Conoce

208857.jpg
4min46

Aunque parezca mentira, esto no es un discurso de psicología positiva reciente, o el típico mensaje de autoestima de un coach de hoy en día, sino una máxima de San Agustín, que sigue vigente hoy.

Pareciera increíble pensar que alguien pudiera no conocerse, “si todo el tiempo estoy conmigo mismo”, sin embargo esta es una situación muy común. El no conocernos hace que nos perdamos de la verdad y de la realidad, es decir, percibimos lo que nos rodea de manera equivocada y no como realmente es.

Decía Alejandro Magno que “Conocerse a uno mismo es la tarea más difícil porque pone en juego directamente nuestra racionalidad, pero también nuestros miedos y pasiones. Si uno consigue conocerse a fondo a sí mismo, sabrá comprender a los demás y la realidad que lo rodea”.

Muchos problemas de nuestra vida cotidiana es que confundimos la percepción con la realidad: “es que yo entendí esto”, sin embargo muchas veces la realidad no es lo que nosotros entendemos, sino un reflejo de muchas cosas que tenemos en el interior (heridas, miedos, experiencias, expectativas) que no conocemos.

Aquí es donde viene la segunda parte, la importancia de aceptar: nuestra historia, nuestro proceso.

Para un individuo que se acepte a sí mismo no representará ningún problema relacionarse con las demás personas y mostrarse tal y como es, sin temor o miedo a no ser aceptado. Por el contrario, la persona que no goza de una aceptación hacia sí mismo tendrá serios problemas al momento de entablar relaciones con sus semejantes. Muy probablemente se encierre en sí mismo y vea como negativo lo que hacen los demás. Si no se es capaz de aceptar el proceso personal, menos se comprenderá y aceptara los procesos de los demás. 

Finalmente al hablar de la superación, pudiera abarcar muchos y diversos ámbitos: económico, personal, profesional, etc. Sin embargo, como cristianos, la superación “personal”, siempre incluye a los demás. Me supero yo, pero sin olvidarme de mi prójimo, de mi hermano. La superación no es para cumplir con los estándares del mundo de hoy, sino para lograr asemejarnos más a Cristo, en sus actitudes, en sus intenciones, en su santidad.

Como Iglesia, debemos también de luchar por conocernos mejor, profundizar en el mensaje del Evangelio, aceptarnos en nuestros diferentes carismas, procesos y formas de ser; superarnos y ser mejores en la forma en que vivimos la misericordia, la caridad y trabajar con creatividad en lo pastoral.

Como Iglesia de Monterrey, tenemos mucho que conocernos, aceptarnos y superarnos, y gracias al Espíritu Santo, nos está motivando e inspirando a lograrlo. Es una invitación personal y comunitaria que Dios no hace hoy.

Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

AvatarDebany Valdes5 noviembre, 2020
Pag.-7-1280x2702.jpg
8min103

En esta serie de artículos, en los cuales ofrecemos una breve reseña histórica de las parroquias de nuestra Arquidiócesis cuyos templos son anteriores al inicio del siglo XX, toca ahora el turno a la parroquia de Ciénega de Flores.

Lo que hoy conocemos como Ciénega de Flores tiene sus inicios en el siglo XVII. No es nuestro objetivo repasar la historia de Ciénega sino tan solo concentrar nuestra atención en el que hoy es el templo parroquial de san Eloy.

Por una placa que existe en la fachada sabemos que el templo actual fue construido a mediados del siglo XIX ¿Hubo algún templo anterior? Supondríamos que probablemente alguna pequeña y humilde capilla donde los vecinos oraran y se reunieran, pero si la hubo ni siquiera es mencionada en el reporte que se levantó en 1777 a raíz de la visita del Dr. José Antonio Martínez Benavides que, por mandato del Obispo Alcalde de Guadalajara, realizó a la parroquia de Salinas Victoria.

1847 CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO

Ya mencionábamos que en la fachada del templo se encuentra una placa que en latín y en castellano que indica lo siguiente: “ESTA IGLESIA CONSTRUIDA POR CELO Y DEVOCIÓN DEL SR. ELOY PECHE, FRANCES EN 1847 CON AYUDA Y APROBACIÓN DE LOS HABITANTES FUE RESTAURADA EL AÑO DE 1942 POR EL PARROCO ENRIQUE GOMEZ”. Como veremos más adelante el P. Gómez era el párroco de Salinas Victoria.

No tenemos más información del mecenas ¿quién fue Eloy Peche? No tenemos más datos de él, lo que si hemos podido localizar es a una familia de apellido Peche y a sus descendientes quienes habitaron en el Valle de las Salinas en el siglo XIX pero en concreto de Eloy Peche no sabemos más qué decir ¿será que habitaba en Francia y por eso se destaca ese dato en la placa? ¿Qué estando allá patrocinó el templo? No lo sabemos, es un tema pendiente por investigar.

1862 INFORME DEL ALCALDE DE SALINAS

En 1862 los cerca de 1200 habitantes de Ciénega formalizan el deseo de ser un ayuntamiento independiente dado que hasta ese entonces eran parte del de Salinas Victoria. Expusieron su solicitud al gobernador Santiago Vidaurri. El alcalde en turno de Salinas Victoria no estaba de acuerdo en la separación, sin embargo, en su reporte acerca de la solicitud destacó lo siguiente acerca del pueblo “(…) a sus expensas ha construido un templo sólido de buena arquitectura, amplio, cómodo, y decente en la extensión de la palabra (…)”. (Ávila, Nuevo León…, Milenio, p. 312). Curiosamente no se menciona al francés antes mencionado. Finalmente, el nuevo municipio fue erigido en 1863.

