquidiócesis. Lo utilizaba como habitación el P. Benjamín Tapia, párroco de Hidalgo de 1939 a 1982, cuando iba a La Popa.

El objeto más valioso de la capilla es la imagen patronal de San José. Es una pequeña imagen de cerca de medio metro de altura con el niño en su mano izquierda. Algunos sacerdotes que fueron párrocos de Mina afirman que la imagen debió de haber sido restaurada hace unos 15 años, ya que cuando visitamos la capilla no fue posible sacarlo de su vitrina de vidrio y metal, y no revela su antigüedad por la restauración realizada. Posee una corona que dice su nombre “Sr. San José”, las dos letras “S” están giradas sobre su eje vertical como si se trataran de la letra “Z”. La imagen además posee cetro. El niño a todas luces se ve muy reciente y comercial. La capilla nueva posee un muy bien logrado altar preconciliar de madera.

En el curato hay algunos otros objetos litúrgicos antiguos como candelabros de latón y los cuadros (llamados sacras) con textos impresos usados antiguamente para la celebración de la Misa, además de un ropero de madera y una máquina de coser Singer.

Regresemos a la imagen patronal, al menos viéndola, no revela su antigüedad y así nos quedan algunas dudas ¿qué tan antigua es la imagen? Y por lo tanto ¿Qué tan antigua es la capilla en ruinas que antes la albergó? Los documentos nada dicen al respecto. Las visitas de los obispos en el siglo XIX a la parroquia de Hidalgo no mencionan la capilla, apenas se menciona la de Mina, mucho menos la de La Popa.

INFORMES PARROQUIALES A LA CURIA

El 11 de septiembre de 1933 envío a la Curia un informe el Pbro. Rafael Rodríguez, párroco de Hidalgo, en este menciona “voy a Mina dos o tres veces al mes y a La Popa cada tres o cuatro meses”, además menciona la existencia de catequesis para los niños “en Mina, Los Guerra y La Popa”.

El 5 de octubre de 1949 el P. Benjamín Tapia, párroco del mismo lugar, da un dato importante “la gente bautiza a sus niños pues salgo a todos los ranchos” de tal manera que con certeza, en la capilla en cuestión, hubo bautizos. No hemos encontrado en el Archivo Histórico registro de bodas y mucho menos de confirmaciones.

Así la mención más antigua en documentos de la capilla expresamente mencionada son las escrituras de 1962. Seguimos con la duda ¿de qué año será la capilla antigua? El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no tiene en su catálogo de monumentos históricos ningún edificio registrado en La Popa. Habría que esperar análisis de expertos para que analicen la construcción.

Pero en este punto de la investigación encontramos en la capilla nueva lo siguiente:

EL TESORO DE LA POPA.

Cerca de la ya mencionada imagen del Sr. San José apareció el tesoro. Este tesoro está conformado por nueve milagritos, sí, pequeños objetos de poco valor monetario pero que son un testimonio inequívoco del aprecio que los habitantes de este lugar, de sus familias y de los que han emigrado y quienes al regresar dejan huellas de su fe por esta imagen del Sr. San José.

Los nueve milagritos son nueve monedas antiguas. Si se buscara su precio comercial hoy sería de apenas unos mil pesos todo el conjunto, o mucho menos; ya que las nueve están perforadas para poder colgarse como se acostumbra con los milagritos en un lugar adecuado cerca de la imagen del santo a quien se reconoce un favor o una gracia.

El mayor valor de estas nueve monedas no es su valor económico actual, sino la información que dan acerca de la existencia desde hace siglos del culto al Sr. San José y su capilla antigua. Las nueve monedas son muy pequeñas, la más grande posee 21 mm de diámetro y la más pequeña 14 mm. Probablemente por su dimensión reducida habían pasado desapercibidas. Las nueve monedas son:

  1. Moneda de 10 centavos, la fecha no se distingue bien, al parecer de 1895. Es de la Casa de Moneda de Zacatecas recordando que en nuestro país hoy sólo contamos con la Casa de Moneda de México, pero en algunos momentos de nuestra historia hubo más lugares de acuñación.
  2. Moneda de 5 centavos del año 1889 de la Casa de Moneda de San Luis Potosí.
  3. Moneda de 5 centavos de 1883 de la Casa de Moneda de México.
  4. Moneda muy dañada del año 1868 al parecer de la Casa de Moneda de México, no fue posible determinar su denominación.
  5. Moneda de 5 centavos del Imperio Mexicano encabezado por el Emperador Maximiliano, recordemos que este período del país duró solamente de 1864 al año 1867.
  6. Moneda de la sexta década del siglo XIX. Ilegible el último número de la fecha (186?); de la Casa de Moneda de México posee al reverso la leyenda “República Mexicana”, al frente el gorro frigio y la leyenda “Libertad”.
  7. Una moneda de un Real muy dañada, al reverso posee el escudo del águila y la serpiente con la leyenda “República Mexicana”, de la Casa de Moneda de México.
  8. Una moneda de la Nueva España, previa a la Independencia nacional, del rey Fernando VII, con valor de un Real; él reinó desde 1808 hasta la Independencia de México.
  9. Medio Real del Rey Carlos IV de España, moneda colonial del año 1795 hecha en la Casa de Moneda de México.

Nunca habíamos encontrado en ningún templo arquidiocesano ni milagritos tan antiguos y mucho menos monedas sirviendo como milagritos, que daten del Imperio Mexicano o de la época colonial. Nunca habíamos encontrado monedas que se hayan conservado en lugares de culto por tanto tiempo.

La existencia de estas monedas colocadas cerca de la imagen del Sr. San José de La Popa, sugieren la existencia de un culto por lo menos desde hace un par de siglos, considerando que la moneda más antigua es de 1795 y pudo haber llegado a La Popa hasta la época de la guerra de Independencia; con la cual habrían dejado de tener cualquier valor y por lo tanto o se dejaban de traer en el bolsillo, o se dejan en un lugar como este, donde ya no era necesario tener un valor comercial.

Alguien pudiera pensar, y con justa razón, que no necesariamente esas monedas llegaron ahí hace dos siglos, alguno pudiera afirmar que una persona las puso ahí el mes pasado o hace una semana. Pero a favor de la tesis presentada argumentó que esas monedas dejaron de ser moneda circulante hace muchos años, un coleccionista no se desharía de ellas por ningún motivo y mucho menos para que fueran condenadas a ser perforadas. La lejanía de La Popa sugiere, por el contario, que esas monedas fueron colocadas a los pies de la pequeña imagen en la capilla antigua y al mudarse la comunidad a la capilla nueva lo acompañaron como testigos de la fe del pueblo. Pero además siendo un tesoro de información: esa es la importancia del tesoro de La Popa… la información que brinda. Así propongo considerar el origen del culto y de la capilla antigua a los primeros años del siglo XIX.

Hay otro detalle que posee mucha importancia en el sentido de no suponer la capilla tan antigua como la población misma: el cementerio. El cementerio no está ni estuvo en relación con la capilla antigua, el lugar para los difuntos está fuera de la pequeña población. Los vecinos comenzaron a morir antes de que hubiera una capilla adecuada, si no los hubieran sepultado en la misma, como se acostumbraba antes de las leyes de Reforma.

De común acuerdo con el párroco de Mina las nueve monedas fueron trasladadas al Museo Arquidiocesano de Arte Sacro para su limpieza, resguardo y pronta exhibición.

Un último comentario acerca de la capilla antigua: será para la Arquidiócesis un reto restaurarla pero definitivamente vale la pena. Ya tenemos dos en ruinas y ambas ameritan la atención de la Iglesia regiomontana.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Durante la pandemia, la Iglesia de Monterrey no ha dejado de realizar diversas acciones materiales y espirituales en favor de los fieles, te compartimos cuatro de ellas:

Comedor Nuestra Señora del Rosario en Juárez, N.L.

Diariamente la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el Centro de Juárez N.L., distribuye 200 comidas. Las personas con escasos recursos acuden de lunes a viernes por su comida calentita recién preparada, mientras que a otros más, que por enfermedad o edad no pueden acudir, les es llevada a su hogar.

