Conoce

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A propósito de la invitación que realizó el día de ayer, Mons. Rogelio Cabrera López, en la rueda de prensa dominical, en torno al paro de mujeres de mujeres del día 9 de marzo, invitamos a ver la rueda de prensa completa, lo cual siempre nos da un panorama amplio del tema que se esta tratando: https://bit.ly/3a0qmdx

Además, queremos compartir una valiosa reflexión en torno a esta declaración, del Padre Jesús Treviño Guajardo, sacerdote de la Arquidiócesis de Monterrey:

Después de leer todos los comentarios que surgieron ante la iniciativa de nuestro Pastor Don Rogelio, quisiera compartir algunos puntos de vista:

1. Me llama la atención la facilidad con la que opinamos y provocamos divisiones entre nosotros, quienes profesamos la misma Fe en Cristo.

2. La iniciativa de Don Rogelio está fundamentada en el Evangelio, ya que se está apoyando a un sector vulnerable y frágil de la sociedad, las mujeres, no solo por el caso lamentable de la niña Fátima, sino por muchos anteriores en la historia de nuestra sociedad.

3. El padre Ernesto Caro, hace un análisis de un cierto grupo de mujeres que tienen una agenda concreta (aborto, entre otras cosas) que no sintoniza con el Evangelio y con el estilo de vida Cristiano, eso es un hecho indiscutible.

4. Don Rogelio deja claro que apoya a las mujeres en cuanto grupo vulnerable, no que se busca apoyar al grupo de mujeres que se vale de la violencia para promover
su agenda.

5.- Habrá quienes dirán…¡pero apoyar una causa es apoyar la otra! Mi opinión es que no necesariamente, la vulnerabilidad en la que han vivido las mujeres es indiscutible y se distingue de la Agenda feminista, pro aborto y violenta.

6. Don Rogelio simplemente está manifestando sensibilidad ante una realidad patente, el sufrimiento de un grupo vulnerable, lo cual es verdaderamente Evangélico.
Pbro. Jesús Treviño.

Agradecemos al Pade Jesús Treviño su valiosa colaboración.

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La primera comunidad digital católica en Nuevo León, celebra su primer aniversario.

Ilumina Más, la primera comunidad de evangelizadores digitales en Nuevo León, el 2 de febrero, celebra su primer aniversario, fundamentando sus crecientes logros gracias a una comunidad de profesionales comprometidos en el desarrollo constante con innovación, valores y mucha devoción.

Los Sacerdotes y laicos que conforman esta comunidad, lidereados por el presbítero del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, José Juan Montalvo (Padre Borre), fundaron este nuevo apostolado, convirtiéndose así en Cyberapóstoles de Jesús con la intención de llevar el mensaje de Dios a los medios digitales. 

El proyecto arrancó con 5 evangelizadores llevando mensajes del Evangelio a través de Facebook, Instagram y YouTube. Actualmente son una comunidad de más de 50 integrantes, entre evangelizadores, agentes de producción, editorial, community managers y diseñadores. Han extendido sus medios de evangelización también con Podcasts distribuidos en redes como Spotify y iTunes.

Con motivo de su primer aniversario, se llevó a cabo una misa de acción de gracias, una hora santa y un festejo, así como el lanzamiento de nuevos evangelizadores en sus redes. Si quieres saber más de todo esto, puedes encontrarlos como @iluminamas.

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El pasado sábado 25 de enero se llevó a cabo una rueda de prensa en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, presidida del Arzobispo de Monterrey y acompañado de sus obispo auxiliares, para compartir el anuncio del nombramiento del Padre Hector Mario Pérez Villarreal, como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México.

El Arzobispo de Monterrey compartió al respecto:
“Desde siempre esta Iglesia en Monterrey está dispuesta a colaborar, con las necesidades que tenga la Iglesia, muchos sacerdotes de esta Iglesia en Monterrey están como obispos de otras diócesis de este país, siempre en ese deseo de servir de la mejor manera a todo el pueblo católico”.

Por su parte el recién nombrado Obispo Auxiliar agradeció a los fieles de Monterrey:
“He aprendido a ser cristiano con ustedes, he aprendido a ser pastor para ustedes, he aprendido a colaborar también con mi obispo en las diversas encomiendas que me encargado, y yo estoy seguro que todo es lo que me prepara el día de hoy para poder servir ahora como Obispo, por eso no dejo de estar siempre agradecido”.

Al dirigirse a los fieles de su nueva diócesis señaló:

“A la Arquidiócesis de México, voy a la tierra de nuestra Madre Santísima de Guadalupe, voy a ponerme bajo sus pies para cumplir la misión que su Hijo me ha encomendado”.

“Llevo un corazón dispuesto a escuchar un corazón dispuesto a dar testimonio de la fe en Jesús, un Corazón dispuesto a discernir cuál es el trabajo que tenemos que realizar a ser fieles el Evangelio”.

Finalmente Mons. Rogelio pidió a los fieles de Monterrey pedir por el Padre Hector Mario.

