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Apodaca, originalmente llamada Hacienda de San Francisco, es una comunidad eclesial cuyos orígenes se remontan a la época colonial, además de lo anterior, es una de las parroquias más antiguas de la Arquidiócesis: fue erigida como tal en el siglo XIX. 

El templo actual es reciente, antes de éste hubo uno del siglo XIX casi demolido por completo, y antes, una capilla ubicada en otra localización distinta a la actual. 

Comencemos cronológicamente:

I. CAPILLA DE LA HACIENDA

1583. ORÍGENES

En este año, Luis Carvajal y de la Cueva otorga unas tierras al capitán Gaspar Castaño y Sosa, en ellas, Castaño fundó una estancia que servía de descanso a los viajeros que iban a Cerralvo: “Estancia de Castaño que hoy llaman san Francisco” dice de ella Alonso de León en 1649 (Treviño, Apodaca…, p. 14). Así, se considera a Castaño el primer español en habitar estas tierras. Después de la fundación de esta primera estancia, vendría el despoblamiento español de esta región hasta la fundación definitiva de Monterrey en 1596. Después de esta fecha se sucederán varios propietarios más.

No se sabe a ciencia cierta dónde estuvo la hacienda de san Francisco en sus orígenes, se conoce el área, siempre en relación de cercanía al ojo de agua del lugar y a lo que hoy es el antiguo panteón municipal, pero los investigadores no precisan la localización exacta. De igual manera, tampoco se sabe desde cuándo hubo una capilla. La primera noticia que tenemos de la misma, y muy favorable, será la siguiente:

1648. VISITA DEL OBISPO DE GUADALAJARA

El 20 y 21 de agosto el obispo de Guadalajara Sr. Juan Ruiz Colmenero visitó la Hacienda; ambos días confirió el sacramento de la confirmación en la capilla de la misma y el 21 celebró la Santa Misa. (Treviño, p. 25). En el acta de la visita pastoral se anotó: “(…) La capilla de dicha hacienda (…) la cual halló estar con la debida decencia para la celebración de la Misa y administración de los otros sacramentos”. (Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM), Libro de bautismos 5 de Catedral).

1670. INVENTARIO

Al morir en 1670 Beatriz González, quien fue esposa de Blas de la Garza, uno de los primeros propietarios, se realiza un inventario de la Hacienda en la cual se menciona la existencia de “una capilla con sus ornamentos”, y dada la existencia de un litigio, se elaboran más documentos en los cuales se menciona ese mismo año “la capilla que hoy tiene muy buenos ornamentos y campana nueva”. (Treviño, p. 23) 

No tenemos más noticias de esta capilla. 

II. PARROQUIA ANTIGUA

NUEVA UBICACIÓN

Cerca de 1841, la población se muda a una mejor ubicación con terrenos más firmes, un nuevo asentamiento que sustituiría al “San Francisco Viejo”. El asentamiento original habría sido propenso a las inundaciones y se habría deteriorado mucho en los años inciertos de la invasión americana (1846-1848) (Estrada, Nuevo León…, p. 146). 

Para el año de 1841, ya se habría mudado gran parte de la población, pero con mucho desorden urbano, de tal manera que al año siguiente un agrimensor dispondrá un trazo urbano para continuar poblando: es lo que hoy corresponde al casco municipal. En esta nueva ubicación, la nueva capilla de san Francisco ya habría sido comenzada para el mismo año de 1841 (Treviño, p. 18, 51).

APODACA: OBISPO Y MUNICIPIO

El Sr. Salvador Apodaca y Loreto nació en Guadalajara, Jal. en 1769, fue ordenado sacerdote en 1794 y consagrado obispo en 1843 en esa misma ciudad para el obispado de Linares (Monterrey). Llegó a esta sede episcopal el 11 de enero de 1884, pero lamentablemente su gobierno episcopal duró solamente cinco meses, muriendo el 15 de junio dejando una huella de caridad y humildad; sus restos reposan en la Catedral de Monterrey. En su honor, el Congreso del Estado nombró Apodaca a la antigua población de San Francisco, llevando así el apellido del obispo hasta el día de hoy (CAVAZOS, Diccionario). 

1849. CONCLUSIÓN DE LA PARROQUIA ANTIGUA

“La construcción de esta Iglesia se concluyó en 1849”. El 27 de septiembre de ese mismo año el gobernador concede licencia para llevar a cabo una “función religiosa y profana” con ocasión de la “conclusión y bendición de la Iglesia” (Estrada, p. 152).

Este mismo año, el alcalde envío un informe al gobierno del Estado y en él se menciona que en el municipio hay un capellán. Este mismo año se menciona que el templo católico es uno de los tres edificios públicos del municipio y se tasa el valor del templo en $4,000 pesos. 

En un informe de 1852 se menciona que hay en el lugar un teniente de cura que vendría siendo lo que hoy conocemos como un vicario parroquial, la parroquia aún sería, por supuesto, Catedral. 

ERECCIÓN PARROQUIAL

Según algunos documentos en circulación en el arzobispado, la erección de esta parroquia se habría efectuado el 2 de febrero de 1856 aunque este dato debe de ser debidamente comprobado con documentación original.

En un informe del alcalde de este mismo año se menciona que hay en el municipio 3 mil 402 habitantes, además, se menciona: “tiene una iglesia (y) casa cural” (Treviño, p. 45). Seguramente dicha casa cural es la que fue demolida cerca de 1991; ésta estuvo localizada a un costado de la presidencia municipal hacia el poniente, fue demolida para construir ahí el auditorio municipal (Treviño, p. 55).

El próximo mes continuaremos con la reseña histórica de esta parroquia y además haremos algunas anotaciones acerca de su patrimonio. 

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 14 de noviembre 2019. A unas cuantas horas de que el Diácono Ángel Moreno Valdez reciba la ordenación sacerdotal, nos comparte en entrevista para Pastoral Siglo XXI, sobre su sentir en este trascendente acontecimiento en su vida.

¿Cuál es tu sentir al recibir el llamado de Dios ?
Antes de entrar al Seminario de Monterrey, en el Centro Vocacional me dijeron: “la vocación es un misterio, algo que vas descubriendo, es una respuesta que vas dando día con día”. Y yo preguntaba: ¿cómo voy a saber que voy haciendo lo correcto?, ¿cómo saber si es la voluntad de Dios ? El padre me dijo tu vas a sentir paz en tu corazón y alegría al hacer las cosas.

Creo que esto ha sido mi sentir desde que entré al Seminario hasta este momento: Paz y alegría. También a veces hay miedo, angustia, incertidumbre, aunque sé que puede ser un camino difícil, hay paz en mi corazón y la confianza en Dios que me va guiando, la alegría de descubrir nuevas aventuras cada día, saber que no voy solo en este camino sino que voy acompañado de mi familia, amistades y de mis hermanos sacerdotes compartiendo esta experiencia.