1878 INFORME DEL ALCALDE

Este año, el alcalde de Ciénega, Fermín Gutiérrez, escribió un documento acerca de la situación del ayuntamiento que llegaba en esa fecha a sus primeros quince años. En ese reporte indica que el templo parroquial, uno de los dos que había en el municipio siendo el otro el de la hacienda san José ya reseñada en esta serie de artículos, era administrado por el P. Fernando de Ayala, el templo contaba “con sus ornamentos”; los ingresos del mismo provenían de los bautismos, matrimonios y confirmaciones; se anota que el ministro “tenía apenas lo necesario para vivir de manera austera y modesta” (Ávila, p. 315)

1888 VISITA DEL SR. JACINTO LÓPEZ

En el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey se encuentran las actas de la visita pastoral que el Sr. Obispo realizó a Ciénega el 14 de marzo, comienza la narración afirmando “fue recibido con demostraciones de regocijo público”, más adelante señala “Visitó S. S. Ylma. su templo (…) y casa edificada para habitación del sacerdote, así como la pila bautismal (…) añadiendo que cuanto antes se construya el bautisterio (…) y luego se haga otro tanto respecto de la torre que está en proyecto. También recomendó al Párroco [de Salinas] que se circunde de pared el atrio o cementerio de la Iglesia poniéndole las puertas necesarias (…)”. Subrayemos la información que estas líneas nos dan: la existencia de una pila bautismal, aunque aún no era parroquia, de una casa para cuando el sacerdote acudía a Ciénega, que la torre aún no había sido construida, que el atrio aún no estaba bardeado y que servía de cementerio: seguramente debajo de los jardines actuales y de la cancha localizada a poniente reposan muchos habitantes de esta población.

 

OCASO DEL SIGLO XIX.

Ávila nos da este dato acerca de la torre: “fue construido después de la Iglesia, antes de finalizar el siglo y originalmente se ligaba al templo por un enrejado y una especie de tapanco de madera utilizado para oficiar al exterior” (Ávila, p. 322). No tenemos más datos de la curiosa estructura que menciona formada por el enrejado y el tapanco.

En 1898 el párroco de Salinas, Manuel Barrera, escribe un informe en el cual señala brevemente “Los templos en mi cargo en lo general se hallan en buen estado” (AHAM), entre los templos se incluía el de san Eloy.

El próximo mes continuaremos con la segunda parte de esta reseña que aquí dejamos hasta el fin del siglo XIX.

AvatarDebany Valdes5 noviembre, 2020
Pag.-4-1280x855.jpg
7min54

El pasado 17 de octubre la Arquidiócesis de Monterrey recibió la bendición de tener tres nuevos obispos auxiliares a su servicio: “Pbro. Juan Carlos ARCQ GUZMÁN, del clero de la Arquidiócesis de Monterrey asignándole la Sede Titular de Milevi; al Pbro. José Manuel GARZA MADERO, del clero de la Arquidiócesis de Monterrey, asignándole la Sede Titular de Tiburnia, y al Rev. P. César GARZA MIRANDA, de la Orden de los Frailes Menores, asignándole la Sede Titular de Magneto” así lo dio a conocer la Nunciatura Apostólica a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

“Agradezco al Señor, a Dios, que es el dador de todos los bienes, que haya llamado a estos tres hermanos al episcopado. Agradezco a la Iglesia y concretamente al Papá Francisco que haya tenido está diligencia tan rápida para poder permitirnos que haya tres obispos auxiliares” dijo Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey durante la presentación de sus nuevos hermanos obispos, que se llevó a cabo en el Auditorio Juan Pablo II de la Curia Pastoral de nuestra Arquidiócesis, y fue transmitido por redes sociales.

Mons. Juan Carlos, Mons. José Manuel y Mons. César Garza OFM, aceptaron con amor y alegría el llamado que el Señor les hizo, por ello, el Arzobispo agradeció este gesto de valentía: “Ellos gracias a Dios, seguramente con temores y preocupación han aceptado colaborar con su servidor, el tiempo que Dios nos lo conceda”.

A su vez, Mons. Rogelio agradeció el apoyo y servicio a sus obispos auxiliares con quienes comparte la ardua tarea pastoral: Mons. Juan Armando Pérez, Mons. Óscar Tamez, Mons. Heriberto Cavazos y Mons. Alfonso Miranda, quienes el 18 de octubre, durante la misa dominical en Catedral, tuvieron oportunidad de imponer los signos correspondientes a los nuevos tres obispos auxiliares electos: el solideo y cruz pectoral.

“El obispo tiene que atender tres tareas: Primero predicar y enseñar el evangelio. Segundo presidir y celebrar todos los sacramentos, de modo particular la celebración eucarística, y también tiene que presidir y animar la caridad del pueblo en favor de los más necesitados especialmente los pobres” relató Don Rogelio.

Mons. José́ Manuel Garza Madero, originario de Monterrey fue ordenado sacerdote el 8 de septiembre de 1979. Al momento de su nombramiento se desempeñaba como Párroco de la Comunidad del Santuario de Fátima en San Pedro Garza García y la mayor parte de su ministerio sacerdotal ha sido encausada a la Renovación Carismática del Espíritu Santo. Durante la presentación como Obispo, compartió́: “Yo sé que el mejor regalo que le puedo ofrecer a Jesús es amarlos a ustedes y el mejor regalo que les puedo ofrecer a ustedes es amar a Jesús”.