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Segunda Parte. Primera mitad del siglo XX

El mes pasado comenzamos a repasar los orígenes de esta parroquia que inició al ocaso del siglo XIX. Continuamos repasando su historia, en esta ocasión, la primera mitad del siglo XX.

LINTERNILLA

Comenzamos comentando una imagen nunca antes publicada en medio impreso alguno y que debe de ser una de las más antiguas de la parroquia. Debe de ser de los primeros años del siglo XX, capturada seguramente desde alguna azotea de alguna casa que existió en la calle de 15 de mayo. En esta imagen se destaca que la parroquia tuvo una linternilla que ya no existe. Una linternilla es un elemento arquitectónico que podemos definir brevemente como una pequeña cúpula elevada por columnas. Este elemento arquitectónico estuvo en la bóveda norte de la nave principal. De hecho, hasta el día de hoy en el interior sobre el altar se distingue en ese sitio una nervadura octagonal que seguramente acompañó en el interior ese elemento arquitectónico exterior del que antes desconocíamos su existencia. Seguramente a los pocos años de haber sido construida la parroquia, la linternilla presentó algún problema y se optó por retirarla. No hemos encontrado alusión a ella en documento alguno.

REVOLUCIÓN MEXICANA

Mientras se avanzaba la construcción de la parroquia a finales del siglo XIX contraesquina se edificaba el Palacio de Gobierno del Estado. De tal manera que la parroquia adquiría mayor presencia urbana al estar, cruzando la calle, enfrente del palacio de cantera, pero en los años de la Revolución eso significó para la parroquia estar en el ojo del huracán. Han sido ya publicadas en varios libros las fotos de personas armadas en torno al palacio e inclusive hay fotos de una barricada frente al atrio de la parroquia sobre la calle de 5 de mayo al poniente de la calle Zaragoza.

En la encuesta que el párroco Toribio Cantú mandó a la Curia el 15 de marzo de 1930 hay una brevísima alusión a este período “Durante la usurpación de la parroquia por los elementos revolucionarios desaparecieron algunos objetos de poco valor” (Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey, AHAM). 

EL INSTITUTO SAGRADO CORAZÓN

Atrás de la, y en colindancia con la misma, se tuvo un instituto o colegio con el mismo nombre de la parroquia. En el AHAM hay varios documentos que enlistan los trabajos que se hicieron en el mismo, en los cuales se detallan los materiales comprados y los sueldos pagados a los trabajadores. Estuvo el instituto al norte de la parroquia en donde hoy hay un jardín y una fuente. 

El ya mencionado párroco Toribio Cantú escribió a la Curia una carta, el 24 de junio de 1920, notificando lo siguiente: “(…) fue decomisado durante la Revolución el Instituto del Sagrado Corazón de Jesús ubicado en la calle Washington N. 126”.

En el AHAM existe una copia de un plano de 1923 realizado por el arquitecto e ingeniero. A. V. González, este plano detallado de la parroquia menciona aún el instituto colindando con la misma. La puerta hoy “clausurada” que existe de la sacristía al norte era la que unía a la parroquia con el instituto. Más adelante haremos más anotaciones acerca de este plano. 

INVENTARIO DE 1920

En el AHAM existe el inventario que se realizó al momento del cambio de párroco. Dejó la comunidad el P. Job de la Garza Gil y recibió el ya mencionado P. Toribio Cantú. En este inventario, entre otras cosas, se menciona la existencia de varias imágenes de bulto algunas de las cuales aún existen, como la de San Ramón Nonato que está actualmente en la sacristía, “siete manteles para el comulgatorio” los cuales ya no existen, “una máquina para hacer hostias” y además menciona que en el curato, o casa parroquial, tres habitaciones tienen piso de mosaico.

Muy poco sabemos de cuándo se construyó esta casa. Debe datar, al menos sus orígenes, de los últimos años del siglo XIX o los primeros del XX, algún elemento antiguo pudiera existir en el edificio que hoy sirve de oficinas, pero existiría tan modificado que sería difícil identificarlo. Más adelante hablaremos nuevamente de esta casa.

PLANO DE 1923

Volvamos al plano ya mencionado (AHAM), que nos da una descripción arquitectónica del templo en ese año. Además del altar mayor, adosado a la pared norte, está el altar que aún existe en la Capilla del Rosario, y sobre la nave, cuatro altares más. Estos altares, por razones de espacio y por el Concilio Vaticano II, tuvieron la misma suerte que los que hubo en las capillas laterales de Catedral: fueron recortadas las mesas de los altares de tal manera que hoy existen solo marcos decorativos de imágenes devocionales. 

En este plano también quedó reflejada la casa. El jardín que hoy vemos frente a la base de la torre hacia el poniente ya existía, además de varios cuartos más localizados al extremo poniente de la propiedad.

CUESTIONARIO AÑO 1930

Ya habíamos mencionado arriba este documento. El párroco envió a la Curia las respuestas a un cuestionario que recibió. No tenemos las preguntas, solo las respuestas, pero no es difícil averiguar el tema que se responde. Este cuestionario es muy rico en información de la parroquia en este tiempo.