Además, en torno a esta pandemia se han estado distribuyendo despensas a las cuales las personas en situación de pobreza han podido tener acceso.

DIRECCIÓN: Zaragoza 505 Centro, Juárez, N.L. TELÉFONO: (81) 82 33-00 83.

Casa Nicolás

Durante la Semana Santa y contingencia, tienen 48 personas viviendo en el albergue,

resguardadas, permanecen en la casa con todos los servicios, las tres comidas para enfrentar la coyuntura de la pandemia.

DIRECCIÓN: Emiliano Zapata 4417, esq. con Serafín Peña. Col. Guadalupe Victoria Guadalupe, N.L. TELÉFONO: (81) 21 69-82 32

Casa INDI

Diario sirven 2,000 platillos y más de 70 migrantes reciben alimento, alojamiento y servicio    médico. Miguel Nieto 2506 Norte,

DIRECCIÓN: Col. Industrial C.P. 64440, Monterrey, N.L. TELÉFONO: (81) 83 74 72 21

Casa Monarca

Quienes se dedican a la ayuda humanitaria al migrante, ha entregado despensas para familias refugiadas, que no tenían acceso a los programas sociales por no tener INE.

DIRECCIÓN: Privada Nicolas Bravo 510, Santa Catarina, N.L. TELÉFONO: (81) 8390 6305

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Con el paso de Jesús sacramentado por las calles de nuestros municipios, inició el pasado domingo 5 de abril, la Semana Santa 2020; una muy especial y diferente semana debido a la contingencia sanitaria del COVID-19  y el confinamiento social, por tal motivo algunos sacerdotes de la Arquidiócesis de Monterrey, sumando esfuerzos con los fieles, tomaron la decisión de llevar a Jesús sacramentado por las calles de sus sectores.

Durante el recorrido del Santísimo, entre casas decoradas con palmas y ramos agitados en las manos de sus habitantes, se escuchaba el grito de:“VIVA CRISTO REY”.

RECORRIDO DEL SANTÍSIMO DE LAS 2 DE LA TARDE A LAS 6 DE LA MAÑANA

Compartimos algunos testimonios de los sacerdotes en esta nueva experiencia:

“Es una sed del amor de Dios, ya son casi tres domingos que las personas no han podido asistir a la Eucaristía y ahora no me salen las palabras para expresar tan grande amor que le tienen”

«Las personas salen de sus casas, se hincan, ríen, lloran y aún en madrugada siguen en la espera de que Jesús sacramentado llegue hasta ellos, es impresionante ver esta respuesta, no hay explicación a todo esto; sólo el amor que todo lo da”.

Pbro. Alejandro Ramos Cantú,

Párroco Santo Cristo por las calles


SANTO CRISTO

Por su parte, el Pbro. José Luis Gauna Dávila, caminó por las calles de su comunidad con el Santo Cristo de su parroquia, bendiciendo a su paso personas y casas. Invitó a vivir este tiempo como una oportunidad de encuentro con Dios y familiar.

“Unirnos todos en el ámbito pastoral-espiritual a través de los medios virtuales y lograr una adhesión más profunda a Jesús en la oración, desde nuestras casas y familias; el motivo de esta contingencia es una verdadera manifestación de reflexión y oración que nos lleva al encuentro de nuestro Señor”.

Pbro. José Luis Gauna Dávila

Parroquia Santo Cristo, Monterrey

Administrador Parroquial


EL JUEVES SANTO

«Hoy es el día del Sacerdote y de la Eucaristía, hoy ha sido un Jueves Santo especial para muchas personas con fe, pero muy especial también para los sacerdotes. Además Dios me concedió vivir una experiencia única, llevando el Santísimo por las calles de mi parroquia y ver la fe de la gente. Siempre me he preguntado, ¿quién ayuda a quién?

«Gracias a todos los fieles de Mater por su testimonio de fe, no me lo han contado, yo lo vi hoy. Un día para guardarlo en la memoria y nunca olvidarlo».