Mons. Juan Carlos Arcq Guzman, también regiomontano, fue ingresado al orden del presbiterado en el año 1997. Al momento de su nombramiento se desempeñaba como Rector del Seminario Arquidiocesano de Monterrey. Ha dedicado gran parte de su sacerdocio a las Misiones y misioneros. Expresó que no tiene miedo de esta encomienda, porque tiene la certeza de Dios le acompaña: “Así asumo también este llamado que la Iglesia me hace, con mucho gusto, con mucha alegría”… “Me pongo a sus órdenes, a todo el pueblo de Dios, creo que el ministerio sacerdotal tiene sentido, además del llamado que Dios nos hace, el servicio al Pueblo”.

Mons. Fray César Garza Miranda, nació en el municipio de San Nicolás de los Garza. Pertenece al Orden de Frailes Menores (OFM), quienes llevan el carisma Franciscano. Fue ordenado sacerdote desde el año 2002 en la Basílica de Zapopan, Jalisco. En su presentación como obispo, compartió este emotivo mensaje: “Me siento en aquel momento en el que Dios pone algo en las manos de uno y uno simplemente confía y tiene un deseo profundo de aprender. Yo me siento muy bendecido por esta oportunidad que Dios me ha dado de servir, en lo que ha sido la diócesis donde mi vocación nació”.

El domingo 18 de octubre, después de la celebración eucarística en la que les fueron impuestos los signos de obispos auxiliares electos, Mons. Garza Madero, en nombre de sus nuevos hermanos Obispos dijo: “Somos enviados misioneros del amor y les pedimos que nos den la oportunidad de servirles”.

Se espera que más adelante se dé a conocer la fecha del momento culmen de estos nombramientos, es decir, el día de la ordenación episcopal de nuestros nuevos obispos.

Encomendamos a Dios y a nuestra Virgen Santísima del Roble a nuestros Pastores, al Arzobispo y a sus 7 Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Monterrey.

AvatarDebany Valdes4 noviembre, 2020
qué-pienso_-mons.-Rogelio-.jpg
5min29

Mi vida como sacerdote sigue siendo un camino para responder a la llamada de Jesús que exige fe y conversión constante y que, al mismo tiempo, me compromete espiritual, moral, sacerdotal, eclesial y pastoralmente. Es también un camino de maduración, de libertad y de responsabilidad, en el que he podido experimentar la misericordia de Dios. Por la historia de la salvación universal y personal, sabemos que nuestro Padre ha mostrado y continúa mostrando su compasión y misericordia en su paciencia, siendo lento a la cólera y generoso para perdonar (cfr. Sal 103), además de revelar la plenitud de su amor enviando a su Hijo Único, verdadero rostro de la misericordia. Al contemplar a Jesús y buscar imitarlo, he podido emprender un itinerario sacerdotal de aprendizaje para ser misericordioso. Hoy me pregunto: ¿Cuál ha sido el de cada uno según su propia vocación y seguimiento de Jesús?

Pienso, además, que tanto la Iglesia Universal como nuestra Iglesia local tienen que adaptarse deprisa al cambio de época que estamos viviendo, más ahora en medio de la pandemia. Los acontecimientos se suceden a una velocidad vertiginosa y no siempre respondemos con prontitud a lo que ellos nos reclaman (cfr. PGP 23). Hay movimientos como los de las mujeres, de las minorías sexuales, de los migrantes, entre otros, que continuarán avanzando con nosotros o sin nosotros y, ya que la mayor parte de sus integrantes son católicos, es conveniente dirigirles constantemente una palabra de luz y aliento. También estoy convencido de que no podemos renunciar a ofrecer la verdad en la que creemos en medio de estos cambios acelerados. Tenemos la obligación de transmitir la doctrina que se nos ha encomendado, especialmente los mensajes del Papa Francisco que expresan su constante preocupación por alentar una Iglesia sinodal, pobre para los pobres, sin actitudes clericalistas, de puertas abiertas y siempre en salida que se preocupa de cuidar la casa común y de vivir la fe en el encuentro con las demás personas.

Pienso también que la fuerza que nos mueve es la Eucaristía, centro de mi vida sacerdotal. En ella están unidos el Pan de la Palabra y el Pan Eucarístico en la Caridad. Creo que el ayuno del Pan Eucarístico, que muchos han vivido durante esta larga cuarentena, los ha llevado a una comprensión de fe más existencial de la Palabra de Dios como alimento, pudiendo transformar este pan en Caridad operante, ya que el amor de Cristo alimenta y alienta el encuentro con el hermano necesitado como manifestación de la Providencia Divina. De esta manera, al celebrar la Palabra, al comer el Cuerpo y la Sangre de Jesús y al vivir la caridad con los hermanos experimentamos una verdadera vida eucarística, a la cual estamos llamados.

Muchos fieles, al verse impedidos de la participación presencial en la Eucaristía, han sentido también hambre y sed espiritual. Este deseo y amor eucarístico los ha llevado a una vida más libre y fiel, a una fe más madura, animada por el amor de Dios y su llamado a la vida eterna. Dentro de la experiencia de la transmisión de la Eucaristía por medios digitales, algunos sacerdotes me han comentado el carácter extraño de la situación, pues la Eucaristía con el pueblo es un encuentro personal, individual y comunitario que nos abre el corazón, nos consuela y alimenta como comunidad en una experiencia personal completa, en donde estamos física, mental y espiritualmente juntos.

Mons. Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Monterrey

 

AvatarDebany Valdes2 octubre, 2020
pag.-6-1280x606.jpg
12min80

Mediados del siglo XX a la actualidad

Hemos venido repasando brevemente el devenir de esta parroquia desde sus lejanos orígenes coloniales. Para finalizar esta serie de artículos nos acercamos a la grande reforma que sufrió a mediados del siglo pasado; después repasaremos los últimos cambios que ha sufrido y por último haremos algunos comentarios breves acerca de su patrimonio. Este artículo se basa en documentos del Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey y además dónde se indica en testimonios orales.