Acerca del edificio, señala que la decoración interior “está muy deficiente” y con respecto al exterior señala “falta enjarre y la torre”. Acerca de la casa, señala que ahí vive él (párroco), el vicario y el sacristán con su familia, siendo ésta de un total de seis miembros; además de la casa, señala que “se (le) están haciendo reparaciones”.       

Este documento es interesante por los datos que da acerca de las costumbres de la época, así habla por ejemplo de las bancas de la parroquia: “Por costumbre antigua de piden cuotas para los asientos de la Yglesia (sic) (…) y (esto) no deja de tener alguna vez sus inconvenientes”. Acerca de su vestimenta, señala: “La sotana la llevo en el templo y en la casa, para la administración a domicilio raras veces. La tonsura durante esta persecución no la he llevado”. Aquí se refiere a la clausura de los templos por la Ley Calles. Acerca de la comunidad, subrayó las anotaciones siguientes: “Las vocaciones son pocas y raras” este último adjetivo se debe entender como “escasas”, y por último, es interesante lo siguiente, refiriéndose a la comunidad: “Los divorcios ya empiezan a darse entre nosotros”.

TORRE

La torre se había dejado por décadas hasta el nivel del techo de la nave principal, hay muchas imágenes fotográficas de aquella época. En la cuarta década del siglo XX se completó como la vemos hasta el día de hoy, siendo de esos mismos años las campanas. Antes de completarse la torre, sobre la base inconclusa, se dispuso un sencillo sostén, para unas campanas pequeñas que puede verse en la foto de la linternilla y en muchas más imágenes fotográficas de la época.

INVENTARIO DE 1949

Para concluir el repaso histórico de la primera mitad del siglo pasado, señalamos que en el inventario de este año se menciona que el “Antiguo curato al que se añadió otro edificio nuevo (…)”. 

Este mismo inventario señala algunas cantidades que ciertamente nos causan sorpresa al leerlas: la asistencia a las misas dominicales se estimaba en 4 mil 500 personas, y entre semana, 150. Los bautizos quincenales rondaban los mil 487, había 200 niños en el catecismo y al año se efectuaban en promedio en la parroquia 75 funerales.

El próximo mes continuaremos con la historia de la segunda mitad del siglo XX.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Mons. Rogelio Cabrera López

En el ser humano, la vida no solo es un llamado a la existencia, pues en su corazón subsiste la inquietud de una vida plena. Desde la antigüedad, la humanidad se ha propuesto llenar su vida y su corazón de formas diversas, siendo así que muchos aún experimentan que no basta una buena salud y gozar de bienestar.

Ese anhelo ha sido catalogado de melancolía, por desear un estado de vida anterior o de resentimiento, por quererlo alcanzar sin poder hacerlo. Al estado de plenitud que motiva a muchos seres humanos le llamamos felicidad, un concepto tomado de la misma vida humana y que se manifiesta cuando la persona experimenta momentos en que se une a una meta de bien propuesta desde la razón y la voluntad, y en los que todos los elementos de la existencia, en medio de su complejidad, tienen cierto orden y equilibrio respecto a uno mismo y a los demás, revelándole así su identidad y el sentido más profundo en su vida.

El deseo de la persona consiste en vivir siempre así, en esa altura de vida, pero es consciente que esos momentos no llegan solos ni por casualidad ya que es necesario el esfuerzo biopsicosocial, las virtudes fundamentales de la prudencia, templanza, fortaleza y justicia, la vivencia de las virtudes propias del estado de vida de cada uno y el ejercicio de las virtudes sociales necesarias para la búsqueda del bien común.

De esta manera, la felicidad es un bien arduo, que requiere gran libertad y dedicación”.

Debido a la multiplicidad de formas de pensar y de querer, los seres humanos batallamos para encontrar claridad en la comprensión y búsqueda de ese estado de felicidad. En ocasiones la confundimos con el gusto propio, con las ideas, con las habilidades, con los resultados obtenidos, con los intereses individuales y colectivos, con prácticas y ritualismos, con órdenes fantásticos, con desarrollo externo, con la posesión de la ciencia, con la manipulación colectiva, con el poder y el dominio, con las riquezas materiales y con un largo etcétera.

La Iglesia reconoce el valor de las preguntas del ser humano acerca de su origen, identidad, destino y sentido de la propia vida y de la humanidad entera en cada etapa de la historia. Los seres humanos de hoy reclaman su derecho a ser felices e intuyen que el camino es el libre desarrollo de su personalidad. La felicidad se piensa hoy por los conceptos de libertad, derecho, desarrollo y personalidad: ¿será este el camino hacia la plenitud humana?

Esta pregunta surge también en nosotros, hermanos sacerdotes. El corazón sacerdotal también entra en crisis y pregunta por el destino y el sentido. Pedro también se lo expresó al Señor: “Ya lo ves, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido” (Mc 10, 28). ¿Cuál habrá sido su inquietud? Creo que este pasaje del Evangelio es provocador para nosotros en nuestro caminar sacerdotal pues nos conduce a preguntarnos si ha valido la pena el desprendimiento y si vale la pena seguir al Señor en un orden de vida tan difícil.