«Recen porque seamos buenos instrumentos de Dios. En mis oraciones».

Padre Javier de la Torre Castaño

Adscrito – Parroquia Mater Admirabilis

Secretario Canciller


La mayoría de las parroquias de nuestra Arquidiócesis de Monterrey, realizaron esta actividad o una similar, en la medida de las posibilidades y salud del párroco.

Muchas gracias a Dios por esta experiencia de misericordia, en este tiempo de reto y dificultad.

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CAPILLAS ANTIGUAS XXIII

Primera Parte

Hace cuatro años y medio comenzamos una serie de artículos que busca enlistar y presentar una introducción histórica a cada una de las capillas antiguas de nuestra Arquidiócesis. La expectativa inicial era de, probablemente, llegar a una docena; en esta entrega alcanzamos el trigésimo tercer artículo. Ya van varias ocasiones que creemos ya cerrada esta lista y así ha aparecido otra y luego otra más, esto siempre teniendo el criterio de ser anteriores al año 1900.

Hace algún tiempo el Párroco de Mina, N. L. nos hizo favor de notificarnos que en el ejido de la Popa perteneciente a este mismo municipio existen dos capillas: la nueva y la antigua. Comencemos por dar algunos datos del lugar.

SAN JOSÉ LA POPA.

El nombre, curioso ciertamente, de La Popa proviene de un cerro cercano, imponente, cuya forma tiene semejanza con la popa de un barco, es decir, la parte trasera del mismo.

Es un pequeño ejido está localizado a 50 minutos de la cabecera municipal; se sale de Mina por la carretera a Monclova en esta dirección y más adelante se toma un camino vecinal que en un primer tramo está revestido para después ser un camino más precario. San José la Popa está localizado hacia los límites del Estado con el vecino Estado de Coahuila.

BERNABÉ DE LAS CASAS.

El origen de este lugar se encuentra ligado al español Bernabé de las Casas (1573 – 1632). Israel Cavazos señala que fue el poblador de gran parte del Valle de las Salinas, además señala que legó a su hijo Marcos las tierras de San José La Popa, Cavazos no afirma que Bernabé de las Casas haya fundado La Popa, sólo indica que legó las tierras a su hijo (Diccionario biográfico). Por su parte Valentina Garza (Movilidad social, CIESAS) indica que “Bernabé de las Casas estableció la hacienda San José de la Popa, con la compra de unas tierras a Diego de Huelva”; la venta de estas tierras según Cavazos se realizó el 29 de julio de 1616. Así los orígenes de este ejido se remontan a los primeros años de la colonización del Nuevo Reino de León a inicios del siglo XVII.

VENTA DE TIERRAS.

No tenemos más noticias de aquellos lejanos y recónditos lugares hasta la venta que hacen Ma. Gertrudis de Ancira y Juan Antonio Pérez de Ancira “de tierras y agostaderos que heredaron en La Popa”, la venta se realizó el 4 de marzo de 1776 a José Salvador Lozano (CAVAZOS, Catálogos y síntesis, No. 2533).

Años más tarde Francisca Javiera de Elizondo al hacer testamento el 17 de febrero de 1785 incluye entre sus posesiones “la parte de tierra que heredó de sus padres en el agostadero de La Popa” (No. 2754).

Aquí surge una primera pregunta: ¿El agostadero mencionado es el que aún está a las orillas del ejido? Los añosos e imponentes árboles que crecen cerca de él parecieran responder que sí, son magníficos, y más considerando que están localizados en medio del desierto de Mina.

De estas dos reseñas de Cavazos hay que subrayar algo: no se menciona a san José en el nombre sino sólo “La Popa”. Habría que ver los documentos originales para ver si así están escritos.

CAPILLA NUEVA Y ANTIGUA.

