Juan Pablo Vázquez Rodríguez

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 4 de abril 2020. Debido a la contingencia causada por el COVID 19 y siguiendo los lineamientos del Arzobispo de Monterrey, se ha diseñado un plan de apoyo solidario, principalmente alimentario, para la población vulnerable de nuestras comunidades parroquiales en sinergia con Caritas Monterrey, Pastoral Juvenil, Social y Parroquias, haciendo un llamado a la comunidad a sumarse con sus donativos.

Esta campaña tiene como objetivo la captación de donativos en efectivo para, con ello, proporcionar apoyo alimentario (despensas de rescate) a familias en situación vulnerable a través de la distribución de despensas de productos básicos en coordinación con las Cáritas Parroquiales, grupos de Pastoral Social y Pastoral Juvenil, cuidando de no poner en riesgo la salud de los voluntarios participantes y los beneficiarios.

El canal de distribución de las despensas de rescate será a través de las 147 Cáritas Parroquiales y de las 113 parroquias de la Arquidiócesis de Monterrey.

LOGÍSTICA DE DISTRIBUCIÓN

Compartimos el modo de distribución, en el cual se aplicarán todas las medidas necesarias de higiene para evitar riesgos de contagio.

1.- Programar recepción de despensas en los centros de distribución Máximo 2 personas.

2.- El equipo que entregará las despensas deberá ser de un máximo de personas por turno.

3.- Se citarán máximo 4 beneficiarios para la entrega, en horarios escalonados para evitar contagios.

4.- Se aplicarán las medidas necesarias de higiene para evitar riesgos de contagio durante la entrega.

5.-Se tiene la capacidad de programar la entrega de apoyos en horarios escalonados para evitar aglomeraciones.

6.- Tanto los voluntarios como los beneficiarios que presenten problemas de salud no deberán asistir por ningún motivo.

Cabe resaltar que las Cáritas Parroquiales cuentan con registro de los beneficiarios.

CUENTA A DONDE SE INVITARÁ A DONAR

Los donantes podrán hacer sus donativos desde sus hogares, ya sea por transferencia o donación en línea EN LA CUENTA:

Banorte 50

Cuenta 0000000050

Clabe 072580000000000503

Invitamos a todos a participar y atender el llamado del Arzobispo de Monterrey de apoyar a quien más lo necesita.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 3 de abril 2020. Al celebrar la Jornada Penitencial y recibir este Viernes de Dolores, al Señor de la Expiración en la Catedral de Monterrey, Mons. Rogelio Cabrera, invocó ante esta bendita imagen el fin de la pandemia.

“En esta pandemia la Iglesia de Monterrey, se une a todas las voces del mundo, que le piden a Cristo clemencia, ternura y misericordia”.

“En nombre de los fieles, del pueblo de esta Arquidiócesis, también quiero unirme en esta petición a Jesucristo que nos mire con benevolencia, que nos mire con amor”.

“No merecemos tanto amor, pero nos atrevemos cómo lo hacemos al rezar el Padre Nuestro, nos atrevemos a hablar nos atrevemos a pedir, y en este momento de mayor angustia, de mayor preocupación, de no saber controlar el futuro, de ponernos siempre en las manos de Cristo, hoy en nombre de esta Iglesia de Monterrey hago una oración y pido al Señor por todos nosotros”.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 31 de marzo 2020. El Obispo Auxiliar de Monterrey, Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola, invitó mediante su cuenta de Twitter a ser solidarios en estos momentos en que miles de personas están teniendo dificultades económicas a causa de los paros laborales.

“Ya están cayendo vertiginosamente los salarios y los empleos en el país; se amplia el hambre en algunas regiones de México; aún es tiempo de salvar a los trabajadores y a sus familias; es hora de sumarnos a la articulación social y eclesial”, señaló el también Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

“Es impostergable implementar medidas para reducir los efectos de la crisis económica global que se avecina, preservando fuentes de empleo, a partir del diálogo creativo entre empresarios, proveedores, acreedores, sindicatos y gobierno”.

“Sin olvidar el apoyo concreto al comercio informal, a los pueblos originarios, a los adultos mayores, a los migrantes y a los indigentes”.