En varias etapas de la historia de la Iglesia, la consagración de la vida a Dios en comunidades religiosas y en el sacerdocio secular, ha entrado en momentos de crisis, cuestionamientos y persecuciones. Debemos reconocer que en el presente vivimos uno de estos momentos. No dudamos que en el corazón de algunos hermanos nuestros pueden surgir desalientos, dudas e incluso hasta sospechas; no faltan acusaciones, fundadas o infundadas, que nos hieren y separan. Hermanos, vivimos momentos en que es necesaria una respuesta muy madura, llena de humanidad y de fe.

Pedro pregunta, como todo ser humano, si será hasta el encuentro con el Resucitado cuando tenga certeza y fortaleza. Nosotros hemos de recorrer el camino del Crucificado para encontrarnos con el Resucitado, experimentando esa misma certeza y fortaleza en la vida. Solo así podremos encontrar la fe y la comunión para cumplir nuestra misión en la tierra alentados por las palabras de Jesús: “…he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos” (Lc 22, 32).

Dios nuestro Padre, en su infinita bondad, quiso llamarnos a la vida. Somos seres humanos con toda la complejidad que esto implica y, por la dependencia mutua que tenemos, con una relación necesaria con el resto de la creación, que hemos de amar y custodiar para mantener este don inicial de la vida. Además, anhelamos no solo vivir, queremos una vida plena por un estado de felicidad completo, mismo que solo será posible si contamos con una luz verdadera y cierta que clarifique e ilumine el caminar de toda la humanidad y de cada ser humano en particular.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Todos los días recibimos y emitimos miles de mensajes de manera consciente o inconsciente que influyen en nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Somos seres comunicativos, posiblemente el lenguaje sea lo que más nos define como humanos, tenemos una esencia comunicativa.

La comunicación tiene una fuerza creadora muy grande, no solo crea discursos y mensajes, crea realidades, relaciones, proyectos, y mundos. Con nuestra forma de comunicarnos podemos crear o destruir, podemos elevar o hundir, podemos engrandecer o empequeñecer, en definitiva podemos transformar.

Además de la comunicación personal, las teorías de la comunicación han mostrado y demostrado los grandes impactos que tiene la comunicación social en el diario vivir de nuestras vidas.

La Iglesia no es ajena a esta realidad maravillosa de la comunicación, desde las épocas de los primeros cristianos la Iglesia ha sido aprendiz y al mismo tiempo maestra, creciendo y adecuándose a cada época, sus contextos y retos.

El 4 de diciembre de 1963 marca una etapa fundamental en la relación entre la Iglesia y los medios de comunicación. Ese día se cierra la sesión pública del segundo periodo del Concilio Vaticano II y se realiza la votación del Decreto sobre los instrumentos de la Comunicación social, Inter Mirifica.

Por primera vez aparece la definición de comunicación social. Es la primera vez que un concilio ecuménico habla de comunicaciones sociales, de los “instrumentos” fundamentales en la misión de la Iglesia en grado de reducir distancias con facilidad, rapidez y de forma atrayente. Inter Mirifica reconoce así la dimensión kerigmática de los “mass media”, instrumentos de evangelización, útiles para la difusión de la Buena Nueva.

Inter Mirifica dispone también que todos los años se celebre la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, en ocasión del domingo de la Ascensión del Señor. Así, desde 1967 para esta jornada, los pontífices preparan un mensaje sobre los distintos aspectos de la comunicación social.

Este mes de enero, será el séptimo mensaje del Papa Francisco para esta Jornada Mundial de las Comunicaciones. Cada mensaje que ha compartido es un gran aporte y reflexión para todos los católicos. Estos son los títulos de los mensajes del Papa Francisco que vale la leer y reflexionar:

2014: La comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro

2015: Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor.

2016 – Comunicación y Misericordia: un encuentro fecundo

de la Ascensión del Señor.

2017 – “No temas, que yo estoy contigo” (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos

2018 – “La verdad os hará libres” (Jn 8,32). Fake news y periodismo de paz

2019 – “Somos miembros unos de otros” (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana

Al celebrarse el 24 de enero, el día de San Francisco de Sales, patrono del comunicador católico, pidamos por todos los que se dedican a esta valiosa labor, pero sobre todo, busquemos cada uno de nosotros ser comunicadores fieles al Evangelio, capaces de desarrollar las nuevas competencias que exigen la realidad actual: diálogo, empatía, misericordia y verdad.

Pastoral Siglo XXI

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Sí, la de las bodas. Monterrey conoce esta parroquia el día de hoy por ser la iglesia, por excelencia, para casarse. Con años de anterioridad la agenda se llena y conseguir una fecha es una proeza que pocos novios consiguen. Su disposición armoniosa, su tamaño proporcionado y el entorno urbano en el contexto de la Macroplaza la hacen un lugar ideal para los novios.