Como ya habíamos comentado en el ejido se posee una capilla nueva y una antigua, ésta en ruinas. Cruzando la pequeña plaza desde la nueva se encuentran las ruinas de la antigua, más precisamente en contra esquina de la plaza, por las calles Victoria González y Agustín Serna. El frente de la capilla da precisamente a esta última calle. El terreno, propiedad de esta Arquidiócesis, mide 11 mt de frente por 41 mt de fondo aproximadamente. La capilla en su interior midió los mismos 11 mt de frente por 4 mt de fondo. Las ruinas tienen una orientación poniente – oriente estando lo que fue el ábside al oriente de la construcción.

De las cuatro paredes que tuvo la capilla quedan únicamente dos en pie. La de la calle (norte) y la de ábside (oriente). De las otras dos paredes no queda nada excepto el ángulo surponiente, es decir, el ángulo de lo que fueron las paredes exactamente contrarias a lo que existe aún en pie. Este ángulo, al cual no podemos llamar columna por que no lo es, presenta un elemento importante: un contrafuerte adosado hacia el sur. De hecho el extremo de la pared del ábside al sur posee otro contrafuerte. Estos dos elementos pudieran indicar el motivo del abandono de esta capilla.

ABANDONO.

La pared, hoy inexistente, al sur está cerca de un pequeño barranco de un par de metros de profundidad que hoy está lleno de maleza ¿Este pequeño barranco está conformado por material inestable que dañó la capilla? Pudiera ser que sí y eso mismo sería el por qué a lo largo de su historia se colocaron esos dos contrafuertes de piedra. De hecho la pared del ábside posee una enorme grieta vertical que se abre precisamente hacia el lado del barranco. Muy seguramente la construcción comenzó a dar tal cantidad de problemas que mejor se optó por una capilla nueva, ésta se edificó, se trasladaron allá los objetos de la comunidad y ésta habría quedado en desuso colapsándose el techo sobre el piso y luego las paredes poniente y sur.

DESCRIPCIÓN 1962.

En el Departamento de Asociaciones Religiosas de la Arquidiócesis se cuenta con copia de las escrituras de la capilla antigua, el documento está fechado el 12 de septiembre de 1962, sólo habla de la capilla antigua, no hace mención alguna a la existencia de la otra, por lo tanto es de suponerse que la nueva aún no existía. En este documento civil se hace una valiosísima descripción de la capilla:

“Construcción simple con una ventana enrejada a la calle, en la parte superior espaldaña de piedra con una campana pequeña y remate con cruz de fierro, el material (…) piedra de sillar con enjarre de mezcla, los pisos son de cemento, paredes blanqueadas con cal, techo de terrado o hormigón sobre morillos (vigas de madera redondas) y duela del mismo material, carece de anexidades existiendo en el costado (…) una puerta lateral que comunica con el terreno descubierto perteneciente al referido inmueble (…)”.

Comentemos ahora el párrafo anterior que nos da mucha información y deja también algunas preguntas. Nos indica que las de las dos “puertas” que ahora apreciamos sobre la pared de la calle una era ventana, seguramente la más cercana al ábside (oriente) pero la reja mencionada ya no existe, también menciona una espaldaña de la cual ya no quedan rastros, la campana mencionada ¿será la que aún está en la capilla nueva? La que hoy se ve está en muy buen estado de conservación, pudiera haber sido “restaurada”, habría que analizarla más a fondo pero al menos coinciden en la descripción de que son “pequeñas”. Conforme esta descripción la capilla tenía dos puertas una hacia la calle y otra hacia el patio posterior. Acerca de las paredes se menciona que en 1962 tenían cal: en las ruinas al interior se puede ver la cal pero bajo esta se distingue una pintura anterior de color celeste.

En un documento existente en el mismo departamento arquidiocesano del año de 1996 y firmado por Mons. Rodolfo Rodríguez se dice que la capilla antigua “está en ruinas”.

HUELLAS LITURGICAS.

Las dos paredes existentes poseen dos huellas litúrgicas. La pared norte en su interior posee un hueco dónde se colocaba el agua bendita y en la pared del fondo (ábside) se encuentra un nicho al cual no nos pudimos acercar dada la maleza espinosa del lugar. En ese nicho, al menos por el tamaño, pudo haber estado colocada la imagen patronal del Sr. San José de la cual hablaremos el próximo mes. 

