Juan Pablo Vázquez Rodríguez

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Cuenta la historia de los jesuitas que cuando San Francisco Xavier iba a emprender su viaje hacia el Oriente, San Ignacio de Loyola le dijo estas palabras: “Ite Inflammate Omnia” que significan: “Ve e inflama todas las cosas”.

En estos tiempos donde un niño tiene que tener su iPad para que pueda estar tranquilo, donde si a algún joven se le acaban los datos o la batería es un desastre total, o donde por causa de likes y “me encanta” hay problemas maritales, e incluso donde estar comprando artículos y ropa por Facebook es de lo más común, creo que estas palabras de San Ignacio deberían resonar con más intensidad en nuestros corazones.

Veo en las redes sociales un potencial inconmensurable para llegar a tantas personas, de tantos lugares diferentes. Hoy a través de tan solo compartir una publicación puedes llegar a periferias que ni tú mismo creías llegar. Sin embargo, si haces público algún hecho vergonzoso, un acto de antitestimonio, también llegará a quienes ni te imaginarías que llegaría.

Pienso que en tiempos de Jesús, apóstoles como Mateo iban documentando su vida, acciones, prédicas, milagros y gracias a eso tenemos el “Evangelio según San Mateo”. Recordemos que “Evangelio” significa “La Buena Nueva”. Por esta razón, pienso que si nos consideramos discípulos de Jesús, estamos llamados a documentar su obra misericordiosa en nosotros, en nuestra familia, en nuestro entorno y con ello proclamar la buena nueva, el mensaje de Jesús.

Jesús mismo nos dice: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda” (Mt 6,3). Entonces, ¿cuál es la línea que divide entre el obrar en lo secreto y el hacer públicas nuestras acciones? La respuesta a esto es: la humildad. Para anunciar la Buena Nueva a través de las redes sociales se requiere de mucha humildad para hacernos a un lado y proclamar solo la obra de Jesús. Decía San Rafael Guízar que él era “el mulito de Dios”, pues así nosotros en el uso de las redes sociales, la humildad tiene que ser nuestra mayor virtud para poder evangelizar, grabar, aconsejar, reprender, siempre teniendo en cuenta que el foco de atención será Jesús, será la santidad.

San Pablo, en el tercer capítulo de su Carta a los Filipenses dice: “Sean imitadores míos”, y pudiéramos pensar que nos hace un llamado a ser como él, sin embargo, el llamado que nos hace es a que, así como él, busquemos ser como Jesús. Versículos antes dice: “Esto no quiere decir que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús”.

En este camino a la santidad, quizás no seremos los mejores anunciadores de la Buena Nueva y a través de las redes sociales podemos vernos muy vulnerables, pero yo te invito a que continúes tu carrera, siendo humilde y proclamando siempre y únicamente el mensaje de Jesús.

Y por último, no te olvides: ve e inflama todas las cosas, con el amor ardiente por el Señor. Que el Señor te dé la gracia de evangelizar a tiempo y destiempo.

Jorge Ochoa

Músico y evangelizador católico en las redes

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 16 de enero 2020. “En nuestra Arquidiócesis celebraremos esta Jornada por los enfermos, pidiendo no sólo por su salud física, sino por todos aquellos que se han asociado a sus sufrimientos, así como a quienes se dedican a la atención médica de los mismos”, señaló Mons. Rogelio un comunicado en el que invita a participar de esta Jornada.

“Celebraremos la Eucaristía el día 11 de febrero del presente año en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Por lo que pido a todos los Señores Párrocos inviten a aquellos enfermos de su comunidad a que puedan asistir, sin grandes riesgos de salud, y animar a todos a celebrar esta Jornada”, añadió.

En su mensaje Mensaje Mons. Cabrera resaltó que las personas con enfermedades incurables y crónicas, patologías psíquicas”, necesitan un trato humano, integral y personalizado, además expresó su deseo que la Iglesia desea ser cada vez más —y lo mejor que pueda— la “posada” del Buen Samaritano que es Cristo.

El horario de esta Jornada será el siguiente:

10:00 a.m. Confesiones y Hora Santa por los Enfermos.
11:00 a.m. Confesiones y Rosario por los Enfermos.
12:00 m.d. Misa de Unción de Enfermos.