Ahora le ha llegado su turno en esta serie de artículos de las parroquias antiguas de la ciudad. Curiosamente, y a pesar de haber comenzado su historia en el siglo XIX, no existe hasta el día de hoy un estudio histórico amplio de esta parroquia que es indudablemente una de las principales de la Arquidiócesis.

Esperamos que estas páginas sean una contribución para valorar su historia y su patrimonio. 

INICIO DE LA CONSTRUCCIÓN. AÑO 1874

“(…) empezó a erigirse el 15 de febrero de 1874, por la Sociedad Católica de Señoras, en terreno donado por Antonia Arrese y con limosnas colectadas por Indalesia Berridi de Pacheco” (CAVAZOS, Israel en Enciclopedia de México, voz Monterrey).

Confirmando lo anterior, entrando a la parroquia hay una placa con la siguiente inscripción: “D´INDALECIA VERRIDI DE PACHECO * AGOSTO 8 DE 1825 + FEBRERO 27 DE 1897 INICIO PROMOVIO Y PROCURO LA ERECCIÓN DE ESTA IGLESIA Y AYUDO A SU EDIFICACIÓN MORAL Y MATERIAL HASTA SU MUERTE ORAD POR SU ALMA”.

Es de subrayar la diferencia entre el nombre consignado por Cavazos y el nombre presente en la placa de piedra; en esta última es de lamentar que en la parte superior tuvo alguna imagen devocional o un retrato de la difunta que se ha perdido.

“(…) suspendida por 15 años la obra, la reanudó el obispo López y Romo, encomendándola al presbítero Leonardo Garza Flores” (CAVAZOS).

El mencionado obispo Jacinto López y Romo fue obispo de Linares (Monterrey) del año 1886 al año de 1899, en 1891 es nombrado primer Arzobispo.

Acerca del mencionado presbítero, Portillo menciona: “Siendo Canónigo de Catedral en 1874 inició la construcción de la Parroquia (…) aunque no le tocó terminarla”. (Diccionario de Clérigos).

1894. NUEVA PARROQUIA: CON SEDE EN EL ROBLE

El libro I de Gobierno de la Parroquia del Sagrado Corazón (Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey) comienza con el decreto de erección fechado el 19 de diciembre de 1894 “(…) expresada la necesidad que en su concepto había de dividirse esta parroquia (la del Sagrario)”. Es importante subrayar que en este tiempo la ciudad solo tenía una parroquia que era la del Sagrario (Catedral), es en esta época en la cual Monterrey comienza su industrialización y con ello la expansión urbana.

Así la única parroquia será dividida con la creación de tres nuevas: “una del Sagrado Corazón, provisionalmente en el Templo del Roble, mientras se concluye y se pone en uso el que se está edificando”. El edicto explica que el templo está edificándose y es por eso que no será definitiva la sede parroquial en El Roble.

La nueva parroquia tendrá una feligresía de 16,162 fieles; sus límites territoriales será todo el norte de la ciudad desde la calle de Matamoros hasta abarcar el Topo Chico, san Nicolás de los Garza y Escobedo.

Días más tarde se nombra al Pbro. Francisco de la Garza Martínez como cura interino de la nueva parroquia “Cuya administración residirá en la Iglesia del Roble que está a su cargo por mientras se concluye el templo parroquial que se está edificando”. El nombramiento está firmado por el Sr. Arzobispo López y Romo el 29 de diciembre de 1894. El Pbro. Leonardo Garza sigue aún al tanto de la obra.

Así, a fines de este año se erige la parroquia del Sagrario Corazón sin tener su templo en condiciones de ser la sede de la comunidad y curiosamente la primera sede de la nueva parroquia será ¡El Roble!

1896 IMAGEN DEL SAGRADO CORAZÓN

El 7 de febrero del Sr. Arzobispo recibe la cantidad de 600 pesos que fue el monto necesario para adquirir la imagen del Sagrado Corazón que aún preside la parroquia. El monto fue recaudado por muchos donantes, la imagen “que se está haciendo en Barcelona (…). Dicha escultura ha de ser igual a la que se venera en México en el Templo que fue del Antiguo Convento de San Francisco”. Además, se menciona que se solicitó al mismo escultor que hizo aquella por medio de un sacerdote jesuita que en ese momento era el capellán de ese templo.

1896. VISITA PASTORAL SR. LOPEZ Y ROMO

El Arzobispo hace la visita pastoral a la parroquia del Sagrado Corazón situada en El Roble dónde “se estableció provisionalmente el centro del despacho y servicio del curato, mientras se concluye la obra del templo parroquial que se halla en construcción”. En el acta de dicha visita se detalla el estado del Santuario del Roble pero se omite ir a la construcción del nuevo templo. No hay ningún comentario a la edificación excepto lo antes mencionado. La visita se realizó el día 30 de junio.