  1. INVENTARIO.

Este documento será especialmente importante ya que se realiza cuando llega al templo el padre Carlos Valero quien estará en la parroquia sólo cuatro años, él será quien comenzará la grande reforma al templo que dejó el templo casi tal cual cómo lo vemos hasta el día de hoy.

Sólo por mencionar algunos detalles del mismo inventario subrayamos lo siguiente: en la torre había “una matraca muy usada” (para el viernes santo) que no había sido mencionada anteriormente en ningún documento; en el templo aún se mencionan el púlpito y el altar de granito que desaparecerán poco después.

CERCA DE 1960. GRANDE REFORMA DEL TEMPLO.

Precisamente siendo párroco el padre Valero se reformará por completo el templo. Se nos dice que estas obras fueron patrocinadas por la Sra. Barbarita Barrera mamá del empresario Roberto González (Maseca). Conforme lo que hemos podido escuchar, de vecinos y sacerdotes que han estado en esta comunidad, es que prácticamente el templo antiguo fue demolido excepto la fachada y la torre. Algunos afirman que las paredes de sillar desaparecieron excepto en el área del ingreso principal.

Se edificó nuevamente la nave principal ya no con terrado y vigas sino con losa; se abrieron los grandes vanos de las enormes ventanas que existen hasta el día de hoy pero que originalmente sólo tenían cristales. Se elevó la altura de la losa en el área del presbiterio. Por último, es de subrayar que en esta grande remodelación se edificaron los brazos del crucero que antes no existían.

El padre Cosme Carlos, oriundo de esta parroquia, nos señala que antes de esta remodelación había una escalera de madera para subir a los niveles superiores de la torre; después de esta reforma se accederá por escalones de concreto.

Ciertamente mucho de la riqueza patrimonial y del carácter norestense de esta importante parroquia se perdió en esta remodelación. Sin tener certeza señalamos que las obras debieron de comenzar cerca del año 1960.

  1. INVENTARIO.

En este año se realiza un nuevo inventario por el cambio de padre Valero, llegará en su lugar el padre Manuel Campos. La toma de posesión del nuevo párroco se realizará en la cercana capilla de Lourdes “por encontrarse el templo parroquial y parte de la casa en reconstrucción”, además el inventario del templo sólo enumera “los objetos que en él se encontraban y que ahora se hallan repartidos en la capilla de Lourdes y en algunas casas particulares”. La toma de posesión se efectuó el 1 de agosto de este año.

Hay que destacar que muchas son las piezas que, a lo largo de muchos años, y de muchos inventarios, se veían enlistando una y otra vez y es precisamente por estos años, coincidiendo con la grande reforma del templo, que se pierde la huella de muchas piezas de valor patrimonial. Un ejemplo es una imagen de bulto de tamaño natural de Nuestro Padre Jesús, nazareno cargando la cruz, mencionada desde el siglo XIX, a la cual se le pierde la huella precisamente en este tiempo.

ÚLTIMOS AÑOS.

En los últimos años se le han hecho algunos cambios, como por ejemplo no hace mucho se le retiró el comulgatorio metálico de la reforma de los sesentas; los vitrales fueron añadidos en los vanos de las ventanas por el P. Adán Bibiano, él mismo dirigió las obras para añadir el pórtico a la fachada; de estas obras por cierto él comenta que al hacer la cimentación se encontraron en este lugar restos humanos. Años antes el P. Juan Enríquez había edificado al norte el grande salón parroquial.

La parroquia luce en muy buen estado pero muy lamentablemente desprovista de su carácter norestense y casi carente de patrimonio antiguo que debió tener y acumular por siglos. Ojalá que en algún momento regrese a esta parroquia el aire norestense que en mucho ha perdido.

PATRIMONIO

“Polvos de aquellos lodos” es lo que queda del patrimonio parroquial.

En la torre tenemos cuatro campanas, las mismas que hemos visto enlistadas en varios inventarios. El estado de falta de limpieza, cosa común en los campanarios, y la altura nos dificultan el leer las inscripciones. Al parecer las antiguas son las que están en el primer cuerpo hacia el norte y hacia el sur. Debajo de la campana norte hay la antigua base de una esquila, curiosamente nunca enlistada en los inventarios como tal. La campana al norte parece tener la fecha de 1808, la del poniente posee la fecha de 1954 y cuyo nombre se lee parcialmente “María y José” y también posee otra fecha “1758” siendo seguramente una de las reformadas a mediados del siglo XX, la del sur parece no tener inscripción, pero se ve reformada en la parte superior. La campana mayor presente en el segundo piso posee la fecha de 1955, posee una altura aproximada de metro y medio.

De lo más destacado del patrimonio es el lienzo de la Virgen de Guadalupe firmado por Ma. de Jesús del Bosque, la bella urna para el monumento del jueves santo (mediados del siglo pasado) y un cáliz de plata (época colonial). Además, hay que recordar la pequeña cruz que se conserva en el Museo Arquidiocesano de Arte Sacro y cuya imagen ya se publicó acompañando esta serie de artículos.

De las imágenes de bulto destacan la imagen de san Gregorio ya mencionada en 1844 y restaurada recientemente; el Cristo que preside la parroquia también ha sido restaurado recientemente y esto impide saber más de la antigüedad de esta pieza.