Sigamos orando por todos nuestros enfermos para que Dios les de la salud del alma y cuerpo.

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14 de enero 2020

Saludamos a todos los medios de comunicación que nos han acompañado y colaboran en la difusión de la información. Reconocemos con aprecio el importante trabajo que realizan y su valioso servicio a la sociedad. Los exhortamos a seguir trabajando a favor de la cultura de la verdad.
Diversos son los retos que enfrentamos durante el 2019 y que como Iglesia Católica hemos atendido con la debida urgencia y responsabilidad. En este contexto nos unimos al sentir y al caminar del pueblo mexicano. Seguimos en oración por las situaciones especiales que estamos viviendo y nos empeñamos con nuestras mejores fuerzas para seguir apacentando al pueblo que el Señor nos ha confiado.

1. La emergencia migratoria que comenzó con las grandes caravanas de 2018 y prosiguieron en 2019 han sido la oportunidad para hacer efectiva la caridad de nuestra Iglesia en México, en la persona de nuestros hermanos migrantes. Miles de ellos han entrado a nuestro país en los últimos meses y el flujo no se ha detenido.
Del donativo del Papa de $500,000 dólares, recibido para la atención a los migrantes en México, se entregó durante el 2019 el 92% del recurso. Los proyectos han buscado cubrir la demanda emergente de alimentación, medicamentos y vestido. En algunos albergues, debido a la saturación de personas migrantes, el proyecto incluyó la habilitación o rehabilitación de cocinas y baños, en otros más, incluyeron la compra de artículos de cocina, mesas y sillas. Y en algún caso, por seguridad de los voluntarios y migrantes, se completó una barda perimetral en el albergue.
De los 32 proyectos, 24 ya han concluido satisfactoriamente, y los 8 restantes están en su etapa final. Para esta última etapa está destinado el recurso restante. Esperamos en el mes de febrero concluir los proyectos, y seguir contando con la generosidad del Pueblo de Dios para sostener este apoyo a nuestros hermanos migrantes.

2. Sobre el urgente tema de protección a menores se han avanzado en la construcción de las comisiones diocesanas, siendo 14 las existentes. Nuestro Consejo Nacional de la Protección del Menor, ha integrado a miembros de la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México(CIRM) para caminar junto con las congregaciones religiosas hacia la abolición del Abuso Sexual a menores en el ámbito eclesial. Hasta ahora, del clero diocesano tenemos registrados 271 por abusos sexual, más otros 155 procesos por otras faltas. En total, ha habido en estos últimos 10 años 426 sacerdotes que han sido investigados. 173 procesos están todavía en curso, 253 han sido completados y 217 sacerdotes han sido dimitidos del orden clerical. También sobre este tema, los obispos nos pronunciamos, a favor del levantamiento de la prescripción del delito de abuso sexual, o su ampliación, siendo ya un tema que está en varias iniciativas de Ley a nivel federal y local.
Destacamos la importante labor que desempeña la CEPROME a nivel nacional e internacional, para la prevención de abuso sexual en la Iglesia, que se ha ampliado a ser parte importante de una red latinoamericana.

3. El años 2019 ha sido uno de los años más violentos que hemos vivido en nuestro país, acontecimientos que han lastimado profundamente a toda la sociedad, y también a sacerdotes e iglesias. A través de los 272 centros, entre muchos otros servicios, con los que cuenta la Iglesia para atender a las víctimas de las violencias, entre centros de recuperación de adicciones, de atención a mujeres, consultorios psicológicos, atención a reclusos, centros de escucha a víctimas, atención a niños de la calle y atención a familias desaparecidas; buscamos ayudar a revertir la inercia destructiva de la violencia y la pobreza.

4. Amplio es el trabajo social que realiza la Iglesia católica en el país. Para seguir colaborando en favor de la sociedad se necesita actualizar el marco jurídico que rige uno de los derechos fundamentales para toda sociedad democrática moderna, que es de la libertad religiosa, actualizando la ley secundaria de libertad religiosa, sosteniendo el principio histórico de separación entre la Iglesia y el Estado, acorde a los más avanzados criterios internacoionales.
No se persiguen privilegios para ninguna Asociación Religiosa, sino se busca que las iglesias y sus ministros puedan desarrollarse debidamente, y que la libertad religiosa sea protegida por un eficaz tutela jurídica y que se respeten los supremos deberes y derechos de los hombres para desarrollar libremente la vida religiosa dentro de la sociedad . Profesamos la separación auténtica de la Iglesia y del Estado, y la plena autonomía de ambos en sus campos específicos.