¿Cómo te gustaría vivir tu sacerdocio?
Primero en amistad con Jesús. Tengo un tesoro muy valioso que es ésta amistad la cual tengo que cuidar, proteger y madurar. Espero ser un signo de Dios para las personas con las que me encuentre, entregarme siempre en un servicio alegre para todos.

¿Se puede encontrar la felicidad sirviendo a Dios?
Por supuesto que sí. Los momentos más felices en mi vida precisamente son en los que me encuentro sirviendo a Dios. Lo que Dios necesita es un corazón dispuesto para servir , al poner todo el esfuerzo y dedicación, él hace su obra maravillosa. La felicidad más grande que encuentro es la amistad con Jesús, estar cerca de Él ha cambiado mi vida y ahora me envía a servir.

La Ordenación Sacerdotal se llevará a cabo el próximo domingo 17 de noviembre a las 6 de tarde, en la Parroquia San Miguel Arcángel en Juárez, N.L.

Pidamos por nuestro hermano Ángel para que se siga formando con la ayuda de Dios, un corazón de Pastor, lleno de alegría dispuesto a dar la vida día a día por el pueblo de Dios.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 14 de noviembre 2019. El próximo 18 de Diciembre nuestro querido Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de Monterrey, Mons. José Lizares Estrada, estará cumpliendo 60 años de vida sacerdotal.

Monseñor Lizares nació en Tapalpa, Jalisco, el 31 de mayo de 1934. Fue ordenado Sacerdote el día 19 de diciembre de 1959.

El Santo Padre Juan Pablo II, le nombró Obispo de Ciudad Altamirano, el 12 de marzo de 1980, recibiendo la Ordenación Episcopal el 29 de Abril del mismo año.

El 29 de Enero de 1987, su Santidad lo traslada como Obispo Auxiliar a la Arquidiócesis de Monterrey; donde desarrolló diversos servicios a lo largo de estos años, entre ellos:

Entre las diferentes tareas que desempeñó Mons. Lizáres en esta Arquidiócesis, se encuentran: Trabajó en la formación permanente para sacerdotes en decanatos y zonas pastorales.

Realizó el manual para el decano y el Vicario episcopal. Puso las bases del Instituto diaconal y la formación permanente de ellos. Fundó el Instituto de Teología a Distancia en Monterrey.

Trabajó arduamente e hizo crecer enormemente la Comisión Arquidiocesana de Laicos. Fue Vicario Episcopal de Pastoral. Y Vicario Episcopal para Laicos por 20 años. Realizó el directorio parroquial, y dio forma a muchas estructuras pastorales diocesanas.

El Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia al oficio de
auxiliar por límite de edad el día 21 de diciembre de 2009.

Nos unimos en la oración fieles, sacerdotes y miembros de la vida consagrada de esta Iglesia de Monterrey, dando gracias a Dios nuestro Señor, por todas las gracias y bendiciones que ha derramado a lo largo de estos 60 años a través del fecundo ministerio de Mons. José Lizares Estrada.

Felicitemos desde ahora a Mons. José Lizares Estrada por su Aniversario y pidamos al Señor le colme de su amor, lo llene de su fortaleza.
#IglesiaDeMonterrey
#MemoriaAgradecida

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Después de haber presentado el mes anterior los inicios de este templo continuamos con la reseña de su caminar en el siglo pasado.

INICIOS DEL SIGLO XX

Al comenzar este siglo, la parroquia tenía su altar principal con la imagen de la Virgen de san Juan y cuatro altares en la nave. En ellos estaban la imagen del Sagrado Corazón, la Purísima Concepción y la Virgen del Rosario (GUERRERO, El templo…, p. 21). Del año de 1902 tenemos un listado detallado de la imágenes existentes en la parroquia, entre las cuales destaca una imagen de la Virgen de Guadalupe “tal vez de 1829” (p. 22). Seguramente algunas de las imágenes enlistadas son parte del patrimonio actual de la parroquia. 

ESCALERA DE LA TORRE 

El día 25 de julio de 1902, según se dedujo de una inscripción encontrada en unos trabajos de restauración, se terminó la escalera que conduce al campanario, al parecer la habría realizado Reginaldo Castañeda. Esta escalera que aún existe es de madera, tanto el poste vertical como los peldaños. Es la segunda escalera de madera de caracol que encontramos en el patrimonio arquidiocesano; antes ya habíamos dado cuenta, en esta misma serie de artículos, de la existente en la parroquia del Carmen, N. L.

INFORME DEL AÑO 1912

Este informe incluye las medidas del terreno (64 mt. por 35 mt.), las medidas del templo (29.43 mt. de largo, 7.53 mt. de alto, 6.4 mt. de ancho) y menciona la altura del campanario (16 mt.) en el cual se encontraban 4 campanas y 2 esquilas las cuales fueron adquiridas en el año de 1902

Se menciona al bautisterio de techo de vigas, una pila “muy antigua” con una cubierta que protegía contra el polvo y los insectos el agua de la misma, además de una concha de plata y una pintura del bautismo del Señor (GUERRERO, p. 24). Esta es el área que hoy ocupa la capilla de adoración permanente, entrando a la parroquia por la puerta principal a la izquierda. 

La sacristía de adobe con dos puertas, una a la nave principal y otra al atrio. Seguramente el área descrita se trata del área donde hoy continúa la sacristía, pero seguramente en el siglo pasado se abrió el arco que hoy comunica ambas áreas y que antes no habría existido ya que la sacristía sería era un espacio separado e independiente.  

 Del templo se menciona que tenía piso de ladrillo y que en el área oriente del presbiterio había una cuarteadura que seguramente años más tarde fue uno de los motivos del derrumbe que más adelante comentaré. Entre otros asuntos se menciona la existencia de dos altares laterales de estilo gótico, un viacrucis “de cromos”; en el curato se mencionan cinco cuartos y en ellos una biblioteca de 210 volúmenes.

Muchos sacerdotes han atendido esta parroquia a lo largo de su historia destaca el Padre Pablo Cervantes, Siervo de Dios, quien la atendió en un breve periodo entre los años 1917 y 1918 

INVENTARIO DE 1922

De este inventario, firmado por el Padre Enrique Tomás Lozano, destaca la orfebrería que había en ese tiempo en la parroquia: dos cálices de plata antiguos, una custodia de plata dorada, un copón de plata antiguo, un “platillo para la comunión” de plata; en el bautisterio había una ánfora con los santos óleos de plata y una concha pequeña de plata: todo ello se ha perdido. 