1899. LA PARROQUIA DEJA EL ROBLE

Tres años después, el mismo Sr. López toma la decisión de “(…) trasladar el centro de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (…) al Templo que se está construyendo y el cual tiene habilitada una capilla que aunque pequeña puede servir (…) mientras se termina (…)”. El decreto fechado y firmado el 25 de abril de 1899 menciona que se hará efectivo el cambio a partir del lunes 1 de mayo del ese mismo año. Aquí es conveniente subrayar por qué nunca se pensó que tuviera la parroquia su sede definitiva en el Roble: este templo siempre se consideró exclusivo para la promoción de la devoción a la Patrona de la Ciudad.

Otra duda surge ¿cuál fue la capilla que “aunque pequeña puede servir”? Probablemente se trate de la capilla del Rosario que vemos hasta el día de hoy hacia el poniente de la nave principal. Apoyando esta hipótesis, Cavazos afirma que en 1889 se bendijo la sacristía, la cual se encuentra adjunta a la capilla de Nuestra Señora del Rosario. El dato que sí habría que corregir, dado todo lo antes expuesto, es lo dicho por Cavazos en el cual afirmaba que el templo “para 1891 estaba casi concluido”, ya que, como hemos visto, en 1899 aún “se está construyendo”.

1899. CAMBIO DE PÁRROCO

En la misma fecha del decreto anterior el Sr. López firmó el nombramiento del nuevo párroco Luciano de la Paz, a quien “Muy especialmente le encargo la continuación de la obra del templo parroquial”. Asimismo, se menciona al Pbro. Leonardo Garza Flores que “hasta ahora había tenido a su cargo como encargado de la capilla y de la obra del templo”.

1899 PARROQUIA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

A fines de siglo se erigirá una nueva parroquia a la cual corresponderá el creciente norte de la ciudad. La nueva parroquia será la de la Santísima Trinidad (Calzada Madero) que tendrá una población estimada en 12,000 habitantes. Así, el 20 de diciembre se firma el decreto quitando al Sagrado Corazón una enorme área; la división parroquial será la calle de Isaac Garza. El Sagrado Corazón ahora solo tendrá parte del centro de la ciudad y ya no los municipios antes mencionados.

Por ahora nos detenemos en esta introducción a la historia de esta parroquia. En pocos años ha avanzado mucho y esto de la mano con el vertiginoso crecimiento de Monterrey a fines del siglo XIX.  

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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No cabe duda que la Iglesia de Monterrey, necesita de muchas vocaciones sacerdotales y religiosas, para cubrir todas las necesidades pastorales que la “gran ciudad” demanda. Sin embargo, no por ellos a lo largo de la historia de esta Iglesia diocesana se ha dejado de apoyar a otras diócesis que necesidad de vocaciones.

Hoy queremos compartir cuatro testimonios de sacerdotes que actualmente se encuentran de misión o ejerciendo su ministerio al servicio de la Iglesia.

PADRE GONZALO CHAIRES ACOSTA /TIERRA CALIENTE MICHOACÁN

El padre Gonzalo sirve en la parroquia de los Sagrados Corazones de Jesus y de María, en la diócesis de Apatzingán en el estado de Michoacán. Concretamente esta parroquia se encuentra en el municipio de Nueva Italia de Ruíz, en la llamada Tierra Caliente Mexicana de la cual es la 2° ciudad más poblada al registrar según el Censo de Población y Vivienda de 2015 una población de 55,397 solo por debajo de Apatzingán y por encima de Ciudad Altamirano.

El padre Gonzalo es un pastor cercano a los fieles siempre dispuesto a servir a todos niños, jóvenes, adultos y mayores. Su parroquia cuenta con un número importante de comunidades a las cuales constantemente está visitando.

PADRE ROGELIO NARVÁEZ MARTÍNEZ/ CEPS CÁRITAS CIUDAD DE MÉXICO

El Padre Rogelio Narvaéz se encuentra sirviendo a una de las estructuras más importantes de la Iglesia, su ministerio sacerdotal lo brinda en la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Caritas Mexicana, la cual en palabras sencillas tiene la misión ayudar a los que ayudan, impulsando la fe en todas las dimensiones sociales, buscando apoyar siempre a los más pobres de nuestra sociedad.

Para ello día a día el padre Rogelio coordina y apoya a la Iglesia de México, junto con los Obispos Responsables de las diferentes comisiones por medio de Cursos y Talleres, encuentros de reflexión y acción, trabajo de campo en apoyo a la diversidad operativa de la Caridad, escuela de la Caridad para directivos, entre muchas otras actividades pastorales y de logística.

Las oficinas de CEPS-CARITAS, se encuentran en la ciudad de México, desde donde se opera las actividades del padre Rogelio.

PADRE REYNALDO DÍAZ /BÉLGICA

Hoy la Iglesia de Europa enfrenta grandes retos, uno de ellos la escasez de vocaciones sacerdotales y Bélgica no es la excepción, por ello ha tenido que recurrir a diócesis de América para cubrir las necesidades pastorales.

Si bien Bélgica se reconoce como un país de católicos en los últimos 20 años ha crecido de manera significativa el laicismo radical.