Los Obispos Mexicanos vislumbramos con fe, anhelo y esperanza este año 2020, sea un año donde reine la paz, la reconciliación y el diálogo, un año donde todos como sociedad nos comprometamos con el cuidado del hermano, y de la Casa Común, mirándolo juntos como una oportunidad de volver nuestra mirada y corazón a Cristo Nuestro Salvador.

+ Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Monterrey y
Presidente de la CEM

+ Alfonso G. Miranda Guardiola
Obispo Auxiliar de Monterrey y
Secretario General de la CEM

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 13 de enero 2020. La Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Monterrey invita a participar en la próxima Jornada Mundial del Enfermo 2020, la cual se llevará a cabo el próximo 11 de febrero en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Col. Independencia.

La Jornada iniciará a las 10 de la mañana con la Reflexión: “La enfermedad, necesaria para la salud”.

A las 11:00 horas se continuara con la Hora Santa y Rosario por los enfermos.

A las 12:00 horas será la Santa Misa con unción de Enfermos.

Durante la reflexión y hora santa habrá confesiones.

Además, el 12 de Febrero se llevará a cabo la conferencia Obesidad en Mexico. Buena alimentación, buena salud, en el Auditorio Juan Pablo II de la Curia ArquidiOcesana a las 7:00 pm.

Y el 13 de febrero en el mismo auditorio Juan Pablo II y el mismo horario, se llevará a cabo la Conferencia: Hipertensión y Diabetes en Mexico. Control mediante la alimentación.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 13 de enero 2020. El próximo mes de 20 enero se llevará a cabo un importante evento para la Iglesia de Monterrey, la presentación de la nueva Biblia de la Iglesia de America, coordinada su elaboración por el padre Dr. Carlos Junco Garza del presbiterio de Monterrey.

En palabras del padre Carlos Junco esta Biblia “Es una traducción hecha por hispanos parlantes de América y para hispanos parlantes de América, no es una traducción bíblica hecha en España, sino hecha en América”.
“Es una Biblia más accesible al pueblo de Dios, un lenguaje estándar y comprensible, pero digno literalmente”.

La Biblia será presentada el próximo 20 de enero por el mismo Padre Carlos Junco, coordinador de general de la BIA y acompañado del padre Dr. Hugo Chávez. En la basílica de la Purísima a las 8:00pm.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 13 de enero 2020. La Iglesia de Monterrey se llena de jubilo por la próxima ordenación sacerdotal de Andrés García Gaytán, la cual se llevará a cabo el próximo viernes 24 de enero a las 5 de la tarde en la Parroquia de la Natividad del Señor en Santa Catarina, N.L.

Sus cantamisas se llevarán a cabo el sábado 25 de enero a las 7:00 pm en la Parroquia la Natividad del Señor y el domingo 26 de enero a las 6:00 pm en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en García, N.L.

Felicidades a Andrés, sus familiares, la comunidad del Seminario, a la Iglesia de Monterrey, por el fruto de esta vocación.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 13 de enero 2020. Este domingo se llevó a cabo la Santa Misa en la que el Padre Víctor Isaí Herrera Vázquez inicia su ministerio pastoral en la comunidad de Santa Rosa de Lima en Apodaca, N.L.

La Eucaristía fue presidida por el Arzobispo de Monterrey Mons. Rogelio Cabrera López.

Felicidades a la comunidad y al Padre Victor por esta misión que le ha sido encomendada.

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Por Juan Pablo Vázquez Rodríguez

Monterrey, N.L. (www.pastoralsiglo21.org).- 9 de enero 2020. La Pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis de Monterrey, invita a participar el próximo 29 de febrero, en la XXIII Jornada Litúrgica, la cual tendrá como tema: LA PALABRA DE DIOS.

El lugar donde se llevará a cabo será el Gimnasio la Salle, Col Chepevera.

Tendrá una costo de cooperación de $200.

Para mayores informes en el SAPAL al teléfono 83 75 01 28

¡No faltes!