Mención especial merece una imagen de bulto de la Purísima Concepción colocada en el crucero norte.

Esta imagen posee manos y cabeza desmontables para vestirla adecuadamente, pero la imagen posee dos cabezas, una es de la Purísima y la de la Virgen Dolorosa. Es curioso este dato: un cuerpo para dos cabezas. Los inventarios antes mencionados mencionan esta curiosidad desde hace ya un siglo (inventarios de 1920 y 1924) ¿Cuál pudo haber sido el origen esta curiosidad? Probablemente que la cabeza de la Dolorosa haya pertenecido a la imagen mencionada en el inventario de 1844 como “más maltratada”; si la imagen se perdió, pero se conservó la cabeza, en algún momento alguien notó que al ser ambas de vestir y de manufactura similar las cabezas podían ser intercambiadas. Así la Purísima se viste de Dolorosa en las fechas adecuadas, pero además se cambia la cabeza para enmarcar más esas ocasiones.

 

 

Agradezco a las familias oriundas de Cerralvo y sacerdotes que atendieron mis solicitudes de información para esta serie de artículos, así como al P. Juan Córdova, actual párroco, así como al personal de la parroquia.

 

AvatarDebany Valdes2 octubre, 2020
pag.-5-1280x854.jpg
7min75

Fotografía: Angel Yoshio Pérez Villanueva

El período que corre del primero de septiembre hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís, has sido propuesto como el “tiempo de la creación”. Este tiempo fue promovido por los Obispos católicos de Filipinas en 2003, lo mismo que por la Tercera Asamblea Ecuménica Europea de Sibiu, en 2007, y también por el Consejo Mundial de Iglesias, en 2008.

 

El “Tiempo de la creación” se inaugura el primer día de septiembre, con la “Jornada mundial de oración por el cuidado del mundo”. Esta jornada fue establecida en la Iglesia Católica, a partir de la publicación de la Carta Laudato Sii’ (mayo de 2015) del Papa Francisco. Sin embargo, ya el 1 de septiembre de 1989, el patriarca ecuménico Dimitrios I había propuesto esta práctica a la que se sumaron luego, en 2001, otras grandes Iglesias cristianas europeas.

 

En el mensaje anual, publicado con ocasión de la mencionada Jornada mundial, el Papa Francisco expresa su alegría porque la familia ecuménica escogió “El jubileo de la tierra” como tema del “Tiempo de la creación” en este 2020, año en el que se cumple el cincuentenario del “Día de la tierra”.

 

Aunque ciertamente solo hasta el 2009, la ONU estableció el 22 de abril como “El día de la Tierra”, en realidad, esta efeméride se remonta cincuenta años atrás, hasta 1970, cuando el senador estadounidense Gaylord Nelson buscaba sensibilizar, con esta iniciativa, la conciencia frente a los problemas de la contaminación, la amenaza de la biodiversidad y la sobrepoblación.

 

Es pues claro que la efeméride católica de “El tiempo de la creación” tiene raíces no sólo en otras confesiones cristianas, sino incluso, en el activismo civil y laico.  Caer en la cuenta del origen no católico de dicha celebración podría sorprender e incomodar a algunos católicos, sobre todo, si además se advierte que, de hecho, el 22 de abril es oficialmente denominado por la ONU como el “Día internacional de la madre Tierra”. La consideración religiosa de la tierra como “madre” fue algo que ya provocó reacciones hostiles por parte de algunos católicos, durante el sínodo Panamazónico (2019), a causa de la presencia de la “pachamama” en varios eventos del mismo sínodo.

 

En su original lengua quechua, “Pacha-mama” es una palabra compuesta que en su conjunto significa “madre tierra”.  Pero no solo los pueblos amazónicos, sino muchas otras culturas, en otras latitudes y épocas de la historia, han considerado a la tierra como una madre. Se trata de una natural percepción común según la cual, la vida del ser humano depende de la tierra, como un bebé depende de la  vida y salud de su madre. Esta percepción no es ajena a la tradición católica, pues en su famoso cántico sobre las creaturas, “Laudato Sii”, de donde toma nombre la exhortación apostólica del papa homónimo, el pobrecillo de Asís se refiere a la tierra como “hermana madre” que nos nutre y nos gobierna.

 

Por otra parte, el segundo relato de la creación, en el libro del Génesis, cuenta que Dios formó a “Adam” con arcilla del suelo. Efectivamente, “Adam” es una palabra que procede del vocablo hebreo “adamáh” que significa tierra roja (dam=rojo). Por eso, en español, “humano” procede igualmente de la palabra latina “humus” que igualmente significa “tierra”. En consecuencia, tanto el nombre “Adam”, como “humano”, designan literalmente nuestra constitutiva realidad de terrestres.

 

Pero no se trata de mera etimología, pues nuestra composición bioquímica, como organismos, procede genéticamente de sofisticados y complejos procesos igualmente bioquímicos que culminan en los alimentos que consumimos. Sabemos de sobra que estos procesos enfrentan ahora una amenaza mortal, a causa del global desequilibrio ecológico. Sin embargo, no parece que actuemos en la solución con la urgencia que es debida, quizá porque pensamos que se trata de un problema ajeno a nuestra salud. Cuando nos enteramos que un vecino ha sido médicamente desahuciado por un diagnóstico terminal, tal vez sintamos algo de pena, pero nada más; finalmente es el otro el que está desahuciado. Sin embargo, el diagnóstico de desequilibrio ecológico no es en absoluto una enfermedad de la tierra, sino es también nuestra enfermedad, pues ella es nosotros mismos. Por eso, estando sentado, acostado o levantado y andando de camino, repite para tus hijos y para ti mismo este imperativo sagrado (cf. Dt. 11, 19): “amarás a la tierra como a ti mismo”.