El Padre Reynaldo fue llamado a realizar su ministerio sacerdotal en esta realidad, concretamente en la diócesis de Gante, en Bélgica, una parroquia que atiende dos comunidades: Lokeren-Moerbeke.

La tarea pastoral del padre Reynaldo es acompañar la vida parroquial de estas comunidades, celebraciones liturgicas, organización de la caridad y formación cristiana, lo cual lo hace día a día con alegría, fe y mucho entusiasmo.

OSCAR ZAVALA CARRILLO/ SIERRA DE DURANGO

El Padre Oscar realiza su ministerio pastoral como Vicario Parroquial de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Tayoltita, San Dimas, Dgo. Un municipio aislado del resto de la entidad, por las barreras naturales de su abrupta serranía, y la carencia de carreteras asfaltadas que lo comuniquen con la capital durangueña.

En la Sierra de Durango hay personas muy humildes que se dedican a la minería, agricultura de subsistencia, ganadería y corte de madera son las actividades predominantes en la región, otros más, se dedican a la siembra de la amapola y mariguana. A lo largo de la sierra madre Occidental se encuentran los líderes y cabecillas del narco, que protegen estos extensos territorios y sembradíos, dedicados a la producción y el trasiego de la droga.

La comunicación con Tayoltita es complicada, el camino es sumamente accidentado, ascendiendo primeramente hasta llegar a una altitud de 2,900 metros sobre el nivel del mar, para luego descender hasta el fondo de la barranca donde se encuentra Tayoltita a solo 492 metros de altitud, la distancia total que lo separa de la capital del estado es de 235 kilómetros que son recorridos aproximadamente en 8 horas.

En esta realidad geográfica y social el padre Oscar buscar servir a semejanza de Jesús el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.

Oremos ellos y los demás sacerdotes que se encuentran de misión, para que Dios les siga bendiciendo, los llene de alegría en su generosa entrega al servicio de la Iglesia en cada rincón del mundo.
#IglesiaDeMonterrey

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Apodaca, originalmente llamada Hacienda de San Francisco, es una comunidad eclesial cuyos orígenes se remontan a la época colonial, además de lo anterior, es una de las parroquias más antiguas de la Arquidiócesis: fue erigida como tal en el siglo XIX. 

El templo actual es reciente, antes de éste hubo uno del siglo XIX casi demolido por completo, y antes, una capilla ubicada en otra localización distinta a la actual. 

Comencemos cronológicamente:

I. CAPILLA DE LA HACIENDA

1583. ORÍGENES

En este año, Luis Carvajal y de la Cueva otorga unas tierras al capitán Gaspar Castaño y Sosa, en ellas, Castaño fundó una estancia que servía de descanso a los viajeros que iban a Cerralvo: “Estancia de Castaño que hoy llaman san Francisco” dice de ella Alonso de León en 1649 (Treviño, Apodaca…, p. 14). Así, se considera a Castaño el primer español en habitar estas tierras. Después de la fundación de esta primera estancia, vendría el despoblamiento español de esta región hasta la fundación definitiva de Monterrey en 1596. Después de esta fecha se sucederán varios propietarios más.

No se sabe a ciencia cierta dónde estuvo la hacienda de san Francisco en sus orígenes, se conoce el área, siempre en relación de cercanía al ojo de agua del lugar y a lo que hoy es el antiguo panteón municipal, pero los investigadores no precisan la localización exacta. De igual manera, tampoco se sabe desde cuándo hubo una capilla. La primera noticia que tenemos de la misma, y muy favorable, será la siguiente:

1648. VISITA DEL OBISPO DE GUADALAJARA

El 20 y 21 de agosto el obispo de Guadalajara Sr. Juan Ruiz Colmenero visitó la Hacienda; ambos días confirió el sacramento de la confirmación en la capilla de la misma y el 21 celebró la Santa Misa. (Treviño, p. 25). En el acta de la visita pastoral se anotó: “(…) La capilla de dicha hacienda (…) la cual halló estar con la debida decencia para la celebración de la Misa y administración de los otros sacramentos”. (Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey (AHAM), Libro de bautismos 5 de Catedral).

1670. INVENTARIO

Al morir en 1670 Beatriz González, quien fue esposa de Blas de la Garza, uno de los primeros propietarios, se realiza un inventario de la Hacienda en la cual se menciona la existencia de “una capilla con sus ornamentos”, y dada la existencia de un litigio, se elaboran más documentos en los cuales se menciona ese mismo año “la capilla que hoy tiene muy buenos ornamentos y campana nueva”. (Treviño, p. 23) 

No tenemos más noticias de esta capilla. 

II. PARROQUIA ANTIGUA

NUEVA UBICACIÓN

Cerca de 1841, la población se muda a una mejor ubicación con terrenos más firmes, un nuevo asentamiento que sustituiría al “San Francisco Viejo”. El asentamiento original habría sido propenso a las inundaciones y se habría deteriorado mucho en los años inciertos de la invasión americana (1846-1848) (Estrada, Nuevo León…, p. 146). 