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Sócrates dijo que “la vida no sometida a examen, no merece la pena vivirse”.

A veces nos levantamos por la mañana e involuntariamente experimentamos sentimientos y pensamientos que no son los que desaríamos tener, pero da la sensación que esto es lo que tenemos, porque somos así y hay que resignarnos.

Hay cosas que ciertamente no podemos cambiar, por ejemplo, una enfermedad crónica, la familia que nos tocó tener, la personalidad del jefe, etc., son situaciones que debemos asumir y que a veces no son como quisiéramos que fueran.

Muchas de estas realidades están ahí porque Dios nos quiere fortalecer, quiere que aprendamos una lección, sin embargo también hay cosas o situaciones que no tenemos por qué tolerar: una cosa es lo que tengo que asumir y otra lo que tengo que tolerar, y a veces toleramos cosas que son intolerables, y las toleramos porque pensamos que somos así.

Lo que ustedes y yo seremos al final será solo lo que decidamos y tratemos de ser ahora. Como dice John Powell: “moriremos como hemos vivido”. Qué triste llegar al final de la vida y darnos cuenta que la hemos desperdiciaado, que no hemos elegido vivir una vida de significado.

Las personas que en su vejez son egoístas y exigentes no se comportan de esta manera solo durante sus últimos años de vida, sino que lo han practicado toda su vida. Igual sucede con las que son en su vejez tiernas y amables.

Deberíamos llegar hasta la estructura de nuestra vida diaria para preguntarnos: ¿qué estoy haciendo? ¿Mi existencia está al día? ¿Es un asunto de irla pasando?

Puede ser que los parásitos que están devorando nuestro interior, privándonos de las alegrías y satisfacciones más profundas, deban convertirse en el objeto de nuestra atención.

Como dijo alguna vez Dang Hammarskjold: “el viaje más largo es el viaje interno”, al centro de nuestro ser, pero a esta experiencia interior muchas personas le rehúyen, son dominadas por el miedo, pero qué importante es hacerlo para saber realmente quiénes somos. Eso realmente vale la pena.

Todos queremos vivir felices, con entusiasmo, alegría, iluminando el camino de los demás, así como otros iluminan nuestro camino.

Para vivir una vida que importa, debemos tener una meta, una visión, pero muy pocos de nosotros tenemos un sentido de visión real de quiénes queremos ser, o mejor aún, ¿a qué me está llamando Dios a ser?, ¿en qué tipo de persona quiere Dios que me convierta?

Porque hasta que no tengamos una visión clara estaremos llevando vidas sin rumbo, sin sentido. Cuando es clara esa visión, todas nuestras decisiones estarán orientadas hacia ahí. La visión enfoca nuestras decisiones y como dice el Pbro. Mike Schimmitz “las decisiones son muy importantes porque determinan nuestro destino”.

Un principio de vida nos lleva a tener una intención de propósito generalizada y aceptada, aplicada a circunstancias y elecciones específicas.

¿Qué podemos hacer entonces?

Primero necesitamos tener una visión clara, preguntémosle a Dios ¿qué quieres de mí para este año?

Segundo, ¿cuáles son las decisiones que debemos tomar?, ¿ cuáles son los obtáculos que tenemos que superar?

Tercero, ¿cuál es el paso positivo que debemos tomar hoy, en este momento?

Si somos constantes día a día, con el paso del tiempo nos habremos convertido en la mejor versión de nosotros mismos, en el ser que Dios quiere que te conviertas.

Para continuar con estas reflexiones te recomiendo tres libros: Vicios y Virtudes, de Alejandro Ortega Trillo; Amor Incondicional, de John Powell y Cartas del Diablo a su Sobrino, de C.S. Lewis.

Lupita Cereceres de la Rosa

Maestría en Ciencias de la Familia

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Mons. Rogelio Cabrera López

En el ser humano, la vida no solo es un llamado a la existencia, pues en su corazón subsiste la inquietud de una vida plena. Desde la antigüedad, la humanidad se ha propuesto llenar su vida y su corazón de formas diversas, siendo así que muchos aún experimentan que no basta una buena salud y gozar de bienestar.

