SEGURIDAD Y TEJIDO SOCIAL EN NUEVO LEÓN

Claudia Castañeda

Master en Solución de Conflictos

En los últimos años hemos visto que la inseguridad se ha apoderado de nuestras calles, es la nota diaria en los periódicos y los noticieros, por tal motivo se ha vuelto un deseo colectivo el poder salir de nuestros hogares y sentirnos seguros, queremos salir sin el temor de que alguien entre a nuestra casa y seamos víctimas de un robo y no es sólo por el valor material de las cosas, sino porque también se roban nuestra tranquilidad, ¿a quién culpamos? ¿A quién acudir?, si en esos momentos ya dudamos de todos, perdemos la confianza en los demás.

¿Cómo es posible que ni en tu propia casa te sientas seguro?, ¿Quién reparará el daño?, ¿Dónde están los que prometieron cuidarnos?, todas esas y más preguntas saltan a nuestra mente, pero ahora también realicemos esta pregunta ¿qué estamos haciendo para que esto no ocurra?,  acaso sólo nos concretamos a subir bardas, poner candados, reforzar ventanas e instalar los más avanzado en sistemas de alarmas y prácticamente estar viviendo en una fortaleza.

Meditemos ahora sobre mi relación con los vecinos y mi familia ¿Cómo es?,  parte de la percepción de la inseguridad se deriva de mi propio aislamiento social, hemos dejado de convivir con los vecinos y con nuestra propia familia, preferimos estar mirando series y chateando con los amigos, todo de forma virtual y hemos dejado de relacionarnos con otras personas, nuestro núcleo familiar se ha vuelto solo mi celular y yo.

Reflexionemos sobre que estamos haciendo para volver a vivir seguros, para poder ir sin temor al parque, a las compras y al trabajo, la cultura de la denuncia es muy importante, hay que reportar vehículos o personas sospechosas que observemos por nuestro vecindario, para esto recuerda siempre tener a la mano el número de emergencia y reportar cualquier actividad sospechosa, y también es importante que cuestionemos a nuestras autoridades sobre lo que están haciendo en materia de seguridad para evitar que se cometan los robos a casa habitación o de vehículos, exijámosle mayor vigilancia, es nuestro derecho como ciudadanos, es necesario volver a salir y transitar con seguridad por nuestras calles, que nuestros hijos vayan seguros a la escuela, que podamos ir al trabajo sin temor a ser asaltados, salir a jugar al parque sin el temor de que ahí estarán jóvenes drogándose.

Pero también recordemos que la comunicación entre vecinos es importante, muchos delitos se han evitado con la participación de vecinos vigilantes, conozcamos quienes son nuestros vecinos, reforcemos la comunicación social y familiar, hay que saber dónde y con quien andan nuestros hijos, que necesidades o inquietudes tienen, la seguridad comienza desde casa. Volvamos a una sociedad donde los niños del barrio se juntaban a jugar hasta caer la noche y nuestros padres aprovechaban para platicar entre vecinos.

Regeneremos el tejido social, Salgamos de ese auto aislamiento que nos ha provocado el avance de la tecnología,  Conozcamos a nuestros vecinos, platiquemos con ellos, convivamos con ellos, pero sobre todo, platiquemos y convivamos en familia. El tema de la seguridad no es solo trabajo de las autoridades, es imposible tener un policía vigilando en cada esquina, hay que involucrarnos y participar, la seguridad es de todos.

Claudia Castañeda

Master en Solución de Conflictos


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