ALCANZAR LA SANTIDAD USANDO REDES SOCIALES

Cuenta la historia de los jesuitas que cuando San Francisco Xavier iba a emprender su viaje hacia el Oriente, San Ignacio de Loyola le dijo estas palabras: “Ite Inflammate Omnia” que significan: “Ve e inflama todas las cosas”.

En estos tiempos donde un niño tiene que tener su iPad para que pueda estar tranquilo, donde si a algún joven se le acaban los datos o la batería es un desastre total, o donde por causa de likes y “me encanta” hay problemas maritales, e incluso donde estar comprando artículos y ropa por Facebook es de lo más común, creo que estas palabras de San Ignacio deberían resonar con más intensidad en nuestros corazones.

Veo en las redes sociales un potencial inconmensurable para llegar a tantas personas, de tantos lugares diferentes. Hoy a través de tan solo compartir una publicación puedes llegar a periferias que ni tú mismo creías llegar. Sin embargo, si haces público algún hecho vergonzoso, un acto de antitestimonio, también llegará a quienes ni te imaginarías que llegaría.

Pienso que en tiempos de Jesús, apóstoles como Mateo iban documentando su vida, acciones, prédicas, milagros y gracias a eso tenemos el “Evangelio según San Mateo”. Recordemos que “Evangelio” significa “La Buena Nueva”. Por esta razón, pienso que si nos consideramos discípulos de Jesús, estamos llamados a documentar su obra misericordiosa en nosotros, en nuestra familia, en nuestro entorno y con ello proclamar la buena nueva, el mensaje de Jesús.

Jesús mismo nos dice: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda” (Mt 6,3). Entonces, ¿cuál es la línea que divide entre el obrar en lo secreto y el hacer públicas nuestras acciones? La respuesta a esto es: la humildad. Para anunciar la Buena Nueva a través de las redes sociales se requiere de mucha humildad para hacernos a un lado y proclamar solo la obra de Jesús. Decía San Rafael Guízar que él era “el mulito de Dios”, pues así nosotros en el uso de las redes sociales, la humildad tiene que ser nuestra mayor virtud para poder evangelizar, grabar, aconsejar, reprender, siempre teniendo en cuenta que el foco de atención será Jesús, será la santidad.

San Pablo, en el tercer capítulo de su Carta a los Filipenses dice: “Sean imitadores míos”, y pudiéramos pensar que nos hace un llamado a ser como él, sin embargo, el llamado que nos hace es a que, así como él, busquemos ser como Jesús. Versículos antes dice: “Esto no quiere decir que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús”.

En este camino a la santidad, quizás no seremos los mejores anunciadores de la Buena Nueva y a través de las redes sociales podemos vernos muy vulnerables, pero yo te invito a que continúes tu carrera, siendo humilde y proclamando siempre y únicamente el mensaje de Jesús.

Y por último, no te olvides: ve e inflama todas las cosas, con el amor ardiente por el Señor. Que el Señor te dé la gracia de evangelizar a tiempo y destiempo.

Jorge Ochoa

Músico y evangelizador católico en las redes


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