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El pasado 14 de febrero en las instalaciones de nuestro Museo el Sr. Arzobispo Don Rogelio Cabrera recibió un importante donativo para el patrimonio arquidiocesano.

La Srita. Adriana García Fidalgo donó a la Arquidiócesis su acervo fotográfico. Según ella misma narró a Don Rogelio hace ya varias décadas comenzó, de una manera autodidacta a tomar fotos con su cámara. De inmediato su trabajo llamó la atención por su visión fotográfica y estética de nuestro entorno y así comenzó a recibir solicitudes de trabajos fotográficos. Así una y otra vez recorrió el noreste mexicano y en especial nuestro Estado capturando con su lente pueblos y haciendas, personas, paisajes además de haber obtenido imágenes poéticas de la flora y vegetación norestense. A lo largo de su vida ha reunido más de cinco mil fotografías que ella misma en los próximos meses ira entregando a la Arquidiócesis.

Además de la riqueza de la visión estética de lo fotografiado la importancia de este acervo radica en que algunos de los objetos, como por ejemplo templos o edificios antiguos ya no existen convirtiéndose así este material en documentos importantes para nuestra historia local y arquidiocesana.

El Sr. Arzobispo agradeció profundamente a la Srita. Adriana la generosidad de su donativo al mismo tiempo que alababa la belleza de las imágenes que ella misma preparó en un álbum para la entrega simbólica.

Don Rogelio dispuso que este acervo se agregue a la fototeca existente en el Archivo Histórico el cual cuenta en la actualidad, sin contar este reciente donativo, con un aproximado de quince mil fotografías que incluyen las fotografías que se supone que fueron capturadas por el Arzobispo Don Guillermo Tristschler además del acervo fotográfico de Mons. Tapia Méndez consistente en cerca de cinco mil fotografías. En el Archivo Histórico se trabaja poco a poco en la digitalización de este material; por último les comentamos que fotografías del acervo del Archivo Histórico se publican una al día en el Facebook Museo Arquidiocesano de Arte Sacro.

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Parroquia del Sagrado Corazón

Centro de Monterrey

Cuarta Parte. Patrimonio

Los tres meses pasados repasamos brevemente la historia de la Parroquia del Sagrado Corazón en el centro de Monterrey. Ahora pasaremos a subrayar algunos aspectos de su patrimonio. Comencemos por el edificio mismo para luego comentar algunas piezas de su exterior y luego de su interior:

DETALLES ARQUITECTÓNICOS

No es mi objetivo describir la arquitectura de la parroquia dado que es un tema que muchos lo han hecho previamente, pero en especial quisiera subrayar algunos aspectos acerca de este tema: La sacristía es una de las más dignas arquitectónicamente hablando de nuestra Arquidiócesis, compite en dignidad y amplitud con la de la Catedral. Subrayo además la dignidad y belleza de la pila bautismal de mármol.  No está de más resaltar la belleza de los pisos del templo: el diseño de este tipo de piezas de mosaico de pasta nos sigue asombrando hasta el día de hoy.

PLACA CONMEMORATIVA

Sobre la calle de Zaragoza pasa casi desapercibida una placa que señala el siguiente acontecimiento: “En memoria de Francisco y Victor Manuel González caídos en este lugar el 15 de julio de 1935 en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra (Conferencia Nacional de Estudiantes de México (CNE) Agosto de 1955”.

SAGRADO CORAZÓN EN EL ATRIO

Al pie de la torre se encuentra una imagen de bulto del Sagrado Corazón, ésta estuvo originalmente en el centro del claustro de la Catedral; cuando el edificio que hoy es la curia fue remodelado se trasladó la imagen a este lugar. En las bodegas de Catedral aún existe la placa que se colocó en su emplazamiento original y cuyo texto es el siguiente: “SEPTIEMBRE 27 1943 Y FEBRERO 14 DE 1945. PRINCIPIO Y FIN DE LA CONSTRUCCIÓN DE ESTA CASA Y SALÓN. EL 6 DE ENERO 1947 XXIV ANIVERSARIO DE LA ENTRONIZACIÓN EN EL FRONTISPICIO DE LA CATEDRAL SE COLOCA ESTA ESTATUA. IN OMNIBUS CHISTUS.