Este inventario también menciona que había varios cuadros “todos de mala pintura”. Además se menciona que en el altar mayor se veneraba la imagen de la Virgen de san Juan.

INVENTARIO DE 1923 

De este inventario firmado por el Padre Emigdio Bejar se destaca la mención que hace de “un enser para el monumento de difuntos” además de “un armonio (órgano) marca Shoninger”. Esto también se ha perdido.

PROHIBICIÓN DEL CULTO

El Padre Crescencio Neaves (1881-1967) era el párroco de Santa Catarina cuando se suspendió el culto el 31 de julio de 1926, se dispuso que algunos de los objetos más valiosos se resguardaran en algunas casas de familias piadosas, asimismo se comenzaron a celebrar las Misas en domicilios particulares siempre ocultándose de la autoridad. Ese estado de la situación perduró hasta el 12 de julio de 1929 fecha en que se acuerda la reanudación del culto con una “entrada triunfal de Jesucristo Sacramentado” (Portillo, Diccionario).

RESPUESTA A UN CUESTIONARIO DE LA CURIA (1949)

El Padre José Ma. Villarreal menciona que “La titular de esta Parroquia (…) es Nuestra Señora de san Juan. No se ha hallado constancia de la fecha de adopción”. El mes pasado ya dimos cuenta de esta relación muy peculiar con la Virgen de san Juan.

DERRUMBE DEL TEMPLO (1984)

La madrugada del 18 de julio del año 1984, entre las 3 y las 4 horas, se derrumbó gran parte del templo, causando, como era de esperarse una honda pena en la comunidad parroquial. El reporte original del suceso se encuentra en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM), tiene fecha del 20 de julio, fue firmado por el Padre Miguel Alanís y en él afirma “se derrumbó casi totalmente el templo… la torre no sufrió ningún daño”

Hubo que conseguir sedes alternas para que la comunidad se reuniera. La reconstrucción comenzó el 28 de febrero del año 1985 buscando reconstruir lo derruido y conservar lo antiguo y original. El piso original del templo fue encontrado medio metro abajo del actual. La reapertura del culto se efectuó el 4 de marzo de 1987.

Durante estos trabajos se ocultó la decoración del ábside misma fue realizada a inicios del siglo XX por considerarla ajena al estilo del noreste. Cerca de 15 años más tarde se retiró la pared falsa permitiendo nuevamente observar el decorado del ábside. 

PATRIMONIO

La parroquia cuenta con un par de piezas de primer orden del maestro Efrén Ordóñez. Se trata de la imagen patronal de santa Catarina y de una última cena que decora la base del altar.  La primera fue bendecida en noviembre de 1984, cuando el templo estaba cerrado por remodelación, y un par de años después ya fue trasladada a su templo parroquial.

Una de las piezas más importantes de su patrimonio es una imagen de Cristo muerto en su sepulcro, seguramente es la que se menciona en un Informe del 24 de enero de 1922 (AHAM) “una urna de cristal, grande, muy deteriorada, como sepulcro del Divino Redentor”. En el inventario de 1923 (AHAM) también se menciona “una urna con vidrio para el santo entierro”. Posee en sus hombros piezas de cuero que sirven para colocarlo en diversas posturas. La imagen, en el momento de visitar la Parroquia para la realización de este artículo, estaba muy deteriorada. Seguramente debe de ser una imagen del siglo XIX.  

 Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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La parroquia de Santa Catarina, en la cabecera municipal del mismo nombre, es una de las parroquias más antiguas e interesantes de la Arquidiócesis. 

SIGLO XVI

El origen de Santa Catarina está íntimamente ligado a la fundación de Monterrey. Los intentos que hubo de fundar una población en este valle, que hoy es la sede de la capital del Estado, llevaban por consecuencia lógica el llegar a esta región desde el centro del país y el camino para lograrlo era llegar por, dónde hoy se encuentra, la cabecera municipal de Santa Catarina.

De igual manera que de Monterrey, de Santa Catarina también se afirma que hubo varios intentos previos de establecer una población de españoles hasta que finalmente lo logró el capitán Lucas García en el mismo año de la fundación de Monterrey pero en el mes de noviembre. El establecer una población de españoles llevaba consigo la necesidad de tener un lugar de culto.

LA PRIMERA CAPILLA

El historiador de Santa Catarina Antonio Guerrero afirma “Al poco tiempo de haberse establecido la hacienda fue erigida una capilla (…) probablemente estuvo situada en el sitio actual del templo parroquial” (GUERRERO, El templo…, p. 10).

Así mismo contamos con una descripción de la capilla en el año de 1656: una capilla de terrado (techo de tierra con vigas de madera); sus dimensiones fueron de 10 mt de largo por 5 mt de ancho y 3.3 mt de alto. Tenía un altar de madera, dos puertas, dos ventanas y un panteón en el atrio. No es difícil imaginar las dimensiones y la sencillez de la construcción. 

A fines del mismo siglo, año de 1685, se ordena su reedificación dadas sus malas condiciones. No tenemos el dato de si se llegó a arreglar el edificio, lo que sí sabemos es que en el año de 1775 no había lugar de culto en Santa Catarina y los habitantes tenían que acudir a la Parroquia de Monterrey, hoy Catedral.

CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO ACTUAL

Se da por hecho que el templo actual data esencialmente del año 1810. Esta fecha estaba escrita en relieve en el acceso al bautisterio y ahí se podía apreciar hasta hace cerca de 45 años.

En el año de 1817 se le dio la designación de Ayuda de Parroquia lo cual aseguraba la atención de un sacerdote de la Catedral de Monterrey.

EL CURATO

Dada la lejanía de Monterrey era necesario un curato, o casa parroquial, para que ahí descansara o habitara el sacerdote. En 1826 se le describe como “la mejor de pueblo” (Guerrero, p. 13), incluso nos ha llegado la descripción de que tenía amplias ventanas rectangulares que nacían en el piso de la misma, su fachada estaba ornamentada con remates de “caballeros con sombreros”. La fachada fue modificada en 1959 “pretextando que estaba en mal estado”.

PRESIDENTE JÚAREZ

El Presidente Benito Juárez en su peregrinar por toda la República se dirigía a Monterrey por el camino a Saltillo cuando se vio precisado a pasar la noche en Santa Catarina la noche del 10 de febrero de 1864. En esa ocasión él ocupó el curato y se narra que utilizó los muebles que ahí había e inclusive se hablaba de “la banca en donde se dice que durmió”.

  Este acontecimiento se recuerda con un busto del Presidente que está colocado en el pretil de la casa hacia la plaza y una placa conmemorativa. Más adelante mencionaremos el estado de conservación de este curato en distintos momentos del siglo XX.