Ese anhelo ha sido catalogado de melancolía, por desear un estado de vida anterior o de resentimiento, por quererlo alcanzar sin poder hacerlo. Al estado de plenitud que motiva a muchos seres humanos le llamamos felicidad, un concepto tomado de la misma vida humana y que se manifiesta cuando la persona experimenta momentos en que se une a una meta de bien propuesta desde la razón y la voluntad, y en los que todos los elementos de la existencia, en medio de su complejidad, tienen cierto orden y equilibrio respecto a uno mismo y a los demás, revelándole así su identidad y el sentido más profundo en su vida.

El deseo de la persona consiste en vivir siempre así, en esa altura de vida, pero es consciente que esos momentos no llegan solos ni por casualidad ya que es necesario el esfuerzo biopsicosocial, las virtudes fundamentales de la prudencia, templanza, fortaleza y justicia, la vivencia de las virtudes propias del estado de vida de cada uno y el ejercicio de las virtudes sociales necesarias para la búsqueda del bien común.

De esta manera, la felicidad es un bien arduo, que requiere gran libertad y dedicación”.

Debido a la multiplicidad de formas de pensar y de querer, los seres humanos batallamos para encontrar claridad en la comprensión y búsqueda de ese estado de felicidad. En ocasiones la confundimos con el gusto propio, con las ideas, con las habilidades, con los resultados obtenidos, con los intereses individuales y colectivos, con prácticas y ritualismos, con órdenes fantásticos, con desarrollo externo, con la posesión de la ciencia, con la manipulación colectiva, con el poder y el dominio, con las riquezas materiales y con un largo etcétera.

La Iglesia reconoce el valor de las preguntas del ser humano acerca de su origen, identidad, destino y sentido de la propia vida y de la humanidad entera en cada etapa de la historia. Los seres humanos de hoy reclaman su derecho a ser felices e intuyen que el camino es el libre desarrollo de su personalidad. La felicidad se piensa hoy por los conceptos de libertad, derecho, desarrollo y personalidad: ¿será este el camino hacia la plenitud humana?

Esta pregunta surge también en nosotros, hermanos sacerdotes. El corazón sacerdotal también entra en crisis y pregunta por el destino y el sentido. Pedro también se lo expresó al Señor: “Ya lo ves, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido” (Mc 10, 28). ¿Cuál habrá sido su inquietud? Creo que este pasaje del Evangelio es provocador para nosotros en nuestro caminar sacerdotal pues nos conduce a preguntarnos si ha valido la pena el desprendimiento y si vale la pena seguir al Señor en un orden de vida tan difícil.

En varias etapas de la historia de la Iglesia, la consagración de la vida a Dios en comunidades religiosas y en el sacerdocio secular, ha entrado en momentos de crisis, cuestionamientos y persecuciones. Debemos reconocer que en el presente vivimos uno de estos momentos. No dudamos que en el corazón de algunos hermanos nuestros pueden surgir desalientos, dudas e incluso hasta sospechas; no faltan acusaciones, fundadas o infundadas, que nos hieren y separan. Hermanos, vivimos momentos en que es necesaria una respuesta muy madura, llena de humanidad y de fe.

Pedro pregunta, como todo ser humano, si será hasta el encuentro con el Resucitado cuando tenga certeza y fortaleza. Nosotros hemos de recorrer el camino del Crucificado para encontrarnos con el Resucitado, experimentando esa misma certeza y fortaleza en la vida. Solo así podremos encontrar la fe y la comunión para cumplir nuestra misión en la tierra alentados por las palabras de Jesús: “…he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos” (Lc 22, 32).

Dios nuestro Padre, en su infinita bondad, quiso llamarnos a la vida. Somos seres humanos con toda la complejidad que esto implica y, por la dependencia mutua que tenemos, con una relación necesaria con el resto de la creación, que hemos de amar y custodiar para mantener este don inicial de la vida. Además, anhelamos no solo vivir, queremos una vida plena por un estado de felicidad completo, mismo que solo será posible si contamos con una luz verdadera y cierta que clarifique e ilumine el caminar de toda la humanidad y de cada ser humano en particular.


Sobre nosotros

Somos el periódico católico oficial de la Arquidiócesis de Monterrey; en comunión con la misma y con el resto de los medios de comunicación católicos, enfocamos nuestros esfuerzos a ser la voz de la Iglesia en Monterrey.


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