AvatarDebany Valdes1 octubre, 2020
CURIA.jpg
6min179

Red Católica en Monterrey (RedCM) es la radio difusora por internet de la Arquidiócesis de Monterrey la cual tiene como objetivo extender la Doctrina de Jesucristo a todo el mundo.

Desde hace 4 años Armando Rojas Caballero llegó a RedCM como operador de cabina, dándole un giro por completo a su vida, en el ámbito profesional y familiar.

Gracias al apoyo del Pbro. Javier Hernández Raygoza, director de RedCM, Armando pudo aprender y conocer más sobre sus tareas diarias y con el paso del tiempo ampliar su servicio en la coordinación y logística en proyectos dentro de RedCM.

Armando Rojas con mucho entusiasmo nos comparte un poco sobre su experiencia al servir y colaborar en los medios de evangelización actuales.

1.- ¿Cuál es su mayor satisfacción de servir en RedCM?

El conocimiento que he adquirido, ya que en su momento era un mundo desconocido para mí, ya que eran cosas que para nada manejaba en trabajos anteriores, como es el manejo operacional de la radio por internet y todo lo que conlleva esto, a parte el acercamiento y reforzamiento en la fe católica de manera personal y familiar en la iglesia.

 

2.- ¿Qué importancia tienen los medios de comunicación en la construcción de la Fe Católica?

Es de gran importancia ya que hoy en día cualquier medio como en este caso, radio católica por internet nos permite llegar más a la personas, oyendo variedad de cantos, recibiendo un mensaje de la fe por medio de un programa, etc.. Y que esto cause un mayor acercamiento y presencia en la persona que nos está escuchando, aprovecho para invitar a las personas que nos puede escuchar por internet las 24 horas por la página redcm.net y de lunes a viernes nos enlazamos a radio abierta de 7 a 10 de la noche por el de 1230 de am en radio fórmula, compartimos con ustedes cantos, variedad de programas,  noticias etc…

 

3.- ¿Tiene alguna experiencia en la que haya experimentado el poder de Dios en el ámbito profesional?

Si claro, ya que antes de llegar aquí, estaba en una situación personal difícil, que a la vez  estaba afectando cada vez más tanto a mi como a mi familia, y como comente anteriormente el padre Javier al cual siempre estaré agradecido por habernos ofrecido esta oportunidad ya que esto , vino a darme una estabilidad obviamente laboral, pero a lo que me refiero es que esto arreglo más una situación personal y más aun familiar, como siempre decimos, Dios no te suelta y se hizo presente en un momento difícil.

 

4.- ¿Qué valores considera importantes e indispensables para llevar a cabo sus actividades laborales?

Responsabilidad, honestidad, respeto entre los integrantes del equipo de RedCM y principalmente el amor por lo que uno hace.

 

5.-. La pandemia por covid-19 ha causado mucho daño en nuestra sociedad en general, pensando de manera positiva, ¿Qué de bueno le ha dejado esta situación en su vida y área profesional?

En lo personal, se reforzó el valor y el tiempo de calidad que nos damos en la familia y en lo profesional el valorar el seguir laborando y perteneciendo a este gran equipo  de RedCM, que aprovecho para agradecer al tanto al padre Javier Hernández Raygoza como al padre Javier De La Torre su apoyo, ya que sabemos que estamos viendo una situación difícil del cual esperemos salir lo más pronto posible, y principalmente agradecer a dios por  cuidar de nuestras familias y trabajos.

AvatarDebany Valdes2 septiembre, 2020
Pag.-6.jpeg
9min201

Tercera parte. Fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.

 

Continuamos con estos breves apuntes acerca de la historia de la parroquia de Cerralvo, N. L. El mes pasado se reseñó en este mismo espacio el estado del templo en el año de 1874 conforme a la visita que realizó el obispo Francisco de Paula Verea. Antes de avanzar más en nuestro recorrido subrayo que la gran mayoría de la documentación utilizada para estos artículos se encuentra en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey.

  1. VISITA DEL SR. MONTES DE OCA.

En el documento de la visita pastoral del obispo Ignacio Montes de Oca de este año se menciona que él mismo, siendo antes obispo de Tamaulipas, había estado en Cerralvo diez años antes y en aquella visita confirió el sacramento de la confirmación. Él mismo va a aludir a esta visita al hablar de los archivos parroquiales que no están en orden, incluyendo entre los pendientes las partidas de aquellas confirmaciones que no se han archivado adecuadamente. El obispo Montes de Oca señala que la parroquia “se encuentra con poca diferencia cómo la halló” el obispo Verea; y al señor cura “le ordenó y le ordena que vuelva a leer despacio y con atención el aviso de visita de 1874”. Una forma muy diplomática de confirmar que era casi nulo el avance con respecto al estado de la parroquia.

  1. VISITA DEL SR. JACINTO LÓPEZ.

El prelado visitó Cerralvo el 2 de febrero y encuentra en estado preocupante, por decir lo menos, la parroquia y sigue haciendo alusión a la visita del obispo Verea. Por citar sólo un ejemplo: al revisar el archivo se señala “desde septiembre de 1886 no se ha asentado (…) ninguna de las circulares (…) S. S. Ylma. vio con gran dolor tan notable descuido”.