LA VIRGEN DE SAN JUAN

Desde el siglo XIX la Parroquia ha guardado una especial devoción a la Virgen de San Juan de Los Lagos, e incluso en algunos documentos se habla de ella como la patrona de la parroquia. La mención más antigua a esta devoción data del año de 1813 (GUERRERO, Blog: “De solares y resolanas”). Años más adelante, en 1897, el pueblo habría sufrido una epidemia de viruela y en acción de gracias por su intercesión se le habría dedicado un retablo que ya es mencionado en 1899. La comunidad agradecería a la Virgen su intercesión por la cual habría conseguido abundantes milagros y favores.

Guerrero afirma que hace algún tiempo la imagen más antigua fue modificada aumentando su volumen. La imagen antigua quedo recubierta por un material nuevo que la oculta.    

RELOJ DE LA TORRE

El reloj más antiguo fue comprado en el año 1872 y el proceso de instalación del mismo tardó algunos años. El reloj fue suplido por unos más recientes en diversas ocasiones, en 1937, 1955 y la más reciente en el año 1964

VISITA DEL OBISPO MONTES DE OCA

El dato más antiguo que tenemos de una “visita” de un obispo a santa Catarina es de tiempos del Obispo Ignacio Montes de Oca (1880-1884). En el acta de la visita pastoral a la Parroquia del Sagrario (Catedral) del 30 de agosto de 1880, en el apartado respectivo se mencionan las capillas y oratorios dependientes de la misma entre las que se encuentra el templo de Santa Catarina y de ella se menciona “se halla en buen estado” (Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey). No necesariamente él la visitó dado que en ese mismo párrafo se engloba un gran número de oratorios.

ERECCIÓN PARROQUIAL

En el año de 1882 el templo había sido ascendido al grado de “Viceparroquia” lo cual significaba una mayor jerarquía y madurez de la comunidad junto con su pastor  propio.

Pocos años más tarde, el 19 de diciembre de 1894 se erigieron tres parroquias, las tres se desmembraban de la del Sagrario (Catedral): la Purísima, el Sagrado Corazón y la de Santa Catarina. Esta última tendría una población estimada en un poco más de 5,500 habitantes y abarcaría lo que hoy es San Pedro Garza García además de todo el municipio de Santa Catarina.

VISITA DEL OBISPO LÓPEZ

Años más tarde visitó el templo el Obispo Jacinto López, la visita se realizó el 6 de junio de 1896, en esta ocasión bendijo la balaustrada que hasta el día de hoy está hacia la plaza y hacia el norte de la parroquia, observó todo en buen estado y fue hospedado en el curato. Él mismo realizó una segunda visita en el año de 1899 y bendijo en esta ocasión una imagen de la Purísima Concepción.

 En la próxima entrega continuaremos la reseña histórica de la Parroquia y de su curato a lo largo del siglo XX y XXI además de subrayar lo más importante de su patrimonio.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

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Por Víctor Isaí Herrera Vázquez

Desde hace más de medio siglo, cada día,
a partir de aquel 2 de noviembre de 1946
en que celebré mi primera Misa
en la cripta de San Leonardo de la catedral del Wawel en Cracovia,
mis ojos se han fijado en la hostia y el cáliz en los que, en cierto modo,
el tiempo y el espacio se ha «concentrado»
y se ha representado de manera viviente el drama del Gólgota,

desvelando su misteriosa «contemporaneidad»”.
SS JUAN PABLO II

La Iglesia vive de la Eucaristía, n.59

INTRODUCCIÓN-
La primera misa de un nuevo sacerdote, es un acontecimiento que no puede ser considerado como una devoción personal este momento tan esperado. La celebración en sí misma va mucho más allá de cualquier cualidad o deseo humano: Es el Misterio Pascual celebrado (pasión, muerte, sepultura y resurrección de nuestro Señor Jesucristo). Es acción de Jesucristo, que tiene su realización en nuestro tiempo y en nuestra historia. Esto todo nuevo sacerdote vivirá a lo largo de su caminar y ejercicio ministerial.

Aún habiendo explicado esto, si me gustaría detenerme en ciertos detalles que hacen de la primera Misa de todo nuevo sacerdote, una constante acción de gracias a Dios.

RITOS INICIALES
Mucho antes de todo, es tradición que el nuevo sacerdote, solicite la bendición a sus padres, al mismo tiempo en que él les bendice también. Es la familia, el primer seminario, es la familia, quien también acompañará la vida sacerdotal.

Comúnmente el que va a presidir (preside, porque va a estar unido a Jesús, cabeza del cuerpo de la Iglesia), preside la Eucaristía (Acción de Gracias) haciendo presente en toda la comunidad reunida, el misterio de Salvación. Por ello, un gesto es el bendecir las -vestiduras litúrgicas- que se usarán en dicha celebración: la estola es imagen del yugo leve y suave del Señor, y signo de la autoridad, poder y responsabilidad que asume el nuevo sacerdote como pastor. La casulla, por su uso al celebrar la Eucaristía, ha hecho que se vea en ella, a la Iglesia, vestidura humana de Cristo.

Toda procesión de entrada, no es un desfile, es el gesto más elocuente de toda la Iglesia: caminamos con Cristo hacia la Jerusalén celestial. Esta procesión se hace en este sentido. Es la primera vez que el sacerdote besa el altar, el “encuentro entre el ministro y el Misterio”.

En estas Misas, se percibe la activa participación de los fieles y del clero, reunidos en torno al altar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Las lecturas de ese día, o algunas elegidas con anterioridad, respetando los lineamientos correspondientes, iluminan la acción de Dios en nuestra actualidad. Es el nuevo sacerdote, quien, al presidir la asamblea, tiene la función de la predicación ese día, la cual puede realizarla otro de los sacerdotes presentes, resaltando la acción de Cristo en su Iglesia. La oración de los fieles, en sus intenciones, tendrá presente la comunidad que celebra y por quienes forman toda la comunidad eclesial.

LITURGIA EUCARÍSTICA
Es también un signo para este tipo de celebraciones, que un grupo presente un nuevo cáliz y una nueva patena y les coloquen en el altar, el nuevo sacerdote u otro de los presentes, bendecirá antes de utilizarlos en la celebración eucarística, dichos vasos sagrados, son para el culto eucarístico, no por la persona del nuevo sacerdote.

Antes de la renovación del Concilio Vaticano II (hace más de 50 años), no existía la concelebración. Cada sacerdote celebraba la santa Misa solo, si había más sacerdotes, asistían solamente, pero no concelebraban, así que uno de los grandes cambios en la liturgia fue esto, la concelebración. De hecho, para el nuevo sacerdote, su primera participación en la plegaria eucarística no es en su primera Misa, sino en la misma Misa de la ordenación presbiteral, donde participa junto con su Obispo y los demás sacerdotes de la plegaria.