Para el año de 1841, ya se habría mudado gran parte de la población, pero con mucho desorden urbano, de tal manera que al año siguiente un agrimensor dispondrá un trazo urbano para continuar poblando: es lo que hoy corresponde al casco municipal. En esta nueva ubicación, la nueva capilla de san Francisco ya habría sido comenzada para el mismo año de 1841 (Treviño, p. 18, 51).

APODACA: OBISPO Y MUNICIPIO

El Sr. Salvador Apodaca y Loreto nació en Guadalajara, Jal. en 1769, fue ordenado sacerdote en 1794 y consagrado obispo en 1843 en esa misma ciudad para el obispado de Linares (Monterrey). Llegó a esta sede episcopal el 11 de enero de 1884, pero lamentablemente su gobierno episcopal duró solamente cinco meses, muriendo el 15 de junio dejando una huella de caridad y humildad; sus restos reposan en la Catedral de Monterrey. En su honor, el Congreso del Estado nombró Apodaca a la antigua población de San Francisco, llevando así el apellido del obispo hasta el día de hoy (CAVAZOS, Diccionario). 

1849. CONCLUSIÓN DE LA PARROQUIA ANTIGUA

“La construcción de esta Iglesia se concluyó en 1849”. El 27 de septiembre de ese mismo año el gobernador concede licencia para llevar a cabo una “función religiosa y profana” con ocasión de la “conclusión y bendición de la Iglesia” (Estrada, p. 152).

Este mismo año, el alcalde envío un informe al gobierno del Estado y en él se menciona que en el municipio hay un capellán. Este mismo año se menciona que el templo católico es uno de los tres edificios públicos del municipio y se tasa el valor del templo en $4,000 pesos. 

En un informe de 1852 se menciona que hay en el lugar un teniente de cura que vendría siendo lo que hoy conocemos como un vicario parroquial, la parroquia aún sería, por supuesto, Catedral. 

ERECCIÓN PARROQUIAL

Según algunos documentos en circulación en el arzobispado, la erección de esta parroquia se habría efectuado el 2 de febrero de 1856 aunque este dato debe de ser debidamente comprobado con documentación original.

En un informe del alcalde de este mismo año se menciona que hay en el municipio 3 mil 402 habitantes, además, se menciona: “tiene una iglesia (y) casa cural” (Treviño, p. 45). Seguramente dicha casa cural es la que fue demolida cerca de 1991; ésta estuvo localizada a un costado de la presidencia municipal hacia el poniente, fue demolida para construir ahí el auditorio municipal (Treviño, p. 55).

El próximo mes continuaremos con la reseña histórica de esta parroquia y además haremos algunas anotaciones acerca de su patrimonio. 

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 14 de noviembre 2019. A unas cuantas horas de que el Diácono Ángel Moreno Valdez reciba la ordenación sacerdotal, nos comparte en entrevista para Pastoral Siglo XXI, sobre su sentir en este trascendente acontecimiento en su vida.

¿Cuál es tu sentir al recibir el llamado de Dios ?
Antes de entrar al Seminario de Monterrey, en el Centro Vocacional me dijeron: “la vocación es un misterio, algo que vas descubriendo, es una respuesta que vas dando día con día”. Y yo preguntaba: ¿cómo voy a saber que voy haciendo lo correcto?, ¿cómo saber si es la voluntad de Dios ? El padre me dijo tu vas a sentir paz en tu corazón y alegría al hacer las cosas.

Creo que esto ha sido mi sentir desde que entré al Seminario hasta este momento: Paz y alegría. También a veces hay miedo, angustia, incertidumbre, aunque sé que puede ser un camino difícil, hay paz en mi corazón y la confianza en Dios que me va guiando, la alegría de descubrir nuevas aventuras cada día, saber que no voy solo en este camino sino que voy acompañado de mi familia, amistades y de mis hermanos sacerdotes compartiendo esta experiencia.

¿Cómo te gustaría vivir tu sacerdocio?
Primero en amistad con Jesús. Tengo un tesoro muy valioso que es ésta amistad la cual tengo que cuidar, proteger y madurar. Espero ser un signo de Dios para las personas con las que me encuentre, entregarme siempre en un servicio alegre para todos.

¿Se puede encontrar la felicidad sirviendo a Dios?
Por supuesto que sí. Los momentos más felices en mi vida precisamente son en los que me encuentro sirviendo a Dios. Lo que Dios necesita es un corazón dispuesto para servir , al poner todo el esfuerzo y dedicación, él hace su obra maravillosa. La felicidad más grande que encuentro es la amistad con Jesús, estar cerca de Él ha cambiado mi vida y ahora me envía a servir.

La Ordenación Sacerdotal se llevará a cabo el próximo domingo 17 de noviembre a las 6 de tarde, en la Parroquia San Miguel Arcángel en Juárez, N.L.

Pidamos por nuestro hermano Ángel para que se siga formando con la ayuda de Dios, un corazón de Pastor, lleno de alegría dispuesto a dar la vida día a día por el pueblo de Dios.


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