Se realiza la visita de una manera minuciosa y al acabarla se concluye el acta con las siguientes líneas que no dejan duda de la impresión que se llevó el obispo: “Se retira S. S. Ylma. (…) con el sentimiento de ver que después de 16 años no se ha reparado por completo el templo parroquial y que no se han cumplido muchas de las disposiciones que dictó el Ilmo. Sr. Verea (…) motivo por el cual guarda un estado triste y miserable la Iglesia y sus paramentos; ni (hay) alfombras para sus altares fuera de unas viejas y sucias que ninguna persona usaría en su casa”.

En este auto de visita pastoral se señala que la parroquia tiene techadas tres partes, pero faltan dos por techar y le pide al párroco que añada profundidad al templo y que en esta nueva ampliación se coloque el presbiterio.

  1. CAMBIO DE PÁRROCO.

Seguramente por la pésima impresión que se llevó el Sr. López, a los pocos meses cambió al párroco, esto en el mes de octubre del mismo año. Con ocasión de este cambio se realizó un inventario del cual sólo destacamos que se menciona que en la torre había cuatro campanas “dos buenas y dos reventadas”.

  1. REGRESA EL SR. LÓPEZ.

Preocupado seguramente por lo que había visto cuatro años antes, el obispo regresa a Cerralvo pero lo que ahora verá lo dejará más que satisfecho “el empeño, eficacia y buen éxito con que el actual cura (…) ha proseguido la reconstrucción del templo (…) ha concluido el cañón de la Iglesia con el aumento que entonces se indicó” aquí curiosamente utilizó la palabra cañón para referirse seguramente al techo de terrado. Continuemos con el acta de la visita: “Ha hecho nuevo el altar mayor aunque falta estucarse y dorarse (…), ha compuesto la torre que al parecer amenazaba ruina y al presente se halla firme y hermosa”.

Con este panorama más amable dejamos atrás el siglo XIX.

  1. INVENTARIO.

Este inventario nos detalla el estado del templo y su patrimonio. Nos da una idea exacta de cómo era y de lo mucho que ya no ha llegado a nuestros días. De entre toda la información que nos provee destacamos lo siguiente: el templo cuenta con cuatro altares, un confesionario, el púlpito, una escultura de tamaño natural de Nuestro Padre Jesús (Nazareno), ánforas de plata para guardar los santos óleos, un armonium, una tumba de tres cuerpos para exequias y una urna para el santo entierro. Además, se contaba con un fierro para hacer hostias “con sus recortes adecuados”. Por último, se describe la casa cural contigua a la sacristía, la casa estaba compuesta de dos piezas y dos tejabanes. Entre otra mucha información más.

  1. INVENTARIO.

Cuatro años más tarde se vuelve a hacer un inventario muy similar al anterior dónde sólo se dan algunos otros datos como por ejemplo que el templo aún tenía pavimento de madera y que en el muro del presbiterio había una pequeña alacena incrustada dónde se guardaban las ánforas de plata de los santos óleos.

  1. INVENTARIO.

De un cuarto de siglo después otro inventario nos habla ya del altar mayor “con gradas de granito”, en él un “camarín de madera con imagen de talla de San Gregorio Magno”. En la imagen adjunta se puede apreciar el altar mencionado. La torre contaba entonces con dos campanas grandes y dos medianas. Por último, subrayamos que se contaba con un papalote y un tinaco al servicio de la parroquia.

Cuatro años más tarde el Padre Pablo Ponce pide permiso al Arzobispo Alfonso Espino el 11 de diciembre para que sean bendecidas dos campanas reformadas.

El próximo mes concluiremos con la reseña de esta antigua e importante parroquia.

AvatarDebany Valdes2 septiembre, 2020
Pag.-5-1.jpeg
7min129

TIEMPOS DE RETOS SOCIALES

La situación de pandemia, con sus contingencias sanitarias y sus etapas de confinamiento voluntario nos han hecho revisar en qué tenemos puesta nuestra seguridad, y en quiénes podemos confiar para desarrollar en nosotros las habilidades y actitudes requeridas para superarla.

 

A inicios del 2020 veíamos el porvenir con optimismo, seguros de que los avances en la ciencia y en la tecnología nos abrirían caminos de progreso, confort, salud, multiplicación de recursos. Sin embargo, la presencia del coronavirus trastornó estas seguridades y nos hemos visto inmersos en un torbellino de noticias y eventos que no ofrecen la certidumbre de soluciones próximas y nos piden mantener la esperanza y la paciencia hasta que se encuentre la manera de contrarrestar esta enfermedad.

 

Si la ciencia y la tecnología nos tienen en un compás de espera, ¿cómo alimentar la esperanza y la paciencia? Si la situación parece prolongarse indefinidamente, ¿cómo comportarnos ante los retos sociales de estos tiempos?

 

Nuestra fe cristiana nos ayuda a pasar de las seguridades de este mundo a la confianza en Dios, Padre bueno, providente y cercano. Tenemos la seguridad, si recordamos la Carta a los Romanos (8,31-39), de que nada nos puede apartar del amor de Cristo, y que, si sufrimos situaciones contrarias, de todas ellas saldremos victoriosos por el amor que nos tiene. La confianza en Dios no es un paliativo imaginario, sino una experiencia cierta y sólida que nos mantiene atentos para responder conforme a la vocación divina a la que hemos sido llamados. La caridad es el aporte de quien confía en Dios.

 

Ahora bien, estamos en una recesión en todas las dimensiones de la existencia humana. Todos los recursos humanos van a la baja, o están ya comprometidos en auxiliar y sanar la pandemia. Las cosas accesorias o superfluas no tienen lugar ya en nuestros presupuestos, hemos de invertir en lo que verdaderamente nos da vida. Y la caridad, expresada en obras concretas de misericordia, es la mejor inversión para dar vida según el deseo de Cristo.