Finalmente, concluyó: “Dios nos ayude y nuestra Señora de Guadalupe, cubra a los más vulnerables con su manto”.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 1 de abril 2020. El Arzobispo de Monterrey, dio a conocer mediante un comunicado, que en torno a la Jornada Nacional Penitencial, convocada por los Obispo de México, el próximo 3 de abril, conocido como Viernes de Dolores, será trasladado a la Catedral de Monterrey, la venerada Imagen del Señor de la Expiración, misma que será recibida por Mons. Rogelio a las tres de la tarde, para que permanezca en el recinto catedralicio hasta el Viernes Santo, en que regresará a su Santuario.

“Como afirmaba en mi decreto del 27 de marzo “Cristo Crucificado siente con su pueblo el dolor que le aqueja, no está lejano, está aquí, a nuestro lado”, y nuestro pueblo siempre lo ha sabido y lo ha sentido, por eso, en momentos de necesidad, acudimos a La Cruz”, señaló el Arzobispo.

En la historia de nuestra Iglesia de Monterrey, consta de la solicitud del traslado de la Imagen del Señor de la Expiración del Pueblo de Guadalupe a la Catedral Metropolitana de Monterrey, solicitada por obispos, arzobispos y gobernantes.

Unamonos este próximo viernes a la Jornada Penitencial, “implorando a Áquel, por cuyas llagas hemos sido curados”.

Esta actividad será sin la sistencia de fieles como lo indican las autoridades y será transmitida por las redes sociales de la Iglesia de Monterrey.

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El pasado 14 de febrero en las instalaciones de nuestro Museo el Sr. Arzobispo Don Rogelio Cabrera recibió un importante donativo para el patrimonio arquidiocesano.

La Srita. Adriana García Fidalgo donó a la Arquidiócesis su acervo fotográfico. Según ella misma narró a Don Rogelio hace ya varias décadas comenzó, de una manera autodidacta a tomar fotos con su cámara. De inmediato su trabajo llamó la atención por su visión fotográfica y estética de nuestro entorno y así comenzó a recibir solicitudes de trabajos fotográficos. Así una y otra vez recorrió el noreste mexicano y en especial nuestro Estado capturando con su lente pueblos y haciendas, personas, paisajes además de haber obtenido imágenes poéticas de la flora y vegetación norestense. A lo largo de su vida ha reunido más de cinco mil fotografías que ella misma en los próximos meses ira entregando a la Arquidiócesis.

Además de la riqueza de la visión estética de lo fotografiado la importancia de este acervo radica en que algunos de los objetos, como por ejemplo templos o edificios antiguos ya no existen convirtiéndose así este material en documentos importantes para nuestra historia local y arquidiocesana.

El Sr. Arzobispo agradeció profundamente a la Srita. Adriana la generosidad de su donativo al mismo tiempo que alababa la belleza de las imágenes que ella misma preparó en un álbum para la entrega simbólica.

Don Rogelio dispuso que este acervo se agregue a la fototeca existente en el Archivo Histórico el cual cuenta en la actualidad, sin contar este reciente donativo, con un aproximado de quince mil fotografías que incluyen las fotografías que se supone que fueron capturadas por el Arzobispo Don Guillermo Tristschler además del acervo fotográfico de Mons. Tapia Méndez consistente en cerca de cinco mil fotografías. En el Archivo Histórico se trabaja poco a poco en la digitalización de este material; por último les comentamos que fotografías del acervo del Archivo Histórico se publican una al día en el Facebook Museo Arquidiocesano de Arte Sacro.

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Parroquia del Sagrado Corazón

Centro de Monterrey

Cuarta Parte. Patrimonio

Los tres meses pasados repasamos brevemente la historia de la Parroquia del Sagrado Corazón en el centro de Monterrey. Ahora pasaremos a subrayar algunos aspectos de su patrimonio. Comencemos por el edificio mismo para luego comentar algunas piezas de su exterior y luego de su interior:

DETALLES ARQUITECTÓNICOS

No es mi objetivo describir la arquitectura de la parroquia dado que es un tema que muchos lo han hecho previamente, pero en especial quisiera subrayar algunos aspectos acerca de este tema: La sacristía es una de las más dignas arquitectónicamente hablando de nuestra Arquidiócesis, compite en dignidad y amplitud con la de la Catedral. Subrayo además la dignidad y belleza de la pila bautismal de mármol.  No está de más resaltar la belleza de los pisos del templo: el diseño de este tipo de piezas de mosaico de pasta nos sigue asombrando hasta el día de hoy.