ÓRGANO

Ya hemos mencionado, acerca de este órgano tubular que, lamentablemente, desde hace décadas no funciona. Es uno de los tres órganos tubulares con los que contamos en el Estado: ninguno funciona al día de hoy. No hemos podido obtener más datos de este órgano porque hace algunos años al instalarse la maquinaria del clima artificial el órgano fue aprisionado por las maquinarias y ductos lo cual hace imposible la tarea de aproximarse a él. Habrá que esperar que la maquinaria del clima caduque y se instale otra de un modo tal que sea posible acceder a él.

SAN JOSÉ

La imagen del Señor san José localizado en la nave del templo tiene una influencia muy fuerte del Sr. San José localizado en la Catedral. De hecho prácticamente de la cintura para arriba es muy similar, de la cintura para abajo la variación es mayor dado que aquel está sobre una nube inexistente en éste. Aquel es mucho más antiguo.

SAGRADO CORAZÓN EN EL ALTAR

Ya habíamos reseñado en una de las anteriores entregas que esta imagen fue traída de Barcelona y se mandó pedir idéntico al del templo grande de san Francisco en México. En una visita reciente a la Ciudad de México hemos comprobado y constatado la existencia del Sagrado Corazón en aquel templo pero curiosamente no sólo hay uno sino dos. Uno está a la izquierda del altar principal del templo grande y el otro está en la capilla por la cual se ingresa al templo pero está localizado a una muy elevada altura. Al parecer, lo que se puede distinguir a simple vista, es que aquellos son idénticos entre ellos y a su vez al que se encuentra en nuestra parroquia.

RESPLANDOR SOBRE EL BALDAQUINO

Arriba del baldaquino existente en la parroquia de Monterrey existe un resplandor y en el centro un corazón alusivo al del corazón del Señor pero alrededor aparecen los números romanos como si se tratase de un reloj. Estos números así dispuestos serían una alegoría del paso del tiempo. El corazón no se mueve ni tuvo jamás la maquinaria para girar, no es lo que se buscaba, no es un reloj. Es sólo un mensaje al cristiano que debe ver pasar el tiempo acogiéndose a la protección del Corazón de Jesús.

Muy curiosamente en el Templo de san Francisco, ya mencionado, en la Ciudad de México, existe un corazón en medio de un resplandor y también con la misma alegoría de los números correspondientes a las horas. Todo esto pudiera sugerir que la imagen del Sagrado Corazón, en ambos casos, se haya ofrecido junto con la alegoría del tiempo simbolizado por los ya mencionados números romanos.

ORFEBRERÍA

La Parroquia posee algunas piezas interesantes de orfebrería, lo más valioso es un cáliz del México colonial, hay otro sin marcas que bien pudiera ser de aquella misma época. Es interesante la existencia de estas piezas dado que la parroquia es muy posterior a la época colonial. Además, existe una muy bella custodia poblana de 1951 hecha exprofeso para este templo y otras piezas de orfebrería entre ellas algunas piezas provenientes de orfebres de san Miguel de Allende.

Aunque no es propiamente una pieza de orfebrería, subrayo la belleza y dignidad del candelabro de la lampara del Santísimo Sacramento que está detrás del ambón: probablemente sea el más bello de la Arquidiócesis.  

TEXTILES

La Parroquia posee seis antiguos estandartes de agrupaciones parroquiales, es una interesante colección de estas piezas que ya han caído casi en desuso en nuestros días. Entre las piezas existentes están las del Apostolado de Oración, la Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, de las Hijas de María, de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y de la Vela Perpetua.

AGRADECIMIENTO PERSONAL

Doy gracias a Dios porque me ha permitido escribir esta serie de artículos de la Parroquia del Sagrado Corazón lugar en el cual contrajeron matrimonio mis padres el 10 de noviembre de 1955 y además porque en ella recibí el sacramento del bautismo el 12 de abril del 1970. Dios sea bendito.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM


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