 

Y aquí, nuevamente, nuestra fe cristiana nos abre el horizonte de confianza al pasar de nuestras solas fuerzas humanas a poner en manos de la Providencia Divina los recursos limitados que tenemos. Como en el relato de la multiplicación de los panes que escuchamos en la liturgia dominical de hace algunas semanas (Mateo 14,13-21), los creyentes en Cristo multiplicamos los recursos que tenemos gracias a la caridad de Cristo con nosotros. No hay lugar para el “negocio” que enriquece de manera egoísta, sino para la caridad solidaria que enriquece a la familia de los hijos de Dios.

 

LA CARIDAD Y LA SOLIDARIDAD

 

Tuvimos una Cuaresma prolongada y una Pascua atemperada. Nuestros tiempos fuertes nos ayudan a superar los tiempos de retos sociales. Nuestra vivencia litúrgica como cristianos no se reduce al cumplimiento cultual de ciertas fechas, sino que es una experiencia espiritual que fecunda nuestra personalidad de modo que reproducimos en nosotros la vida el Espíritu que nos ofrece Cristo Resucitado. Si hemos muerto con Él, resucitamos con Él, y nos mueve su Espíritu para que nuestros ambientes sean transformados por los valores del Reino que hemos aprendido de Jesús.

Practicar lo que nos da identidad como hijos de Dios es en definitiva lo que nos hace discípulos y misioneros de Cristo. Es aquí donde la caridad y la solidaridad se convierten en los signos distintivos de quienes nos sentimos amados por el Señor y deseamos comunicar ese mismo amor a los demás. Las iniciativas que se esperan de los hijos de Dios en todos los ambientes de la vida social deben estar marcadas por el amor ágape, que ya hemos recibido y que espera ser reproducido y comunicado especialmente a los más necesitados.

 

Los retos sociales nos piden a los creyentes inteligencia creativa para encontrar soluciones, voluntad entusiasta para mantener el ánimo motivado para el compromiso, sensibilidad empática para colaborar en la superación de los retos, y espiritualidad experta en la caridad y la solidaridad para que los proyectos de sanación lleguen efectivamente a quienes más están sufriendo. Dejemos en nuestro mundo la huella de Cristo con el testimonio creíble y sincero de quienes ya hemos sido marcados por su amor.

AvatarDebany Valdes2 septiembre, 2020
Pag.-4-Desde-la-Curia-1280x593.jpg
4min118

Laura Vázquez Gómez nos permite conocer un poco más sobre su experiencia laboral dentro de la Arquidiócesis de Monterrey que comenzó hace 20 años.

Actualmente Laura es secretaria de la Oficialía de Matrimonios en donde realiza trámites y permisos especiales de quienes se están preparando para contraer el sacramento del matrimonio; sin embargo sus actividades siempre van de la mano con las secretarias parroquiales y bajo la autorización de su jefe el Padre Jesús Zalpa Velázquez, algunos otros sacerdotes y Obispos de nuestra Iglesia.

Una mujer comprometida y dedicada al servicio de la Iglesia, ya que fuera del ámbito laboral ella dispone su tiempo a coordinar la liturgia y la pastoral de la comunidad San Juan Evangelista en Monterrey en donde también tiene la dicha de formar su fe y ser Ministro de la Eucaristía.

A continuación te presentamos esta breve entrevista que le realizamos…

¿Qué te llevó a trabajar en la oficialía?

La verdad yo nunca pensé trabajar en este Departamento, Dios sabe por cual camino te lleva y aquí estoy. Estuve un tiempo en Asociaciones Religiosas, pero Mons. Galván (+) me pidió colaborar con este departamento, en el cual he aprendido mucho y me siento feliz de estar aquí. Y muy cómoda con mi jefe el P. Zalpa y mis compañeras Maricruz Vázquez Gómez y Lourdes Silva Uribe.

Dentro de los procesos que llevas a cabo, cuál es el que más disfrutas hacer

Todas, el trato con las secretarias, la gente, los Padres, los trámites el tratar de ayudar para que se lleve a feliz término los sacramentos (en especial matrimonios).

¿Cómo ha sido tu experiencia sirviendo dentro de la Iglesia de Monterrey?

Grata, ha sido una bonita experiencia, y me siento dichosa por vivir toda lo que pasa en estas oficinas, hasta te haces un poco psicóloga y a escuchar experiencias de otras personas.

¿Cuál es el valor que más prácticas en tus actividades laborales?

La paciencia, (que no lo lean las secretarias de parroquia), pero he aprendido que para trabajar tengo que tener paciencia y solidaridad para poder apoyar a mis compañeras de trabajo tanto aquí en oficina como de parroquias.

¿De qué forma ves manifestado el amor de Dios en tu trabajo?

Cada persona que viene, ya sea que labore en alguna Parroquia o un trámite, viene con una historia, en todos sin faltar ninguna ves el rostro de Dios, un Dios cansado, triste, enojado, alegre, feliz. Dios trae muchas caras pero de verdad el sale al encuentro y te dice apóyalos. Dios permita que todos los días nos envíe al Espíritu Santo para discernir y seguir en este bello trabajo, a mí y a mis compañeras.

Por Equipo Pastoral Siglo XXI


Sobre nosotros

Somos el periódico católico oficial de la Arquidiócesis de Monterrey; en comunión con la misma y con el resto de los medios de comunicación católicos, enfocamos nuestros esfuerzos a ser la voz de la Iglesia en Monterrey.


CONTÁCTANOS

LLÁMANOS



Últimas publicaciones



Suscríbete a nuestro boletín







Categorías