PLACA CONMEMORATIVA

Sobre la calle de Zaragoza pasa casi desapercibida una placa que señala el siguiente acontecimiento: “En memoria de Francisco y Victor Manuel González caídos en este lugar el 15 de julio de 1935 en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra (Conferencia Nacional de Estudiantes de México (CNE) Agosto de 1955”.

SAGRADO CORAZÓN EN EL ATRIO

Al pie de la torre se encuentra una imagen de bulto del Sagrado Corazón, ésta estuvo originalmente en el centro del claustro de la Catedral; cuando el edificio que hoy es la curia fue remodelado se trasladó la imagen a este lugar. En las bodegas de Catedral aún existe la placa que se colocó en su emplazamiento original y cuyo texto es el siguiente: “SEPTIEMBRE 27 1943 Y FEBRERO 14 DE 1945. PRINCIPIO Y FIN DE LA CONSTRUCCIÓN DE ESTA CASA Y SALÓN. EL 6 DE ENERO 1947 XXIV ANIVERSARIO DE LA ENTRONIZACIÓN EN EL FRONTISPICIO DE LA CATEDRAL SE COLOCA ESTA ESTATUA. IN OMNIBUS CHISTUS.

ÓRGANO

Ya hemos mencionado, acerca de este órgano tubular que, lamentablemente, desde hace décadas no funciona. Es uno de los tres órganos tubulares con los que contamos en el Estado: ninguno funciona al día de hoy. No hemos podido obtener más datos de este órgano porque hace algunos años al instalarse la maquinaria del clima artificial el órgano fue aprisionado por las maquinarias y ductos lo cual hace imposible la tarea de aproximarse a él. Habrá que esperar que la maquinaria del clima caduque y se instale otra de un modo tal que sea posible acceder a él.

SAN JOSÉ

La imagen del Señor san José localizado en la nave del templo tiene una influencia muy fuerte del Sr. San José localizado en la Catedral. De hecho prácticamente de la cintura para arriba es muy similar, de la cintura para abajo la variación es mayor dado que aquel está sobre una nube inexistente en éste. Aquel es mucho más antiguo.

SAGRADO CORAZÓN EN EL ALTAR

Ya habíamos reseñado en una de las anteriores entregas que esta imagen fue traída de Barcelona y se mandó pedir idéntico al del templo grande de san Francisco en México. En una visita reciente a la Ciudad de México hemos comprobado y constatado la existencia del Sagrado Corazón en aquel templo pero curiosamente no sólo hay uno sino dos. Uno está a la izquierda del altar principal del templo grande y el otro está en la capilla por la cual se ingresa al templo pero está localizado a una muy elevada altura. Al parecer, lo que se puede distinguir a simple vista, es que aquellos son idénticos entre ellos y a su vez al que se encuentra en nuestra parroquia.

RESPLANDOR SOBRE EL BALDAQUINO

Arriba del baldaquino existente en la parroquia de Monterrey existe un resplandor y en el centro un corazón alusivo al del corazón del Señor pero alrededor aparecen los números romanos como si se tratase de un reloj. Estos números así dispuestos serían una alegoría del paso del tiempo. El corazón no se mueve ni tuvo jamás la maquinaria para girar, no es lo que se buscaba, no es un reloj. Es sólo un mensaje al cristiano que debe ver pasar el tiempo acogiéndose a la protección del Corazón de Jesús.

Muy curiosamente en el Templo de san Francisco, ya mencionado, en la Ciudad de México, existe un corazón en medio de un resplandor y también con la misma alegoría de los números correspondientes a las horas. Todo esto pudiera sugerir que la imagen del Sagrado Corazón, en ambos casos, se haya ofrecido junto con la alegoría del tiempo simbolizado por los ya mencionados números romanos.

ORFEBRERÍA

La Parroquia posee algunas piezas interesantes de orfebrería, lo más valioso es un cáliz del México colonial, hay otro sin marcas que bien pudiera ser de aquella misma época. Es interesante la existencia de estas piezas dado que la parroquia es muy posterior a la época colonial. Además, existe una muy bella custodia poblana de 1951 hecha exprofeso para este templo y otras piezas de orfebrería entre ellas algunas piezas provenientes de orfebres de san Miguel de Allende.