La sagrada comunión este día de la primera misa, para resaltar el gesto de banquete eucarístico, el nuevo sacerdote distribuye bajo las especies del Pan y Vino consagrados.

RITOS CONCLUSIVOS
Después de la oración después de la comunión, si acaso el nuevo sacerdote no predicó, se acostumbra que dirija unas palabras agradeciendo el misterio celebrado en la fe. Es un buen momento para también agradecer a Dios su acción en medio de la comunidad y seguir pidiendo por las vocaciones al ministerio sacerdotal.

-A MANERA DE CONCLUSIÓN-
La primera misa de muchos sacerdotes es celebrada de manera solemne con la comunidad donde han vivido la experiencia en el caminar de la fe, otros, han tenido a bien, celebrar, con sencillez y belleza, en torno a un pequeño grupo: su familia.

Se le llama también “cantamisa” pues gran número de oraciones e intervenciones del sacerdote, pueden ser cantadas por el nuevo sacerdote.

También es parte de este día, al terminar la celebración comunitaria, el gesto del “besamanos” o el solicitar al nuevo sacerdote la bendición.

Concluyo estas líneas recordando lo que dice la oración colecta en la misa por el sacerdote celebrante: “Padre santo, tú que me has no por méritos míos sino por gracia tuya, a participar del eterno sacerdocio de Cristo en el servicio de tu Iglesia, concédeme anunciar tu Evangelio con bondad y valentía 
y administrar con fidelidad tus sacramentos. 
Por nuestro Señor Jesucristo. R. Amén”

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ERECCIÓN PARROQUIAL

El 25 de noviembre del año 1913 se erigía como parroquia. Después de haber pertenecido a la parroquia del Sagrario, habría dependido de la del Sagrado Corazón y más tarde a la recién creada parroquia de la Santísima Trinidad (en la hoy llamada Calzada Madero). El decreto de erección fue firmado por el Arzobispo Francisco Plancarte y se le asignaría a la nueva parroquia de san Nicolás la atención pastoral de este municipio y el de Escobedo. Pero eran tiempo revueltos en todo el país…

REVOLUCIÓN MEXICANA

“En noviembre de 1914, en plena Revolución Mexicana, la iglesia fue saqueada por los carrancistas, lo que obligó al padre Toribio Cantú, cura nicolaíta, a cerrar las puertas y con ella, los servicios religiosos por espacio de treinta seis años, hasta que en septiembre de 1950, con la llegada del padre Lupito (Guadalupe Garza Martínez) se vuelven a iniciar los servicios eucarísticos”. (AAVV, San Nicolás páginas de su historia, p. 174)

Este párrafo ha sido citado en casi todas las breves monografías que se han escrito de esta parroquia. No tengo ninguna duda de que el templo haya sido saqueado, pero sí considero erróneo lo que se dice acerca del templo cerrado por 36 años.

Comencemos el análisis por lo más lógico: la comunidad no hubiera permanecido pasiva al ver su iglesia cerrada por tanto tiempo, el Pueblo de Dios se hubiera reorganizado de inmediato para hacer lo necesario para su reapertura. ¿Qué habría sucedido entonces? Que prácticamente la erección parroquial del año 1913 quedó sin efecto y San Nicolás siguió siendo atendida desde la Santísima Trinidad. En el archivo de la parroquia de la Santísima Trinidad se describe actividad en el templo, que de ningún modo, está cerrado, así el 20 de marzo de 1931 se solicita al Sr. Arzobispo permiso para erigir en San Nicolás un viacrucis acción que se realiza ese mismo día. En 1949 el Pbro. Jesús González Montemayor, párroco de la Santísima Trinidad, contesta un cuestionario de la curia y menciona a San Nicolás entre las capillas de la misma y menciona que ahí hay predicación semanal y además que ahí mismo han misionado dos veces las Hermanas Catequistas de los Pobres. De tal manera que de ningún modo el templo cerró ni las campanas enmudecieron. Se confundió el hecho de que la erección parroquial había quedado sin efecto con el “hecho” de que el templo permaneció cerrado.

CASA CURAL INCAUTADA

El 23 de junio del año 1920 el Pbro. Luciano de la Paz informa al Sr. Arzobispo “(…) por disposición del gobierno del Estado se ha incautado la casa cural que está contigua al único templo de esta villa”. Así la casa que antes hemos descrito fue arrebatada a la Iglesia por algún tiempo.

TOMA DE POSESIÓN EN 1950

Desde la Revolución, la parroquia habría seguido siendo atendida por la de la Santísima Trinidad hasta el año de 1950 en que toma posesión el Pbro. Guadalupe Garza Martínez. Se hará real el decreto de erección de 1913 que había quedado sin realizarse de modo efectivo. Al tomar posesión, el sacerdote hace un inventario, aún con papel membretado de la Santísima Trinidad, del que entresacamos algunos pocos datos: “(…) un púlpito, un confesionario, un armonio (…) Esculturas: Virgen María, Purísima, Santa Teresita, San Nicolás, Sagrado Corazón, San José.”

INFORME DEL AÑO 1968

En este año el párroco, Pbro. Benjamín García envía a la curia un informe en el cual habla de una población en el área de cerca de 40 mil a 50 mil habitantes, menciona que la parroquia atiende al municipio de Escobedo y “casi todo el de San Nicolás. Acerca del templo antiguo, en la que probablemente es la última descripción del mismo, dice: “sus dimensiones son de 27.5 mt por 5 de ancho, más dos cruceros uno de 10 por 4 y otro de 11 por 4”.

CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO TEMPLO

El mismo párroco Benjamín García “(…) entusiasmó a los vecinos para construir un templo adjunto a la capilla centenaria, obra que inició el 20 de noviembre de 1968”. No es el objetivo de este artículo analizar la arquitectura de la nueva, pero como hemos ya señalado, la construcción se dio como resultado la pérdida de tres cuartas partes de la nave principal de la antigua capilla, además de la pérdida de todos los espacios aledaños a la misma y por supuesto que el cementerio quedara debajo del templo actual. Lo nuevo habría acabado casi por completo con lo antiguo, excepción hecha de la fachada y una pequeña porción de la nave.

INFORME DEL AÑO 1976

El mismo párroco envía una carta al Sr. Espino el 15 de enero de 1976 en la cual le indica cómo va la construcción del nuevo templo: “(…) solo falta interiormente el guardapolvo y los canceles y algunos pequeños detalles, y exteriormente el afinado”.