Aunque no es propiamente una pieza de orfebrería, subrayo la belleza y dignidad del candelabro de la lampara del Santísimo Sacramento que está detrás del ambón: probablemente sea el más bello de la Arquidiócesis.  

TEXTILES

La Parroquia posee seis antiguos estandartes de agrupaciones parroquiales, es una interesante colección de estas piezas que ya han caído casi en desuso en nuestros días. Entre las piezas existentes están las del Apostolado de Oración, la Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, de las Hijas de María, de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y de la Vela Perpetua.

AGRADECIMIENTO PERSONAL

Doy gracias a Dios porque me ha permitido escribir esta serie de artículos de la Parroquia del Sagrado Corazón lugar en el cual contrajeron matrimonio mis padres el 10 de noviembre de 1955 y además porque en ella recibí el sacramento del bautismo el 12 de abril del 1970. Dios sea bendito.

Pbro. Lic. José Raúl Mena Seifert

Centro de Investigación Histórica CIHAM

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Por Hugo Eduardo Lara

En estos tiempos turbulentos Dios nos comunica más su gracia para poder llevar a cabo su voluntad, con la fuerza del Espíritu Santo y la protección de su santísima madre María nuestra esperanza, tenemos los dones necesarios para pasar estas pruebas de tinieblas y oscuridad que están presentes en la comunidad, tal es el caso de la violencia que pareciera se agrava cada vez más y más, pero que sin duda nos ha puesto más alertas de lo que está ocurriendo en nuestras calles y vecindarios.

Así mismo, también ocurre en el caso de esta pandemia del Covid-19, el cual, hemos visto como poco a poco se ha ido propagando por todo el Globo Terráqueo y que inclusive se han tenido que tomar medidas extremas, pero necesarias para contener la propagación del virus, hecho que sin lugar a dudas, nos ha alarmado considerablemente y ha crecido exponencialmente el miedo y los contagios en todos los continentes. Pero, ante todo aquello, ante todos estos acontecimientos, ¿qué no debiera aumentar nuestra fe y no nuestro miedo?

Es precisamente la Buena Noticia que nos vino a traer Jesucristo a la Tierra, al Mundo entero y nos pregunta: -¿Qué acaso no tienen fe?, ¿Cuándo el hijo del hombre venga a la Tierra encontrará fe?, ¿Qué hiciste con los dones que te deje a mi regreso?, ¿Quién creen que Soy yo?, etcétera. Estas preguntas de nuestro Señor presentes en los Evangelios nos ayudan a tener en mente de que no estamos solos en este mundo quizá hostil muchas veces, pero también lleno de la presencia de Dios y que nosotros hacemos realidad por medio de la fe que profesamos y vivimos como respuesta a la revelación o llamada que Él nos hace en cada acontecimiento vivido durante toda nuestra existencia.

Hoy que estamos viviendo la Pascua de Resurrección, cada momento de nuestro existir debe estar impregnado por esa esperanza certera que nos da la fe en Dios y que nos hace superar toda adversidad y que desde luego parte de la victoria del Hijo de Dios en la cruz que nos libera de toda atadura y nos hace capaces de tener a Dios completo y total en nuestro corazón, encarnando así en mi vida su vida, pasando por el patíbulo de la cruz, para llegar junto a él un día a la Gloria de la Resurrección.

Recordemos siempre que Cristo con su Cruz ha vencido al mundo, ha triunfado sobre la muerte, ha aniquilado el reino del mal, ha disipado toda oscuridad con la Luz omnipotente de su amor perpetuado en el sacrificio de la Cruz, por medio del cual unidos a Él nos ha liberado, nos ha salvado, nos ha dado la inmortalidad de nuestras almas y nos ha hecho capaces de estar con Él por toda la Eternidad.

Estos tiempos santos que hemos pasado a su lado y los que pasaremos, hagamos conscientes de que somos hechos para Dios en al Amor y sigamos encarnando en Evangelio en nuestras vidas, por más turbulentas y dolorosas que sean, siempre sin perder de vista la cruz de Cristo que es nuestra salud y nuestra victoria en contra del mal, del miedo y de toda esclavitud. En estas fiestas pascuales y en todo lugar y en todo tiempo, vivamos en la libertad de los Hijos de Dios, amando y entregándonos verdaderamente al servicio de Dios y de nuestros hermanos.

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Por Pbro. Jesús Treviño

¿Hacer “sabrosa” la vida en medio de violencia, delincuencia e inseguridad?

Hace poco, el texto del Evangelio de Mateo (Mt. 5,13 ) en el que Cristo manifestaba, como parte del sermón de la montaña, que estamos llamados a ser “sal de la tierra”, llamó de manera especial mi atención, ya que me ayudó a entender que nuestra misión se equipara a la acción de aderezar y preservar un alimento, es decir, se trata de hacer “sabrosa” y “duradera” la vida en Cristo, aún en condiciones adversas.

Ante la realidad que se vive en nuestros días, el alza de actos delictivos y violentos; que lejos de dar sabor, amargan y corrompen; todos los ciudadanos sufrimos, nos llenamos de indignación y dolor, entramos en una dinámica de crisis y desesperanza. Sin duda son tiempos difíciles para hablar de “dar sabor” a la sociedad en que vivimos, aunado a esto, la gran cantidad de información que encontramos en las redes sociales aumentan el nivel de estrés; ya que de alguna manera quedamos con la sensación de no saber la verdad de la situación, escuchamos una gran cantidad de opiniones, pero con ¿cuál nos quedamos?, ¿cuál es la verdad?, ¿qué actitud debemos asumir?

El Evangelio sigue siendo como una roca firme sobre la cual estamos a salvo, nos proporciona seguridad y consistencia. Así, a partir del sermón de la montaña y de sabernos llamados a ser “sal de la tierra”, quisiera compartir algunas ideas que nos pueden ayudar a ver la situación actual como una oportunidad para ser propositivos y vivir nuestra Fe.

Esta ola de violencia y delincuencia es un síntoma que nos obliga a pensar que algo no está funcionando bien en nuestro sistema social. El tomar distancia de Dios y del fundamento moral de nuestras decisiones, provocaría un desastre social sin precedentes, así lo manifestaban ya los pontífices del siglo pasado.

Se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que la Iglesia, desde el pontificado de Benedicto XV y hasta nuestros días, se ha mantenido en constante vigilancia en torno a la promoción de la paz.

Esta promoción ha ido evolucionando, subrayando, en un principio, con Benedicto XV, la labor diplomática que la Iglesia debía realizar en la política internacional, utilizando argumentos más canónicos y teológicos para afirmar su naturaleza como promotora de la unidad y del orden[1]. Después, la propuesta del papa Pío XI, de promover “la Paz de Cristo en el Reino de Cristo[2] buscaba hacer frente a un mundo impregnado de movimientos sociales y regímenes totalitarios; a continuación Pío XII, que siguió el pensamiento de su predecesor, convocó a un jubileo por el año santo (1950), y publicó la Encíclica Anni Sacri[3], la cual, ya se dirigía a un mundo de pluralidad de ideas, y hacía un llamado para unirse en oración a fin de que, en él, resplandecieran la verdad y la paz. Finalmente, siendo Papa Juan XXIII, con ocasión de la solemne apertura del Concilio Vaticano II, se proponía un magisterio “predominantemente pastoral”[4], que buscara “ir al encuentro de las necesidades actuales”[5], sin pretender condenar, sino con la intención de dialogar, en medio de un mundo en el que existen diferentes de puntos de vista. Los pontífices herederos del Vaticano II anteriores a Francisco; Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI; han buscado, quizá con mayor o menor intensidad, y tomando en cuenta sus distintos contextos históricos, mantenerse en esta línea del diálogo y la promoción de la paz.

Esta cultura de paz, que ahora promueve el Papa Francisco, en continuidad con sus predecesores, para responder a nuestra realidad, deberá ser, en primer lugar, dialogante; es decir, que observa, siente y escucha, que es sensible a la realidad que tiene en frente, no busca imponer de manera autorreferencial los propios puntos de vista, sino que percibe la complejidad de lo que sucede, abre las puertas para entrar en relación, no es indiferente, ni crea brechas para estar preparados para el “contra ataque”.