MONUMENTO HISTORICO

Así, al inicio de la década de los 70 del siglo pasado se construyó el templo nuevo al alto costo patrimonial que ya hemos comentado. Lo que quedó del templo antiguo con el paso de los años se adecuó para ser una pequeña capilla en uso para íntimas, dada su capacidad, celebraciones familiares. Está catalogado como monumento histórico por el INAH; su fachada aparece en el escudo del municipio.

 PATRIMONIO ANTIGUO

En especial subrayamos las siguientes piezas: dos de las campanas se encuentran en el MUSAN (Museo de san Nicolás) el cual está localizado entre las colonias Anáhuac y Cuauhtémoc, las campanas que allí se encuentran poseen las leyendas “Julio 12 de 1900 / + / San Nicolás Tolentino / Gregorio Olvera” y la otra posee la inscripción “Santa María de Guadalupe /+ / Dic. 12 de 1945”, la primera pudiera ser de media tonelada y la segunda probablemente de 700 kg. Además, hay que subrayar la imagen de la Purísima Concepción que el cabildo catedralicio obsequió a esta parroquia el 14 de noviembre  de 1899 la cual antes se encontraba en la sacristía de la Catedral sin culto alguno (PORTILLO, La Purísima, p. 10).

En la parroquia antigua, en un retablo de madera moderno, hay tres imágenes: a la izquierda una imagen reciente de la Virgen del Carmen (cabe anotar que en esta parroquia hasta la sexta década del siglo XX la fiesta de la Virgen del Carmen era una de las fiestas principales); al centro, un crucificado de altura cercana a un metro que está muy restaurado, pero que se ha encontrado en fotografías de hace 50 años colgado cerca del acceso principal del templo debajo del coro antiguo; y a la derecha una imagen de san Nicolás. Esta pequeña imagen de cerca de medio metro de altura está de igual modo muy restaurada, pero pudiera ser de la primera mitad del siglo XIX, es decir, de la época de la construcción de la primera capilla, seguramente es la que se menciona en los inventarios. En 1891 se le menciona “una imagen de talla San Nicolás” en el de 1906 “El Patron San Nicolas Tolentino antihuo de talla (…)” sería conveniente algún día investigar con expertos la imagen y averiguar más acerca de su antigüedad, creo que esta imagen incluso pudiera darnos una muy agradable sorpresa siendo más antigua de lo aquí mencionado.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Recibir y atender a los más pequeños, a los más indefensos, a los más débiles, a los vulnerables, desposeídos y violentados, es recibir a Cristo. “Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo”. (Exhortación Apostólica ‘Evangelii gaudium’, n. 213).

Conforme a este pensamiento y deseo de Papa Francisco, toda la Iglesia, sin ningún otro motivo más que el de la promoción de la dignidad del ser humano, se mantiene firme en su defensa al derecho a la vida de los niños desde el momento de su concepción. Además de esto, la Iglesia también se ocupa, porque es parte de su tarea, de la promoción de la dignidad de la mujer, sobre todo de aquella que por diversas circunstancias se ha visto indefensa, abusada y tratada con injusticia. Cuando se es pro-vida, no se puede pensar solo en la vida del concebido, sino también en la vida de la mujer embarazada.

¡Salvavemos las dos vidas! Es uno de los gritos en la actual lucha pro-vida. Y es que salvar del aborto al niño todavía no nacido, es salvar a la mujer embarazada de los azares de un futuro incierto y traumático. Y salvar a la mujer embarazada de la soledad y de una decisión precipitada y parcial sobre la personita que se desarrolla en ella, es salvar una vida, la vida de su hijo que todavía no nace. Desarrollar y promover programas pastorales, sociales y de caridad que busquen proveer opciones de vida y acompañamiento a las mujeres embarazadas que rechazan su estado, así como programas dirigidos a la juventud sobre desarrollo humano, educación sexual, paternidad responsable y prevención de la violación y abuso contra las mujeres, debe ser una prioridad en la Iglesia y en la sociedad para hacer frente a la creciente ideología pro-aborto.

Informarse y participar con esperanza en la lucha que muchos hombres y mujeres de fe hacen a favor de la vida es un compromiso y signo profético de la Iglesia hoy. Promover con verdad la dignidad humana con todos sus rostros y circunstancias, es uno de los compromisos de nuestro periódico diocesano Pastoral Siglo XXI. Confiamos plenamente en que Dios nos guía en esta labor.

Pbro. Eliezer Israel Sandoval Espinoza

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Capillas antiguas XXXI

En la búsqueda, que comenzamos hace ya algunos años, de capillas antiguas en la Arquidiócesis de Monterrey nunca imaginé hasta dónde nos llevaría esta serie de artículos: descubrimientos interesantes e insospechados que enriquecen nuestro patrimonio cultural.

Hace pocos meses conversando con el Dr. Juan Manuel Casas, coautor junto con el Arq. Víctor Cavazos, del libro “Panteones de El Carmen y Dolores” (2009), dialogábamos acerca de esta serie de artículos y pregunté al Dr. Casas si en el panteón de El Carmen en Monterrey algunos de los monumentos familiares habrían tenido originalmente la función de ser capillas y su respuesta fue afirmativa: algunos de los más antiguos y más grandes monumentos funerarios del más bello panteón de la ciudad tuvieron esa función (Ciertamente se excluye en este artículo la capilla principal del panteón que ya había sido objeto de un artículo de esta serie).

Así nos dimos a la tarea de visitar en una ocasión el panteón y dialogar acerca de las características que debería tener un monumento funerario para ser catalogado como capilla y el elemento más esencial, coincidimos, es un altar que, en nuestra búsqueda concreta de capillas antiguas, se trata de un altar preconciliar (adosados a la pared y no en medio de las mismas).

Así me di a la tarea de recorrer todo el panteón en búsqueda de capillas, teniendo siempre en cuenta la característica esencial de estos artículos que es la antigüedad que, si bien ciertamente ha sido considerada de una manera amplia, se ha intentado abarcar solo hasta las primeras décadas del siglo pasado.

Además hay que considerar que, con el paso de las décadas, los monumentos dejaron de ser tan monumentales como al inicio del siglo XX y eso también se vio reflejado en los altares que acabaron cada vez siendo más “simbólicos” y hasta, pudiéramos decir, se redujeron a ser solo repisas en la pared.

Hay que recordar que no son propiedad de la Arquidiócesis, sino son familiares, además hay que recordar que nunca fueron pensadas para el culto público, sino para la celebración de la Eucaristía cuando fuese el momento de recibir un cuerpo, en algún aniversario o alguna otra fecha especial; por eso mismo ninguna tiene sagrario aunque sí poseen un volumen que correspondería al mismo (excepto el de la Beneficencia Española), volumen que fue completado con un “sagrario fijo” de mármol decorado con motivos eucarísticos. Es imposible saber si alguna de ellas sí sirvió efectivamente para el fin de celebrar ahí el sacrificio eucarístico. Ninguna tiene bancas. Los objetos litúrgicos pudieran proveerse de alguna parroquia o, inclusive hay que recordar que, como la familia Rivero, algunas de estas familias tenían capilla en su casa con permiso del arzobispo.