 La cultura de paz , en segundo lugar, ha de ser propositiva; se busca proponer y ofrecer algo, nos dice Cristo, ofrecer la “otra mejilla”, “caminar el doble de pasos” (Mt. 5, 38-42). Después de dialogar, estamos llamados a proponer alternativas solidarias, alternativas llenas de justicia, misericordia y verdad. Esta actitud pone en marcha a la persona, no para huir del problema, ni para quedarse con los brazos cruzados, como si no fuera asunto suyo, o criticando desde la comodidad que da el tomar distancia, sino que busca ofrecer alternativas en el entorno cotidiano, aún que esto comprometa la propia comodidad.

En tercer lugar, apostar por la paz implica ser creativo, dicha cultura nos impulsa a crear y construir, sin importar si la construcción será grande o majestuosa, lo importante es que estará fundamentada en Cristo. Se pueden crear cosas pequeñas pero muy eficientes en el restablecimiento de la salud social. Estas construcciones no buscarán un beneficio personal, ya que la violencia echa raíz en el egoísmo de quien solo piensa en su beneficio, más bien deberá ser diseñada para el bien común.

Dialogar con conciencia profunda, atendiendo a los demás, sin imponer nuestras ideas; ofrecer alternativas de concordia con actitud propositiva, que impliquen un compromiso solidario; y crear realidades nuevas, dirigidas al bien común, fundamentadas en Cristo; son tres aspectos sencillos que nos ayudarán a “dar sabor”, y a “preservar” la vida nueva que se nos ha regalado en Cristo.


[1] Cf. Benedicto XV, Carta Encíclica Pacem Dei Munus, 23 mayo 1920 en AAS 12 (1920) 14.

[2] Cf. Pío XI, Carta Encíclica Ubi Arcano Dei, 23 dic. 1922 en AAS 14 (1922) 30-39.

[3] Cf. Pío XII, Carta Encíclica Anni Sacri, 12 marzo 1950, en AAS 42 (1950) 1-10.

[4] Juan XXIII, Discurso Gaudet Mater Ecclesia,11 oct. 1962 en AAS 54 (1962) 786-795.

[5] Idem.

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Minerva Múzquiz de Villarreal

Después de los terribles acontecimientos que han ocurrido en los últimos meses en nuestra patria, podemos decir que la mayoría de los mexicanos coincidimos en el QUÉ. Es urgente y necesario actuar para construir el México que todos anhelamos. Pero cuán complicado puede resultar ponernos de acuerdo en el CÓMO.

Es evidente que vivimos una época sumamente compleja, pero cada momento de nuestro caminar personal y comunitario, si lo sabemos aprovechar, es una oportunidad para vivir el don más excelente y el mandamiento más importante de todos. Digámoslo con todas sus letras: ¿Hay entre nosotros algunos que no creen en defender la vida desde el primer instante de su concepción? ¿algunos que son corruptos? ¿algunos que sienten atracción por su mismo sexo? ¿algunos que viven en adulterio? ¿algunos que son ladrones? ¿algunos que matan? ¿algunos que han cometido graves errores y pecados abominables? La respuesta es sí. Pero acaso los que hemos conocido el amor de Cristo, por alguna trágica razón, hemos olvidado que estas personas son nuestros HERMANOS.

Hermanos que han sufrido en carne propia injusticias, abusos, discriminación, y por ello tienen profundísimas heridas que es necesario sanar. Son verdaderos hijos de Dios, porque nuestro Padre común, en su gran bondad, les ha otorgado el don de la existencia. Cada uno de ellos tan valioso y amado como si no existiera nadie más en el universo. Jesus, por cada uno de ellos derramó su sangre en la Cruz. ¿Cómo estamos llamados a amar a estas ovejitas heridas y lastimadas? ¿Cómo pueden los discípulos de Cristo colaborar para que todos conozcan y experimenten el amor personal de Dios? ¿Cómo podemos ser solidarios en su sufrimiento? ¿Cómo podemos ayudarlos a comprender los valores del Evangelio para que su vida sea como la que Jesus, en su perfecto plan de amor, quiere para ellos? Juzgar, rechazar, odiar, condenar, ¿serán actitudes que ayuden a acercarlos al que es Camino, Verdad y Vida?