Así las cosas pudiéramos considerar como capillas antiguas el siguiente conjunto de diez.

  1. MAUSOLEO DE MANUEL GARZA GUERRA

Fue un reconocido empresario. Su capilla y mausoleo de estilo neogótico están localizados a la entrada del panteón inmediatamente a la izquierda, es decir, al sur. La capilla tiene capacidad para una docena de personas, posee cristales biselados, además de finas puertas de bronce; como detalle ornamental luce las letras griegas PX, que son las primeras del nombre de Cristo. El hermoso altar de mármol posee una imagen del Sagrado Corazón en un nicho en la parte superior. El pequeño edificio está firmado por “Pedro Pagaya y Cía” artista con sede en “Tacuba, D. F., México”. El terreno alrededor del mausoleo está rodeado de una verja de Vargas hermanos.

  1. FAMILIA RIVERO

Familia de reconocidos empresarios. A la derecha de la anterior, hacia el poniente, está

este hermoso mausoleo y su capilla: “(…) un conjunto muy fino y recuerda las influencias orientales, bizantinas e islámicas que recibió el arte cristiano” (p. 49, las páginas citadas son del libro antes mencionado). Obra del afamado arquitecto Alfred Giles, habría sido concluida la obra en los primeros años del siglo XX “(…) por un documento publicado en 1906 se sabe que ya existía el mausoleo” (p. 121). Arriba de la puerta está un vitral del Sagrado Corazón, en las otras ventanas posee vitrales emplomados; en las puertas posee rejas finas, la capacidad de la capilla sería para una docena de personas, posee un candil antiguo; el altar preconciliar no es contemporáneo al resto del edificio, el mismo posee un espacio para colocar la piedra con el ara. Al exterior remata todo el conjunto una cruz con cuatro brazos hacia los puntos cardinales. La herrería que rodea el terreno es de la Fundición del Carmen.

  1. FAMILIA ARMENDAIZ

Otra conocida familia de empresarios. El mausoleo está localizado a la entrada del

panteón hacia el norte, frente a los dos anteriores. “El mausoleo es un proyecto de Alfred Giles construido por Pedro Cabral aproximadamente en 1901” (p. 187) se trata sin duda de “(…) una de las construcciones más atractivas (…) de El Carmen, por la calidad y finura de sus formas estilizadas y elegantes y por sus vitrales” (p. 45) Efectivamente destacan sus hermosos vitrales: un Sagrado Corazón sobre la puerta, y cuatro ángeles con coronas de flores en sus manos; también destaca la cantera finamente trabajada y las puertas con herrería fina. La capilla tiene capacidad para una media docena de personas.

  1. DR. JESÚS MA. ARGUETA

Médico y diputado fallecido en 1910. El mausoleo y la capilla están localizados entrando al panteón a la derecha siguiendo la misma dirección de la calle Bravo al norte. “Se trata de una pieza capital del patrimonio artístico del panteón del Carmen” (p. 176) Está firmado “Constructores Pedro Pagaya y Ca. Tacuba D. F. Méx.” De estilo neogótico, la puerta principal está coronada por una escultura de una mujer dolorosa que abraza una cruz, tendría capacidad de albergar a una docena de personas. El conjunto está rodeado por una verja perimetral.

  1. GERÓNIMO TREVIÑO

Reconocido militar. Su mausoleo se encuentra hacia el poniente del perteneciente al Dr. Argueta. “(…) soberbia arquitectura hecha de mármol blanco (…)” (p. 230) obra del afamado artista Michele Giacomino fechada en el año 1917. “Se trata de una composición academicista neoclásica donde los detalles y la proporción están cuidados” (p. 119). Arriba de la puerta en el óculo existió un busto del general, pero la pieza artística fue robada hace muy pocos años y se desconoce su paradero. La capilla tiene una capacidad de unas seis personas, es una pena que hoy, toda ella, sea un enorme nido de palomas.

  1. FAMILIA CANTÚ TREVIÑO

A un lado de la anterior hacia el poniente destaca por su belleza esta capilla de cantera de

San Luis elaborada por los “Grandes Talleres de Mármoles Martínez y Massa” cerca del año 1915. La dinastía familiar comenzó con el empresario Manuel Cantú Treviño (1860 – 1913). Este edificio de inspiración neogótica posee en las cuatro esquinas el mismo número de esculturas: una es la representación de la caridad como una mujer con un niño y tres esculturas de ángeles: uno con una trompeta que puede ser el que anuncia el juicio al llegar el momento de la muerte, otro con una cruz (que pudiera representar la fe) y uno más con un ancla además de una estrella sobre su cabeza que pudiera representar la esperanza; estas bellas esculturas son obra de Augusto Massa Rosollini (p. 126).Posee tres emplomados uno con la cita de Jer 14, 9 otro con la de Prov 5, 5 y sobre la puerta uno más moderno con Jn 2, 25. El edificio, en el cual caben una docena de personas, fue diseñado por Felipe B. Martínez (p. 124).

  1. BENEFICENCIA ESPAÑOLA

“Esta asociación tuvo como uno de sus nobles fines dar sepultura cristiana y decente a los

españoles afiliados, o a quien lo solicitara bajo ciertas reglas” (p. 250). Esta asociación construyó este hermoso monumento de estilo neogótico hacia el año de 1926: “Los señores Giacomino y Massa y Cía. Se comprometen a construir una capilla sujetándose a las especificaciones aprobadas de antemano, sobre la cripta que posee la Beneficencia Española en el cementerio de El Carmen de esta ciudad” (p. 253). En la parte superior la capilla es coronada por una cruz con cuatro brazos hacia los puntos cardinales, además el remate está conformado por ángeles. Es de notar que en el luminoso interior hay un altar, pero éste no posee el elemento superior que a modo de “retablo” existe en otros tantos altares (este “retablo” integraría el sitio en el cual se coloca el “sagrario”, los candelabros, etc.) Probablemente sea la capilla con mayor capacidad en el panteón, para unas 30 personas, exceptuando por supuesto la principal localizada frente al acceso principal. Está localizado al norte del anterior, es visible desde el exterior del panteón por la calle de Prolongación Arramberri.

  1. FRANCISCO Y OCTAVIANO ZAMBRANO

Localizado hacia el poniente, yendo por la calzada principal del panteón que conduce a la

pila que está en medio de la calzada, es un monumento inconfundible: “(…) un verdadero palacio de mármol (…) sin lugar a dudas ésta sería la mejor y más grande obra de El Carmen (y de la ciudad)(…)” (p. 119) Obra de Michele Giacomino (1862 – 1938) sería por lo tanto anterior a esta última fecha. Todo el conjunto está rematado por un imponente conjunto escultórico que representa a dos mujeres, vestidas a la usanza de la época, acompañadas por un ángel quien les muestra el camino al cielo, una de ellas es la señora Sara Fernández de Zambrano, quien murió joven en un parto (p. 120). La capilla pudiera albergar a una docena de personas, posee herrería fina en las puertas y una verja alrededor del área del mausoleo. Está en mal estado de conservación.

  1. FAMILIA BORTONI

Yendo hacia el sur desde el anterior: “El mausoleo es una soberbia obra arquitectónica de

Michele Giacomino y Augusto Massa, completamente acabada en mármol blanco” (p. 189) Giacomino murió en 1938 de tal manera que este monumento debe ser anterior a esta fecha. Sobre la puerta hay una escultura del Sagrado Corazón en mármol; posee tres vitrales (del Sagrado Corazón, de san José, de la Virgen del Carmen) y lamentablemente se ha perdido un cuarto vitral. Posee cristales biselados en las puertas, posee capacidad para unas seis personas.

  1. FAMILIA FERRARA

Más al sur desde el anterior por el mismo pasillo. La dinastía fue comenzada por Vicente

Ferrara quien falleció en 1938; este mausoleo “uno de los tres más grandes e imponentes de El Carmen” (p. 195) fue realizado por la firma capitalina FYUSA que tuvo grande actividad en la ciudad “durante las décadas de 1930 y 1940” este mausoleo es el único firmado por ellos en este panteón (p. 115). La capilla y su altar están en el área del sótano donde se encuentran las sepulturas: es el único de esta serie con el altar en la planta inferior. Sobre la puerta principal hay una bella escultura de la Virgen Dolorosa, es de destacar los detalles de la misma como el bellísimo manto que porta. La cubierta del mausoleo pareciera estar inspirado en un altar de la antigüedad romana. Tendría capacidad de albergar a una docena de personas.

OTRAS CAPILLAS

Algunos otros mausoleos probablemente poseen capilla y altar, pero la imposibilidad de

ver al interior dificulta el afirmar que las posean, tal es el caso del mausoleo de la familia Villarreal localizado atrás, es decir al norte, del de la familia Armendaiz. Subrayo que esta lista no se debe considerar exhaustiva. También han sido excluidas de esta lista muchas otras capillas que aunque cuentan con altar preconciliar fueron construidas en épocas más recientes.

Agradezco la colaboración para la realización de este articulo al Dr. José Roberto

Mendirichaga, las familias propietarias del mausoleo Cantú Treviño, al Dr. Juan Manuel Casas y al Arq. Víctor Cavazos.

Las imágenes de las diez capillas se pueden consultar en el Facebook del Centro de Investigación Histórica.

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El Señor Arzobispo de Monterrey nos ha regalado su quinta Carta Pastoral con el nombre de “Sacerdote, rostro y corazón de Jesús”, dirigido a toda la comunidad, en especial a los sacerdotes, con fecha del Jueves Santo, Marzo 2018, pero compartida al presbiterio en el retiro del Miércoles Santo, en su Parroquia San Felipe de Jesús.

Es un escrito que nos manda el Señor Arzobispo con la intención de animarnos en la fe, en la vocación, en el caminar de este pueblo de Dios en este tiempo de gracia. Y como carta, es enviada a toda la Arquidiócesis de Monterrey, ya sea impresa o por medio de las redes sociales. De aquí surge la necesidad de leer, comentar y darle seguimiento a las iniciativas pastorales que contenga.

Repasemos los temas de las pasadas Cartas Pastorales: Primera: Kerigma. Mayo 2013; Segunda: La misión de la iglesia, Octubre 2013; Tercera: Iglesia, Pueblo de Dios, Enero 2015; Cuarta: Iglesia en camino, Febrero 2017 y Quinta: Sacerdocio, Marzo 2018

El documento consta de 94 párrafos numerados en ocho secciones e inicia con tres párrafos de introducción. Una cita bíblica inspira el capítulo, uso el tema adjunto a la cita bíblica. Estas son las secciones. 1. La llamada; 2. La respuesta inicial; 3. Nuestro camino como discípulos de Cristo; 4. Sacerdotes desde y para el pueblo; 5. Compromisos pastorales emergentes, a. Anuncio pascual a los pobres; b. El anuncio del Resucitado da esperanza a los más pobres, c. Los jóvenes en el corazón del Resucitado; 6. La vida pastoral en comunión; 7. La revitalización del don recibido (el más extenso) y 8. Agradecimiento.

Para animar su lectura (por si no lo han hecho) la estructura del documento es un proceso vocacional. Recordar el inicio del llamado y la motivación a iniciar en el Seminario. Revivir continuamente la respuesta a la vocación, no es un día, es un continuo SÍ que se da a Dios.

Al leer la Carta, recuerdo, junto con el Señor Arzobispo, el caminar de toda vocación; llamado, respuesta, vida del Seminario, los compañeros seminaristas, los sacerdotes formadores (tarea difícil e incomprendida en todos los tiempos). La ordenación y el caminar en la formación continua, pues en el Seminario es la formación inicial y luego, en la vida ministerial, es la formación permanente, pues nunca dejamos de aprender, de estudiar, de compartir, de hacer vida.

Otros temas centrales son: la opción por los pobres, por los jóvenes, por la comunidad, por la integración de los hermanos laicos en las tareas de evangelización y coordinación pastoral. En ser sacerdotes en comunión, tanto con el compañero sacerdote en la misma comunidad, con el decanato, zona pastoral, en el presbiterio y con la Iglesia universal.

Es importante subrayar todos los cuestionamientos que señala el mismo Señor Arzobispo, así como los que suscite la lectura del documento, para que despierte entre nuestro presbiterio un nuevo Pentecostés con más solidaridad, fraternidad, apoyo y cercanía tanto entre nosotros, como con nuestros hermanos a quienes estamos llamados a servir.
Habrá que buscar la manera de compartir en cápsulas mediáticas el contenido del documento para que nos sirva a darle seguimiento y continuidad en la obra de evangelización de nuestra Iglesia que peregrina en Monterrey.

Pbro. Juan Pablo Martínez Martínez


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Somos el periódico católico oficial de la Arquidiócesis de Monterrey; en comunión con la misma y con el resto de los medios de comunicación católicos, enfocamos nuestros esfuerzos a ser la voz de la Iglesia en Monterrey.


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