Y aquí es donde viene la encrucijada. En medio de esta crisis social de hartazgo, aparece un síntoma que indica que hay algo más que no anda bien. Imposible saber si se debe a la globalización o a la inmediatez con la que tenemos acceso a tanta información, pero pareciera que cada uno tenemos opinión para cualquiera y todo tema; desde aspectos trascendentales como la vida, hasta cosas triviales como cuál es la mejor dieta o la app más eficiente. Y en el caso que nos compete, además de tener fuertes opiniones, podemos caer en la tentación de creernos poseedores de la única o la mejor solución para arreglar el México del siglo XXI.

Nos decimos hijos de la Iglesia, la que creemos fue fundada por Cristo. Y a Él, que es la Sabiduría Infinita, le pareció bien establecer una jerarquía. Los Obispos son los sucesores de los Apóstoles, a ellos compete guiar a las ovejas y a las ovejas reconocer la voz del Pastor. Hoy más que nunca es apremiante recordar que la misma Santa María de Guadalupe, cuando quiso servirse de un laico para la realización del deseo de su corazón, le pidió que fuera en unión y obediencia al Obispo Fray Juan de Zumárraga.

¿Quiénes somos nosotros, pequeñas ovejas, para creer que somos más que el Pastor? No olvidemos nunca las palabras de la mejor Discípula, la que escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica, la de mirada compasiva y corazón misericordioso, la que es Bienaventurada porque antes de hablar, sabe escuchar. “Hagan lo que Él les dice” Ante los acontecimientos actuales y qué hacer ante ellos, Jesús ha mostrado su querer en la voz del Pastor.

Minerva Múzquiz de Villarreal

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Lic. Armando Cavazos Regalado

Al estudiar la carrera de comunicación, es básico conocer y analizar las diferentes teorías, definiciones, modelos e investigadores en torno a esta profesión.

Para fines de este artículo, tomando como base lo anterior, me atrevo a establecer una definición muy sencilla: la comunicación es una llave que permite abrir o cerrar puertas.

Las personas nos comunicamos todos los días: al orar para dialogar con Dios; al conversar con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo; al escribir en las redes sociales, así sea un simple “hola”; al tomar fotografías y videos de momentos que consideramos importantes, o bien para publicar en alguna aplicación.

Así, encontramos que la comunicación es inherente al ser humano y a su cotidianidad; es decir, forma parte de las actividades personales, familiares, sociales y profesionales; por lo tanto, la llave puede abrir puertas para establecer relaciones y estrechar vínculos con los semejantes; o para cerrar esas puertas por conflictos y malos entendidos.

Esta misma dinámica, si la escalamos, aplica entre las relaciones de las personas con las instituciones; caso concreto de los fieles con la Iglesia.

Por esta razón, y aunque a lo largo de su historia la Iglesia al evangelizar ya está comunicando, es a partir del Decreto Inter Mirifica (1963) cuando se visualiza la importancia del uso de los instrumentos y herramientas de comunicación, para la tarea evangelizadora.

La Iglesia no es ajena al fenómeno de la comunicación, por el contrario le corresponde adentrarse y entrarle de lleno, para que la llave abra puertas y como decía San Juan Pablo II, sea “un camino a la salvación”.

En la actualidad, el avance de la tecnología y las telecomunicaciones nos colocan en un contexto donde sobreabunda la información y la desinformación; por ello como Iglesia tenemos que estar presentes, no seducidos por la vanidad de un “me gusta”, sino comprometidos con anunciar la verdad del Evangelio, con la comunión humana y la realización de la persona.

Ante esto se requiere hacer uso del lenguaje actual, de las herramientas y medios que existen, como las redes sociales; siempre salvaguardando la Palabra de Dios.

El Papa Francisco nos recuerda que “la comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad”.

Sin lugar a dudas, hay mucha tarea por delante, y en la Iglesia nos encontramos trabajando para comunicar con la llave que abre puertas.

Lic. Armando Cavazos Regalado


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Somos el periódico católico oficial de la Arquidiócesis de Monterrey; en comunión con la misma y con el resto de los medios de comunicación católicos, enfocamos nuestros esfuerzos a ser la voz de la Iglesia en Monterrey.


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